Sopa de patata y brócoli con algo más
Hala, ¿quién dijo sopa? Porque estoy completamente decidida a que en esta entrada no se hable de nada más. Si eres un sopero empedernido, sigue leyendo que aquí vas a sentirte como Ali Babá y los 40 tazones y si los caldos ni ten van ni ten vienen no tengas prisa y continúa, a ver si después de este discurso no te habrán sonado las tripillas en un pequeño rugir incontrolado susurrando algo como “dame sopaaaa".
No voy a hacer historia, ya que los antecedentes soperos son tan antiguos como lo es nuestra especie; o casi. El hombre hizo caldo ante la necesidad de ablandar ciertos alimentos y el hecho de "¿por qué se bebió el caldo?", en mi opinión y sin olvidar que de antropóloga tengo lo mismo que de astronauta, muy posiblemente se debió al olorcillo que se le coló a ese primer medio sapiens al tiempo que una voz interna mezclada con ruidos gástricos le susurró “bebe y callaaaa”. No olvides que el estómago es nuestro segundo cerebro. Cuando uno descansa, el otro vigila. Más o menos. En fin, que evolucionar habremos evolucionado, pero en lo básico, aquí estamos… ¡tal cual!
Por tanto, menciones a las sopas hay infinidad: desde discursos, proverbios, dichos, redichos, curas y recetas. A Quevedo le debía de gustar la sopa más que a un tonto un lápiz ya que hace referencias frecuentes a tan revitalizante líquido. Moratín, recomienda en una de sus obras dar de beber sopas de vinos para hacer hablar al personal. Los tratados médicos de hace un par de siglos recomiendan, mejor dicho, hacen observar, que para que la gente no se muera de hambre hay que echarle pan al té de vaca (al caldo) y a aquellos que deban trabajar en labores que requieran esfuerzo físico, pues un poco de aceite o grasa extra y marchando.
Así las cosas, no me enrollo más y me poco manos a la olla y únicamente, si cabe, recordarte uno de los magistrales consejos del sabio de Don Francisco en su Buscón , ese que dice "Sábete hijo, que de la mano a la boca se pierde la sopa"
Ingredientes:
Preparación:
Variante:- 1 l. de caldo de Pollo o verduras
- 3-4 patatas medianas
- 1 puerro mediano
- 2 cebolletas
- 1 pella de brócoli
- un par de cucharadas de crème frâise, crema doble o leche de coco (en este caso unos 75ml.)
- 3 lonchas de queso fundido tipo tranchetes
- sal y pimienta
Preparación:
- En una cacerola, poner a cocer las verduras tronceadas y el caldo. A los 20 minutos de cocer a fuego lento, añade el queso troceado y la crema doble. Apaga el fuego, remueve y deja que repose hasta que esté bien ligado e caldo.
Prueba a servirlos con unos fideos instantáneos chinos. Nos ha encantado.












