Flan italiano con arroz

Si te digo que te voy a hablar sobre el error del adivino pensarás "A ver con qué perversidad nos sale hoy la chamaquita". Pues eso. Eso es, tal cual. Para los psicólogos es una distorsión cognitiva. Yo oigo esos términos y me da risa, para qué mentir. Pero si te lo explico a lo "psicología para torpes" fijo que nos vamos a entender y no solo eso; seguro que nos vamos a ver en más de una como victimas de tan retorcida cognición. Sé que suena fatal pero explicado es más de estar por casa...

Te cuento. A ver, todos tenemos una bola de cristal en la cabeza que hace por regla matemática, que prejuzguemos y nos adelantemos a los acontecimientos bajo la inexorable burbuja de creer que si lo dice la bola así ha de ser.  El problema es que cuando miramos la bola no observamos la realidad sino nuestros pensamientos o sentimientos. Tanto creemos en nuestra capacidad adivinatoria que todos caemos en la trampa de distorsionar los acontecimientos para amoldarlos a nuestras profecías y saboteamos todo aquello que se ponga por delante o quiera dirigir la acción en otra dirección. Lamentablemente, esta bola de cristal nunca funciona para adivinar el número del gordo o el caballo ganador en el Royal Ascot. Por eso se le llama error y no poder.

Los especialistas dicen que para dejar de sufrir hay que dejar de mirar la bola de cristal. A veces nos hace creer que la gente no nos acepta, que hablan mal de nosotros y todo este malestar hace que nos olvidemos de disfrutar de las verdaderas cosas importantes. ¿Te suena? ¿Quién no ha predicho alguna vez eso de "la vamos a tener" y al final se lía parda? Y mucho peor todavía, predecir que no vas a aprobar un examen porque te tienen manía o que no conseguirás un trabajo porque no tienes enchufe o que no te vas a declarar al amor de tu vida porque de seguro se reirá por tu estupidez.
Mi querida y pobre víctima del error del adivino. Eres un infeliz y ya lo siento porque no hay motivo para ello. Te has dejado embaucar por falsas realidades que han ensuciado y enturbiado tu buen juicio. Te has abonado de puro sin querer a la tragedia y eso a los griegos les quedaba como anillo al dedo pero a los humanos contemporáneos no nos pone nada de nada. Dicen que para ser feliz no es necesario que seas persona alegre y de tendencia positivista. El rollo melancólico también tiene un encanto bien bonito. No, la cosa es otra. Hay que huir de los sentimientos de malestar gratuitos, no desgastarte en dramas -y dramones- fruto de tu bola de cristal y no despegar los pies del suelo sin fundamento. Recuerda que las emociones son una consecuencia de nuestros pensamientos y no una reacción ante los pensamientos ajenos. Está en nosotros no desperdiciar nuestro talento emocional en porquerías. Ama y deja amar por encima de todo que a la que vives nada más se va a revalorizar con tanto encanto y belleza. Porque quien ama, por norma, vive y deja vivir en paz.


Ingredientes: (basado en esta receta)

  • 150gr. de arroz cocido en agua y una pizca de sal
  • 1 l. leche
  • 7 huevos (la receta original tiene 10 huevo)
  • 170gr. de azúcar (la receta original tiene 350gr.)
  • Ralladura de limón
  • opcional: un par de cdas. de ron
  • Caramelo para el molde (cocinar 100gr. de azúcar  y 3 cdas. de agua)

Preparación:
  1.  Precalienta el horno a 160ºC.
  2. Unta el molde que vayas a usar con caramelo líquido. Si lo haces casero, derrite en una sartén o cacerola 100gr. de azúcar con 3 cdas. de agua. Lo remueves sin parar hasta que coja color y lo retiras del fuego y lo extiendes en el molde rápido para que no se vuelva sólido.
  3. Cubre el molde con el caramelo con la capa de arroz cocido.
  4. Mezcla la leche, los huevos, el azúcar, la ralladura y el ron. Mejor con la batidora para que quede bien ligado. Lo añades al molde. Hornea unos 75 minutos. Deja enfriar en la nevera mínimo 2 horas antes de desmoldarlo.

Crema de espárragos indignada

Ayer conocí una noticia que me produjo un enjambre de repulsión infinita. Un peque de ocho años con autismo ha venido sufriendo maltrato de manos de los docentes del colegio al que asistía. Se trata de un centro de cuidado especial para niños con discapacidades diversas, así que la noticia duele doblemente porque nos gusta pensar que este tipo de instituciones están para evitar estas cosas y no generarlas. 

Paso también por alto el hecho de que en la docencia hay muy buenos profesionales que además son buenas personas que además son conscientes de la responsabilidad tan grande que tienen cuando se quedan a cargo de niños tan vulnerables. Insisto, eso a un lado porque lo cortés no quita lo valiente, sangra escuchar los audios que de forma secreta realizaron los padres. Habían colocado escondida en su ropita, una grabadora en la que se escucha sin trampa ni cartón cómo le atemorizan, amenazan y se burlan del nene todo aderezado en ese tonillo tan particular que tan malos recuerdos me trae. Esa prepotencia de saber que tienes la sartén por el mango y que repartes el bacalao... sí, el bacalao de un niño discapacitado de ocho años. Esa retórica envalentonada de tres adultos, profesionales y supuestamente vocacionales que amenazan de forma gratuita y burlesca  con  pincharle -una enfermera estaba presente- encerrarle en la habitación blanca o tirarle agua por encima.
La habitación blanca ha resultado ser una habitación de las llamadas de relajación donde cuando un crío entra en crisis se le lleva y siempre en presencia de un docente se le permite que desfogue su enfado hasta que vuelve a retomar el control. Decía que ese cuarto ha resultado ser uno de castigo donde a los niños simplemente se les encierra durante minutos u horas sin más criterio que el impuesto por las mismas que se ríen cuando amenazan entre bromas "te va a explotar la cabeza, chaval"

Y así las cosas, ante una prueba tan lamentable, el centro ha iniciado junto a la asociación de padres una campaña de desprestigio contra estos padres y otros que se han sumado a declarar contra el centro. Ha llenado la puerta del cole con pancartas asumiendo el papel de víctima en esta historia. Me sangra por supuesto el daño que durante esos tres meses estuvo sufriendo el pequeño Edu a causa de este trato vejatorio y cruel, un maltrato -por cierto- que no se ciñe a las declaraciones de unos padres que han incentivado el conflicto con los docentes; Coila, que está grabado, que lo ha admitido un juez, que la denuncia ya está en  manos de los investigadores, qué más hace falta para sentir empatía por una criatura que sufre incapacidad para relacionarse y expresarse... un niño frágil y débil que debería romper el corazón a cualquiera.

A cualquiera menos al resto de los padres no implicados, que de forma inexplicable parecen incapaces de empatizar con el abuso a un menor que, al igual que sus hijos, está también incapacitado para lidiar por sí mismo en el mundo, y parece que por ser autista y sufrir alteración en sus respuestas se merece lo que le pasa por niño malo... ¿va por ahí la cosa? ¿dentro de los discapacitados hay niños y niños? ¿nos creemos que estos nenes se merecen ese trato?

Cuanto más sé, más me horrorizo por toda la letra pequeña que arrastra el drama de Eduardo.


Ingredientes (4 raciones):
  • 500gr. de espárragos verdes
  • 1 cebolleta con tallo
  • algo de miga de pan
  • 1/2 l. de caldo de carne (solo de carne y verduras)
  • 200ml. de vino blanco
  • 2 cdas. de creme frâise o yogur
  • sal y pimienta
  • limón para aderezar al gusto


Ensalada de patata y pollo con salsa de atún

Existen dos bellas durmientes en Suecia. Se llaman Djeneta e Ibadeta. No tienen trenzas de rubio dorado, ni piel de porcelana, ni ojos azules como el cielo. No duermen esperando que un príncipe azul las despierte para ser felices como perdices y colorín colorado. Ellas no tendrán un final de cuento así que su mente, que se deshace en esfuerzos para que no sufran, las ha sumido en un coma del que nadie es capaz de revertir. Son victimas del uppgivenhetssyndrom o síndrome de la resignación. 

Salieron de Kosovo junto con su familia huyendo de la guerra y la barbarie. Llegaron a Suecia traumatizadas pero conocieron un país inimaginable para ellas. No solo próspero, tranquilo y amable, sino también privilegiado y afortunado sin escasez de alimento, medicinas y bienestar. Pero no tuvieron tiempo de adaptarse y disfrutar de su país de acogida puesto que vivían en espera de saber si serían rechazados o acogidos. El estrés y la depresión se adueñaron de las niñas. Al saberse que la familia sería rechazada y devuelta, Djenet -hace ya dos años y medio- entró en un profundo coma. Lleva desde entonces en estado vegetativo en un cuerpo sano que no languidece. Solo duerme. Hace seis meses, la mente de Ibadeta creyó que también sería bueno para ella seguir los pasos de Djenet. 
https://www.worldpressphoto.org/collection/photo/2018/people/magnus-wennman
Esta foto es de Magnus Wennman y con ella ha ganado el primer premio en la World Press Photo dentro de la categoría People. Gracias a él y a este prestigioso premio, hoy se habla de los muchos niños dormidos bajo el síndrome de la resignación que azota a los refugiados en Suecia. Nadie sabe porqué solo existe este síndrome en Suecia. Yo creo imaginarlo. Porque de lo que no se habla, no existe. Lo que se niega, no existe. Lo que se manipula, no existe. Solo ellos -y solo unos pocos- han sabido involucrarse en el caso de estos niños. Y solo el futuro, la historia, nos llamará a la Europa de hoy por nuestro nombre. Egoísta y cobarde. Sin piedad para los que nos puedan sisar un euro e inhumana para la caridad. La moralina del bienestar, el verdadero cáncer social que va a decidir el futuro de nuestros hijos y nietos.

Ellos nos obligan a ver la realidad y como ya he dicho en otras ocasiones, urge vivir con los ojos abiertos aunque duela la mirada. El dolor es soportable. La falta de humanidad, no. Prefiero escozor en mis pupilas, que retortijones en el alma.


Ingredientes:
  • 1/5kg. de patatas
  • 1 pechuga grande (unos 250gr.)
  • 1 ajo y zumo de limón para freír el pollo
  • un poco de aceite de oliva
  • sal y pimienta
  • 150gr. de atún natural
  • 2-4 cdas. de mayonesa (yo solo 2)
  • 2 cdas. de yogur griego (o yogur de sabor más suave)
  • un poco de perejil y limón a tu gusto a la hora de servir


Preparación:
  1. Pon a cocer las patatas en un poco de agua salada hasta que estén tiernas. 
  2. Fríe el pollo con un poco de aceite de oliva y un ajo entero para que coja aroma. Cuando esté dorado, añade el zumo de un limón, sal y pimienta y deja que reduzca el zumo por completo.
  3. Para la salsa, tritura el atún con el yogur. Salpimienta. Cuando la salsa esté completamente lisa y suave, añade la mayonesa y la ligas sin batir (con una cuchara).
  4. Monta la ensalada. Pela y corta las patatas, el pollo en dados y liga con la salsa.  Rectifica de sal y limón a tu gusto. Sirve con un poco de perejil que le de frescura.

Tarta de crema de naranja

silencio
Del lat. silentium.
1. m. Abstención de hablar.
2. m. Falta de ruido. El silencio de los bosques, del claustro, de la noche.
3. m. Falta u omisión de algo por escrito. El silencio de los historiadores contemporáneos. El silencio de la ley. Escríbeme cuanto antes, porque tan largo silencio me tiene con cuidado.
4. m. Der. Pasividad de la Administración ante una petición o recurso a la que la ley da un significado estimatorio o desestimatorio.
5. m. Mil. Toque militar que ordena el silencio a la tropa al final de la jornada.
6. m. Mús. Pausa musical.
El camino a todas las cosas grandes pasa por el silencio. – Friedrich Nietzsche

Sólo los tontos creen que el silencio es un vacío. No está vacío nunca. Y a veces la mejor manera de comunicarse es callando. – Eduardo Galeano

Es mejor ser rey de tu silencio que esclavo de tus palabras. – William Shakespeare

Oveja que bala, bocado que pierde. – Refrán popular



(Receta inspirada en estos pastelitos de limón)
Ingredientes:
Para la base:
  • 110gr. de mantequilla fría y cortada en trozos
  • 3 cdas. de azúcar
  • 200gr. de harina repostera
  • una pizca de sal y otra de polvos de hornear
  • 100ml. de buttermilch (o de yogur natural con un par de cdas. de agua) 

Para la crema:
  • 200ml. de zumo de naranja
  • algo de ralladura de naranja
  • 4 huevos
  • 120gr. de azúcar
  • 4 cdas. de almendras molidas
  • 2 cdas. de maicena
  • 1 cda. de queso tipo Philadelphia

Preparación:
  1.  Mezcla todos los ingredientes de la base y amasas unos minutos en la encimera hasta que esté lisa y suave. Envuelve la masa en film de cocina y deja que repose 20 min. en la nevera como mínimo para que coja consistencia dura.
  2. Precalienta el horno a 180%.
  3. Bate todos los ingredientes para la crema juntos con ayuda de la batidora. 
  4. Engrasa el molde que vayas a usar y fórralo con la masa de la base. Añade el líquido de la crema y hornea hasta que esté cuajada la tarta (depende de cada horno. El mío necesitó unos 35minutos.)
  5. Deja que enfríe por completo antes de espolvorear con azúcar glas

Pudding de chocolate blanco

Todo el mundo habla de paz, pero nadie educa para la paz, la gente educa para la competencia y este es el principio de cualquier guerra. Cuando eduquemos para cooperar y ser solidarios unos con otros, ese día estaremos educando para la paz.
Maria Montessori 

Maria Montessori, al igual que mi querida Carmen de Burgos, fue una humanista excepcional y mujer sobresaliente que abanderó el desarrollo de las clases más desfavorecidas. Hoy en día, hablar de desarrollo es hablar de economía, de dinero, de tener y gastar. Hubo un tiempo no hace mucho, donde una gran parte de la sociedad progresista no azuzaba revoluciones y revueltas sino luchaba, gritaba y trabajó incansablemente por desarrollar la educación como medio ineludible para conquistar el bienestar social. Personas que sabían que lograr el voto femenino no valía de nada si no se enseñaba a las madres y abuelas a leer, a escribir y sobretodo, a pensar  por sí mismas. Derecho a la autodeterminación personal, como único trampolín al enriquecimiento cultural, intelectual y humano.

Mientras los revolucionarios buscaban el camino rápido para forzar la evolución y adueñarse así de ella -solo ahora algunos sabemos que esa vía no existe- y se desgallitaban por crear sindicatos y protestas y huelgas, los educadores sabedores que la cosa funcionaría mejor y a largo plazo sin la "R", dedicaron su existencia en crear un sistema educativo alternativo y sensible a la realidad de los niños donde se les incentivaría a crecer y vivir de forma consciente, más humana al fin y al cabo. El maravilloso Profesor Pestalozzi, pilar indiscutible de las ideas de Maria, resumió ésta manera de enseñar bajo el eslogan "El aprendizaje por la cabeza, la mano y el corazón".
Y así es como enseñaba Maria; Atmósfera amable, clima afectivo, libertad y espacio para que el niño asimile por sí mismo aprendiendo por puro gusto y no por obligación. Un ambiente sobre el que trabajó con mucho existo Pestalozzi en la creencia que el bienestar y el desarrollo no se pueden conquistar sin una infancia feliz y afectivamente confortada. Porque los niños, al igual que los adultos, cuando viven bajo los efectos del amor desean ser mejores personas, alcanzar metas más altruistas y, casi de puro sin querer se dejan inspirar por el conocimiento ajeno. 

Qué inspirador, ¿verdad? Y qué terrible al tiempo. Porque seguimos sin entender nada. Seguimos en nuestras trece. A día de hoy, el conocimiento hace que tengamos más pájaros en la cabeza para alimentar moralinas donde esconder nuestra moral lisiada. Sigo leyendo casi a diario esos virales donde educadores sentencian sin ningún rubor, esas listas donde detallan lo que el niño aprende en la escuela y lo que debe traer hecho de casa. A todas esas personas, les animo a que conozcan a Montessori y a Pestalozzi, que reflexionen y que obren en consecuencia. Con honestidad y no socorriendo a criminalizar la mala educación del niño o de los padres.

Confianza, paciencia, empatía, fe -sí fe- más allá de una religión en su concepto más humano y cercano, piel con piel. En definitiva, los libros no valen de nada sin cabeza (pensar, reflexionar), mano (sentir, empatizar) y corazón (amor, cariño). Porque no existe una sociedad feliz que vive inmune a lo humano, donde cultiva y enseña aritmética, lecciones de memoria y empapela a los jóvenes con títulos y diplomas pero se exhibe invulnerable al dolor humano, a las necesidades elementales de su sociedad porque perdió - a saber cuando- su H de humano entre pizarra y pizarra.

Pudin dedicado a mis queridos profesores, la Srta. Mari Carmen y Don Manuel -El Manolito- porque ellos supieron ver mi dislexia, me enseñaron a afrontarla y sin saberlo, me salvaron la vida. Y a Don Nabor -cuánto le quería por dios- porque fue el único que después de mis mentores, supo apreciar -y admirar- el gran esfuerzo que me suponía aprender asignaturas. Ellos me enseñaron a vivir con plenitud a pesar de los obstáculos.


Ingredientes:
  • 1/2 litro de leche
  • 1 lata (400ml.) de leche de coco (o leche de almendras)
  • 200gr. de chocolate blanco (golosos 250gr.)
  • 1 sobre de natillas
  • unas 4 galletas hechas migas para decorar

Preparación:
  1. Disuelve el sobre de natillas en un poco de leche.
  2. El resto de ingredientes, los pones a calentar juntos removiendo para que se derrita el chocolate sin pegarse. Cuando rompa a hervir, añade las natillas disueltas en leche sin dejar de remover hasta que rompa de nuevo a hervir.
  3. Reparte el pudding en los recipientes que desees y termina decorando con migas de galletas. Deja enfriar en el frigo mínimo 3 horas.

Crema de champiñón al estilo de los Alpes

Sentir. Del lat. sentīre.

Conjug. modelo.

1. tr. Experimentar sensaciones producidas por causas externas o internas.
2. tr. Oír o percibir con el sentido del oído. Siento pasos.
3. tr. Experimentar una impresión, placer o dolor corporal. Sentir fresco, sed.
4. tr. Experimentar una impresión, placer o dolor espiritual. Sentir alegría, miedo.
5. tr. Lamentar, tener por doloroso y malo algo. Sentir la muerte de un amigo.
6. tr. Juzgar, opinar, formar parecer o dictamen. Digo lo que siento.
7. tr. En la recitación, acomodar las acciones exteriores a las expresiones o palabras, o darles el sentido que les corresponde. Sentir bien el verso.
8. tr. Presentir, barruntar lo que ha de sobrevenir. U. especialmente hablando de los animales que presienten la mudanza del tiempo y la anuncian con algunas acciones.
9. prnl. Dicho de una persona: Formar queja de algo.
10. prnl. Padecer un dolor o principio de un daño en parte determinada del cuerpo. Sentirse de la mano, de la cabeza.
11. prnl. Hallarse o estar de determinada manera. Sentirse enfermo.
12. prnl. Considerarse, reconocerse. Sentirse muy obligado.
13. prnl. Dicho de una cosa: Empezar a abrirse o rajarse. Sentirse la pared, el vidrio, la campana.
14. prnl. Dicho de una cosa: Empezar a corromperse o pudrirse.

De qué nos vale el amor, la alegría o la felicidad sin sentir. No hay sinsentido más grande que una vida sin emociones. Dicen que tenemos cinco sentidos contables y que el sexto, el fantasma, es al que se alude cuando nuestras percepciones son indefinidas, indecisas o carentes de respuestas lógicas a pesar de que algo dentro de nosotros, posiblemente nuestra propia naturaleza irracional, nos dice que sí, que se siente mucho más de lo que nuestro cerebro es capaz de procesar o convertir en un discurso razonable.

De qué nos vale juzgar, entender, considerar, analizar o apreciar si nuestras capacidades sensitivas están mermadas o atrofiadas. Y no hablo de ser corto de vista o de oído, carecer de olfato o calzar unas papilas gustativas deformes de tantos edulcorantes y aromatizantes. Hablo de la dictadura del sentir, donde todo es blanco o negro, donde o conmigo o contra mí. Donde o me acompañas en el sentimiento o eres un apátrida emocional. Si sientes cosas que no puedes expresar porque son políticamente incorrectas, inoportunas o irreverentes, de qué me sirve el verbo sentir si solo me condena al ostracismo espiritual.
¿Quién cataliza nuestra forma de sentir? ¿Quién nos entrena sus habilidades o infortunios? ¿Quién la aprecia, la interpreta o censura? En manos de quién está nuestro ser que no es nada sin sentir... y con esto vuelvo al primer párrafo: De qué nos vale el amor, la alegría o la felicidad sin sentir. No hay sinsentido más grande que una vida sin emociones.

En mi entrada anterior, te hablaba de nuestras supernovas, de la imperante necesidad de canalizar correctamente la energía de nuestro organismo para no generar agujeros negros que todo lo engullen. No lo decía con estas palabras pero no deseo aburrirte repitiendo lo dicho antes unas torrijas. El sentido común, el del equilibrio, del humor, interior, bueno, malo ¡qué se yo! hay tantos estados afectivos que nos superan y a veces de tal manera que nos inmunizamos y dejamos de sentir cosas, como una cicatriz, que cuando la tocas no sientes el tacto pero que cada vez que cambia el tiempo duele. ¿Si está insensible por qué ante una tarde de lluvia le da por doler? ¿tiene esto sentido?

No, no lo tiene. Regreso al concepto del catalizador que según la RAE es una persona o cosa que estimula el desarrollo de un proceso. Y no viene a contar nada más. Algo con tanta responsabilidad vital se queda reducido a una simple línea evasiva y sin emoción. Vivimos en un mundo con demasiadas palabras pero pocas respuestas.


Ingredientes:
  • 250-300gr. de champiñones marrones (o mezcla de champiñones y setas)
  • 150gr. de pan moreno
  • 1 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • un vaso de vino blanco
  • 150gr. de queso de montaña (Bergkäse) o Gouda en su defecto.
  • concentrado de caldo (yo uso tipo Boubillon de carne)
  • agua
  • un poco de aceite
  • 3 cdas. de yogur natural
  • algo de tomillo o mejorana

Preparación:
  1. Pocha la cebolla y los ajos en una cacerola con un poco de aceite. Añade los champiñones y rehoga a fuego fuerte para que no se deshidraten. Deja que coja color porque el sabor de esta crema depende mucho de esa costrita tostada que deja en la base de la cacerola.
  2. Añade el pan, el queso y el caldo hasta que cubra. Deja que cueza a fuego lento 10 minutos. Apaga el fuego y sin abrir la cacerola deja que repose otros 5 minutos.
  3. Añade el yogur, la mejorana (o tomillo) y tritura la crema. si queda muy espesa puedes añadirle algo de agua. Sal pimienta y sirve bien en caliente para que el queso no se solidifique. Puedes servir acompañado de unos dados de pan tostado y/o unos tacos de jamón.

Torrijas rellenas de crema o chocolate

Desperdiciamos nuestra energía a causa del conflicto, riñas, miedo y vanidad. Cuando nuestra energía no se desperdicia en absoluto, tenemos toda la energía del mundo. En tanto nuestro cerebro no se deteriora a causa del conflicto, ambición, esfuerzo, lucha, sentimiento de soledad, desaliento, etc. tenemos energía en abundancia.
_Jiddu Krishnamurti_

Cuentan los científicos que nuestras células son en sí pequeños sistemas solares atómicos que dependen de nuestro ser y éste del mundo, y éste a su vez de nuestro sol, quien también se sostiene de otros sistemas solares... universos enredados unos y otros en constelaciones microscópicas o gigantes. Millones de flujos de radiación solar que dan sustento a nuestra existencia. Mejor dicho, a nuestra vida en su concepto más literal. Somos pilas de energía solar. Y ésta no es una creencia moderna, muy al contrario, cualquier religión y medicina ancestral está regida por planetas y constelaciones. No hay ciencia que al escarbar en sus orígenes no salgan a flote planetas, estrellas o el mismo cielo sin ir tan lejos.

Lo que sí nos ha aportado la ciencia moderna -la cuántica que es el bebito de la ciencia en el que están puestas todas nuestras esperanzas- decía, que nos han asegurado recientemente que cada célula de nuestro cuerpo, antes de morirse, explosiona su luz del mismo modo que lo hacen las supernovas antes de desaparecer. Explotan toda su energía y radian a los mundos cercanos con su propia materia alimentando así el principio físico que todos sabemos a estas altura de curso, que la energía ni se crea ni se destruye.
Así que cada vez que una célula de nuestro cuerpo estira la pata no perdemos nada ya que su vitalidad es desperdigada por las nuevas que crecen y maduran bajo la candela de las desaparecidas. Y contado todo esto, llegamos a una conclusión radiactiva. Energía tenemos todos y muy posiblemente suficiente como para entrar a formar parte de los 4 fantásticos. ¿Y por qué nos quedamos como setas semivegetando la vida entera?

Efectivamente. Tengo mi propia teoría que no se basa en ninguna ciencia salvo en mi mente retorcida que no consigo apagarla ni dormida. Creo sinceramente -y perdona la redundancia- que no somos conscientes de lo que somos. Nadie nos ha educado en este contexto. De niños, en lugar de hablarnos de supernovas y átomos y células explosivas nos han contado lo del hombre del saco y el lobo feroz. Luego a ser buenos, limpios y educados. Y cuando llega la adolescencia y nos cuentan lo de querer es poder, lo de hacer todo lo que te propongas y demás quimeras que sin hablarnos de la potencia de nuestros propios átomos es completamente imposible entender cómo se mueve el mundo... y llegamos a la edad adulta, con la mente envenenada, el cuerpo deteriorado de los golpes propios y ajenos y siempre ocupados en apagar los fuegos diarios que nos abrasan... y se nos olvida o nunca llegamos a entender que viene a ser lo mismo, para qué y por qué estamos aquí...

No desperdicies energía amigo mío. Empléala bien. No te esfuerces en hacer revoluciones estériles y simplemente evoluciona para ser mejor persona que con eso ya tenemos para un buen rato. Ten fe en ti mismo y rodéate solo de gente que busque lo mismo que tú. Porque sea cual sea nuestra religión o creencia, debe incentivarnos a creer pero nunca impedirnos saber y menos aún, evitar a toda costa que pensemos por nosotros mismos.  Nos quieren ignorantes e insensibles, ahí lo dejo.

Ahora, a las torrijas. Rellenas que se me antojaron desde que se las vi a Adela. Te dejo link a su receta para que tengas dos versiones de un mismo manjar. Rellené la mitad de chocolate y las restantes de crema que son las que más me gustan a mí.


Ingredientes:
  • 16-18 rebanadas de pan de torrijas (yo de molde que aquí no hay especial)
  • 300-400 ml. de leche (dependerá de lo que absorba el pan)
  • 1 huevo (más la clara que me sobró de hacer la crema)
  • ralladura de naranja
  • 2 cdas. de azúcar
  • 1 palo de canela
  • crema de chocolate tipo Nutella
  • crema (ver la receta al final del post)
  • abundante aceite para freír
  • azúcar y coco rallado molido juntos para rebozar (o simplemente azúcar)

Preparación: 
  1. Rellena el pan a tu gusto y corta por la mitad cada sandwich.
  2. Pon a calentar a fuego lento la leche con el azúcar, el palo de canela y la ralladura de naranja. Apagas el fuego cuando esté caliente la leche y dejas que temple y así coja bien los sabores.
  3. Bate el huevo y pon a calentar el aceite en una sartén honda.
  4. Pasa cada torrija primero por la leche, luego el huevo y las fríes por ambos lados. Las vas dejando escurrir del aceite sobrante sobre un papel absorbente de cocina. Reboza las torrijas en azúcar (o la mezcla con coco rallado) antes de que enfríen del todo.


Ingredientes para la crema:
  • 200 ml. de leche 
  • 2 cdas. de azúcar 
  •  ralladura de naranja 
  • 1 yema 
  •  2 cdas. de pudding de vainilla en polvo 
  • opcional: 1cda. de mermelada de naranja 

Preparación:

  1. Ponemos a calentar la leche (reservamos como 1/4 de vaso para después) con la rama de canela, el azúcar y la ralladura de naranja. A fuego lento unos 10 minutos para que se desarrolle el sabor. Subimos a fuego medio y esperamos a que rompa a hervir. Retira la rama de canela.
  2. Mezclamos el polvo del pudding y la yema con la leche fría que hemos reservado hasta que no quede ningún grumo. Mezcla sin dejar de remover esta mezcla sobre la leche caliente hasta que la crema espese. Retira del fuego y continúa removiendo durante unos minutos. Añade ahora la cucharada de mermelada de naranja y lígala en la crema.

Rosti de patata gratinado con huevos

“Recuerda mirar hacia las estrellas y no hacia abajo. Intenta encontrar el sentido de lo que ves y pregúntate qué hace existir al universo. Sé curioso. Y sin importar cuán difícil pueda parecer la vida, siempre hay algo que puedes hacer y en lo que puedes triunfar. Lo que importa es que no te rindas”

Estimado Mister Hawking,

No le culpo por haberse ido de esta vida, de hecho algún día también lo haré yo. Imagino que andará por ahí, por el espacio haciendo de las suyas. En algún momento he creído oír algo, como un pequeño temblor, y me he preguntado si no sería usted montando un par de Big Bang aquí y allá. Imaginaciones mías supongo. Lo cierto, es que últimamente se habla mucho de usted como es de ley y ha caído ante mis ojos este artículo que reúne alguna de sus frases más célebres y no he podido resistirme a ellas. Menudo temperamento el suyo, y más teniendo en cuenta que desde los 21 a usted le sentenciaron a estirar la pata antes de tiempo y se pasó la enfermedad por el forro además de ocho pueblos y cincuenta y tantos años más de existencia. Y si la tipa apretaba su cuerpo intentando apresar su mente, bien supo usted vencer obstáculos y dejarnos semejante legado científico y vital. 

Por cierto, usted no lo sabe pero estuvo a punto de atropellarme en Cambridge... no, no, no era estudiante allí, no he sido ni tan lista ni tan rica para permitirme semejante lujazo pedagógico. No, no, estaba de turista con una amiga y nos pasó usted a lo Fitipaldi con requiebro incluido. Nos quedamos de piedra durante unos segundos sin saber reaccionar y cuando quisimos decir "¡Ahí va! era él" ya estaba usted un par de kilómetros calle arriba. Casi que mejor porque me hubiera dado aprensión tenerle delante y no decir nada y los nervios ya sabe usted que los carga la estupidez y lo mismo me hubiera dado por pedirle un autógrafo -no sé para qué- o las gracias por habernos iluminado a todos con sus agujeros negros... menos mal que no tuve otra opción salvo la de cerrar la boca.
Y es que, Profesor Hawking, no debe usted olvidar que aquí la que guisa y habla es de letras, que los números se me dan mal pero curiosa sí que lo soy. Y además disléxica, por lo que sus teorías de las dobleces de tiempo y espacio, eso del pasado es el futuro y el futuro el presente, todo ese lío dimensional me encaja a la perfección porque lo que a mí siempre se me han atrancado son los teoremas absolutistas. Y sé lo que digo, porque si bien es cierto que dos más dos son cuatro -y no seré yo quien lo discuta- y que da igual que dos va delante porque el cuatro es siempre cuatro, de lejos me viene el gran conflicto en decidir si el cuatro mira para la derecha o para la otra derecha. Y de raíces cuadradas, ya ni hablamos.

El caso es que usted me dejó pasmada cuando escribió su Historia del Tiempo. No lo leí, es verdad, pero me vi el CD-ROM completo porque me tocó testearlo antes de su lanzamiento. Qué grande me supo eso de que el tiempo tuviera su historia y más de admirar que saliera así, con un par, un biógrafo como usted que no contento con poseer su propia radiación nos ha cosmoacojonado a todos sin excepción con sus teorías, axiomas y demás pornografía científica.

Ya ve que yo de ciencia poca pero de alma mucha porque tengo esa suerte de vivir siempre encendida a una candela de emociones y constelaciones que me mantienen más o menos en órbita viviendo con los ojos abiertos y el ansia vital pasado de revoluciones atenta de no perderme ni un buen consejo que me ponga las pilas en los malos ratos. Me quedo por tanto con sus consejos y le deseo de todo corazón, un buen viaje querido Mr. Tiempo.
“Las personas nunca tendrán tiempo para ti si siempre estás enfadado o quejándote”

“No importa cuán difícil la vida parezca, siempre hay algo que puedes hacer y resultar exitoso”

“La vida sería trágica si no fuese divertida”

“Si escogiera a un superhéroe sería Superman. Él es todo lo que yo no soy”


Basada en esta receta de aquí

Ingredientes para 4 raciones:
  • 800gr. de patatas
  • 2 cebolletas medianas
  • 1 yogur natural (unos 200-250ml.)
  • un poco de mantequilla
  • entre 100-200gr. de jamón ahumado o bacon
  • 1-2 cucharadas de mostaza a tu gusto
  •  1 huevo por comensal
  • perejil y pimienta de cayena para adornar


Preparación:
  1. Precalienta el horno a 190ºC.
  2. Pela, lava y ralla las patatas. En un bol, las mezclas con el queso, la mostaza y el yogur. Salpimienta a tu gusto.
  3. Trocea el jamón y pica la cebolleta sin los tallos. Con un poco de mantequilla lo rehogas hasta que coja algo de color.
  4. Pon todos los ingredientes en una sartén o recipiente más bien plano que resista al horno. Hornea unos 20 minutos.
  5. Saca el rosti del horno y con una cuchara haz unos hoyitos para dejar hueco a los huevos. Coloca los huevos, y adorna con algo de los tallos de la cebolleta picada y vuelve a hornear entre 5-10 minutos más hasta que estén cuajados.  Puedes adornarlo con algo de perejil fresco y un poco de pimienta de cayena.

Ensalada griega con pasta y atún

catarsis
Del lat. mod. catharsis, y este del gr. κάθαρσις kátharsis 'purga', 'purificación'.

1. f. Entre los antiguos griegos, purificación ritual de personas o cosas afectadas de alguna impureza.
2. f. Efecto purificador y liberador que causa la tragedia en los espectadores suscitando la compasión, el horror y otras emociones.
3. f. Purificación, liberación o transformación interior suscitadas por una experiencia vital profunda.
4. f. Biol. Expulsión espontánea o provocada de sustancias nocivas al organismo.

Expresar lo que uno siente es el primer capítulo para superar una experiencia traumática pero cuando ese trauma lleva consigo una mutilación brutal, no de un miembro sino de tu propio ser, de tu alma, la asimilación se hace imposible de masticar. Te dicen que sí, que se sale, que se aprende pero algo en tu ser maltrecho te recuerda que muy bonito todo pero cómo si uno no sabe, ni puede, ni ná... que cómo se recupera y se cura una herida tan terrible, cómo se elimina un dolor tan antinatural.

El plan parece ser, que consiste en purificar y liberar el horror sufrido, escupirlo como el veneno de una serpiente para después desinfectar la herida. Pero hay cosas que los seres humanos no estamos preparados para asumir. Y menos cuando el mal lo causan seres que nacieron o perdieron la humanidad por el camino. Hay sentimientos que se pudren con la parte amputada y como en las cicatrices, a uno se le quedan zonas insensibles -catatónicas que no catárticas- en las que el amor y la bondad no echan raíces de nuevo.

Pero nuestro pescaíto ha dejado un mar de amor y afectos a su paso en esta vida. En 8 años ha impreso una huella imborrable y ha logrado que un país maltrecho y enfrentado por la política se uniera en un sentimiento común lleno de cariño y esperanza. Tenía -y mantiene- una luz especial heredada de la mami. Seres benignos, bienhechores, de los que curan y alegran por donde van. Niño risueño que sabía hacer reír a los demás, cariñoso, leal y ocurrente, una masa de buen rollo aún por moldear que ahora vive y vivirá en los corazones de la buena gente.

Porque su paso por esta vida ha sido un bombazo que ha dejado un campo radiactivo inmenso donde millones de átomos de bondad se han liberado dejando extensiones inmensas de sensibilidad y cariño. El mismo cariño que la innombrable quiso quitar de en medio porque fracasó en sus intentos de alejar a Gabriel y Patricia del lado de Ángel. Porque fracasó cuando quiso meter cizaña para enfrentarlos. Porque le ganó la partida el cariño y la bondad. Y obró de la forma más horrible que existe. Quiso segar lo más sagrado e inocente de nuestro universo. Pero de nuevo, fracasó. Y lo que este peque nos ha dejado ni una legión de brujas lo puede destruir. Porque los átomos de Gabrielillo se han liberado al mundo y su madre, que lo sabe,  nos insiste: olvidarla, no la nombréis que no se lo merece.
*Marybel Sánchez Hernández‎*
Te quiero Gabriel. Dame algo de tiempo para secar el dolor y el cansancio, y ya verás como dentro de nada cada vez que oiga hablar de ti, se me llenará el alma de afectos y alegrías. Gracias por tu inmensa huella en un mundo podrido pero donde tú y tu madre habéis demostrado que el amor y la bondad no se mata. Siempre tuya pequeñajo y estés donde estés cuida de la mami que ahora mismo no sabe para donde tirar.

Y ahora, toca vivir  con alegría y sin oscurantismo. Confío en que todos lo entendamos y nos demos cuenta que llegó la hora de dejar a estos padres tranquilos. Que dejen de rodar pececitos en las redes que me asombra cuántos oportunistas lo están usando para darse autobombo. Gente que busca sobresalir robando poemas e historias pidiendo difusión. Animalotes insensibles que se han creado perfiles haciéndose pasar por la madre y que robaron fotos muy personales del facebook del papá. Todo eso duele a rabiar y no es justo. Bastante han sufrido así que por favor, no colaboremos en hacer leña del árbol caído. No difundamos más imágenes sobre este pececillo que ahora necesita nadar tranquilo.  Ojalá demos una última lección de humanidad a estos padres ayudándoles a que los mendrugos les dejen vivir en paz.

Gracias por todo y retomo aquella sana costumbre que por un tiempo fue regla ineludible en este blog: Os quiero mucho. No importa si os conozco o no. Os quiero por rebeldía y por necesidad. Os quiero de todo corazón.



Ingredientes:
  • 250gr. de espirales (yo uso pasta integral)
  • tomatitos a tu gusto
  • pimiento rojo a tu gusto
  • pepino a tu gusto
  • 1 lata de atún
  • quedo feta de sabor suave a tu gusto
  • olivas kalamata a tu gusto
  • orégano seco


Aliño:
  • aceite de oliva virgen de calidad
  • el zumo de un limón
  • 1 diente de ajo machacado
  • opional: unas gotas de vinagre de vino
  • sal y pimienta


Preparación:
  1. Cuece la pasta en agua con sal y cuando esté al dente la cuelas y la enfrías con agua fría el grifo para que no pierda el dente. La pones en un bol.
  2. Corta todos los ingredientes y los añades al bol con la pasta menos el queso.
  3. Haz el aliño mezclando todos ingredientes juntos y lo añades a la ensalada. Finaliza colocando el queso cortado por encima con unas gotas de aceite y orégano por encima. Deja que repose unos 5-10 minutos para que coja el sabor.