Scones ingleses y un cuento chino

febrero 23, 2020
Erase que se era unos scones al estilo britis. Hasta aquí todo muy normalito y cumpliendo a raja tabla con la primera premisa de cualquier cuento que se precie. Y es que, aunque estos bollitos están recién horneados hace apenas un par de horas -ni llega-, son unos scones añejos de hace más de 10 años. Exactamente fueron publicados por primera vez el 17 de octubre del 2009 y los hice para un reto de los muchos que había por entonces. En éste, teníamos que mostrar nuestras despensas y todas, pero absolutamente todas -la mía incluida- apestaban a conservas caseras recién hechas para el reto. No teníamos ningún pudor en falsear nuestras existencias por aquello de aparentar ser más kukis de lo que el decoro recomienda porque no nos hacía falta ningún espejito mágico que nos dijera eso de sois las más guapetonas de la blogosfera. Para nada porque con mirar nuestros blogs se nos hacía el culete pepsicola. Y es que todas estábamos encantadísimas con lo que hacíamos. 

Hicimos muchas amistades, aprendimos a hacer infinidad de cosas riquísimas y estábamos motivadas a tope. Tanto, que nos vinimos todas muy arriba; bueno, unas más que otras -para qué mentir- y empezaron a salir como setas caperucitas por todo el bosque cantando eso de "quiero ser mona, rica y famosa" y aunque algunas lo lograron lo cierto es que empezaron a cocerse más egos que pucheros. Y hasta aquí la música de violines porque ahora tocan los golpes de tambor; y es que poco tiempo después, llegó el lobo feroz y también dijo lo de "quiero ser moni, rico y famoso" y la abuela también, igual que el leñador y había tantos focos en el bosque que ya nadie reparaba en las ricas cestas de galletas, pasteles, sopitas y empanadas... y así es como el cuento empezó a dar una fatiga de la hostia porque había que dorar la píldora a todos los personajes del cuento y nos fuimos convirtiendo un poco en la clá de los que se subían al escenario en busca del aplauso rápido. 

Y así es como nuestro cuento chino se desmontó un poco de aquel primer empuje de querer compartir y disfrutar unos de otros. O no, porque lo cierto es que el espíritu sigue vivo y hay un montonazo de bloggers que siguen estando ahí porque disfrutan con lo que hacen y su instinto de compartir se les escapa del pecho haciendo sombra a los que sacrificaron por el camino ese espíritu para exhibir sus talentos haciendo de sus publicaciones escaparates de feria o algo peor. O no, o vete a tú saber.
Pero, ya me fui por las ramas y no he aportado nada para aclarar la posición de este post. Como te decía, tiene más de 10 años. No quería borrarlo y sí, necesitaba renovarlo porque la receta me encanta y quería que luciera fresca y con olor a recién hecho así que he ideado este plan tan retorcido; mantengo la entrada pero actualizo a fecha actual. Mantengo los comentarios de entonces que sin la entrada original resultarán un poco estrambóticos pero lo cierto es que el contenido de la misma no aportaba ni chicha ni limonada. Por aquel entonces estaba de moda eso de ponerle genjibre o romero o pimienta o balsámico a las mermeladas cosa que ya no hago jamás porque ahora me hago y me deshago en placer cada vez que abro un bote y sale disparado ese sabor tan genial a mis frutas domésticas que son nuestro mayor tesoro. Esta de las fotos, es mermelada de albaricoques de nuestro viejo árbol y arándanos que es una de mis favoritas de todos los tiempos. Sobre lo scones, sigo pensando que esta es la mejor receta de las que he probado. 


Ingredientes:
  • 2 tazas (cup americana) de harina
  • 2 cdas. de azúcar
  • 1 pizca de sal
  • 2 cdtas. de levadura
  • 1 puñadito de cranberries o pasas
  • 2 huevos
  • 120gr. de mantequilla fría
  • 5 cdas. de leche o Buttermilch
  • Nata montada y mermelada para acompañar

Preparación:
  1. Precalienta el horno a 200 ºC. 
  2. Pon en un bol el harina, la levadura, el azúcar y la mantequilla reblandecida y en trocitos para que puedas mezclar mejor. Mezclas con las manos hasta que la masa adquiera el aspecto de migas de pan. En este punto, añade los huevos y la leche y trabaja el conjunto. No se debe amasar mucho para que no pierda ese look rústico. Añade las pasas o cramberries.
  3. Ya con todos los ingredientes ligados, extiende la masa en la mesa de trabajo enharinada con un grosor de 2 cm. 
  4. Recorta los scones y los vas colocando en la plancha del horno con un papel de hornear. Pincela con un poco de leche y si quieres le pones un poquito de azúcar por encima (muy muy poco). Al horno unos 15 minutos hasta que comienzan a dorarse ligeramente. Enfría antes de servir,

Choco muesli choco cookies

febrero 10, 2020
Resumiendo (já, mal comienzo) y a groso modo me gustaría insistir en las tres finalidades de este blog: la primera, la obvia, la más visible y motor que rueda alrededor de nuestros jugos gástricos: las recetas. Poco puedo añadir salvo disculparme porque es cierto que muchas cosas deliciosas con las que he mimado a mis comensales de pantalla para dentro, se han quedado sin foto y por ende, sin oportunidad de lucir en el blog como se merecen. Cosas del directo porque desde hace muchos años ya no hago sesión de fotos antes de comer dejando a mis chicos salivando y sufriendo como alimañitas hambrientas mientras yo me pongo de los nervios con las prisas y con el come-come del "Ay que se enfría". Con muy buen criterio, opté hace siglos por priorizar a mi pandilla porque al fin y al cabo, la audiencia puede siempre esperar.

La segunda, vino un poco a reglón seguido. Me habían detectado un alien durmiente en mi médula ósea. Hoy ya se sabe mucho de estos estados preactivos pero cuando me tocó estaban en braguitas. No se sabía nada de su evolución salvo que no había nada más que hacer salvo vigilancia. Duro de encajar cuando tienes un bebé de meses y ves que pierdes la salud poco a poco con rotillos que aisladamente no son alarmantes pero que trastocaron mi vida radicalmente. Con el tiempo, he sido consciente de mi suerte ya que aquí sigo, con mis rotos y descosidos pero entera más allá de haber perdido un útero traidor. Pero como decía, al principio la ansiedad me devoraba cada vez que miraba a mi bebote, sin saber que iba a ser de él si yo faltaba o que recuerdos llegaría a tener sobre mí. Dejar muestra de nuestro día a día, de las batallitas del kindergarden, del cole, de todo nuestro mundo filialmaterno. Y de paso, dejarle al mayor mi legado, mucho sobre mis pensamientos y de como entiendo la vida y las terribles cosas que están azotando al mundo. Este blog es un faro que focaliza mi vida y la proyecta lanzando millones de partículas sobre mis pensamientos, dolores, amores y compromisos. Muchas cosas se guardan aquí.
Y la tercera: pues a estas alturas de post, se me ha ido el santo al cielo. Algo sobre los acontecimientos sociales y políticos que también se han ido quedando reflejados a lo largo de los años: cuando juaritos se moría de frío o la gente aquí en Austria salía a socorrer con agua y comida a los refugiados que caminaban por los arcenes de las carreteras, cuando estalló la crisis y... en fin, tantas cosas que ahí quedan, y aunque ya estamos demasiado saturados de desmanes políticos, de comportamientos asociales e inhumanos, de injusticias, digo, aunque ya estamos hasta el gorro hay que seguir mirando al mundo tal y como está, por mucho que duela. Seguiré o volveré a contar sobre lo que le duele al mundo sin olvidarme del humor que también falta nos hace y no todo pueden ser penas.

PD: como ves, yo sigo haciendo autoterapía; mi blog y yo, o sin mi blog no soy nada, o bloguea como puedas... todo vale con tal de superar esas diferencias que han hecho que nos alejáramos el uno de la otra :-)  


Ingredientes:
  • 100gr. de harina
  • 2 cdas. de cacao puro
  • 80gr. de azúcar (mitad blanquilla, mitad morena)
  • 100gr. de mantequilla en pomada
  • 1cda. de sirope de arce
  • vainilla
  • una pizca de sal
  • 1/ cdta. de polvos de hornear
  • 1 huevo semi batido
  • 125gr. de muesli de chocolate
  • 50gr. de trozos de chocolate

Preparación:
  1. Mezcla todos los ingredientes (menos el muesli y las pepitas de chocolate) con ayuda de unas varillas eléctricas o en la procesadora de alimentos. Una vez que tengas la masa, mezcla el resto.
  2. Precalienta el horno a 180ºC. Mientras mantén la masa en el frigo.
  3. En una placa de horno y sobre papel de hornear, ve colocando montoncitos de masa con ayuda de una cuchara de postre. Salen 2 bandejas de 9 galletas. Hornea unos 10-15 minutos (depende de cada horno)

Dinnete, la pizza alemana de patata

enero 28, 2020
Acabo de leer una conversación en Twitter que lanzaba a la grada la siguiente reflexión:  ¿Cuál es la cosa más sobrevalorada del mundo? Me quedé en blanco por unos segundos y no por falta de ideas sino por la osadía de ese "más" que es quien complica la respuesta. Elegir una entre tantas se hace complejo. Eché un ojo a las respuesta por puro desinterés -sí, digo bien- y me encontré con un aluvión de cosas algunas dichas desde lo más sentido, otras con una intencionalidad que se huele a la legua pretendiendo forzadamente ser graciosas, chisposas o ingeniosas y otras tantas, certeras y canallas que me han dejado divagando entre neurona y neurona con un ronroneo extraño, de esos que uno prefiere no tener cuando está de tareas hasta las cejas.

Las palabras sin hechos.
La inmediatez.
Cosas que se sobrevaloran por su escasez.
Decir lo que piensas.

Dejo estas respuestas servidas para mejor ocasión que hoy me hace engorro enredar mi pobre médula en reflexiones que si bien son importantes, ahora mismo se me antojan inoportunas. Ahí quedan para mejor ocasión. Ahora, como te imaginarás, el gato se lo lleva al agua la comida: las torrijas, la paella, las hamburguesas, la pizza, las croquetas (varias veces y eso duele), el roscón de reyes, el shusi, los percebes, el cachopo y hasta el gazpacho... aquí desde luego me sale a flote mi pundonor de guisandera al escuchar tanta infamia. ¡Madre mía! qué panda de paladares desarraigados. A esa deshonra de papilas gustativas que desprecian las torrijas les iba yo a dar rollo kármico y desde luego, por mi parte les deseo una larga vida donde no vuelvan jamás a catar ni una.

En cualquier caso, a los que piensan que la pizza está sobrevalorada -cosa que a groso modo comparto- les invitaba yo de buena gana, a probar un Dinnete o pizza alemana -del sur para más señas- que tiene un sabor realmente especial y contundente. Un Dinette, una pequeña ensalada y estás tirando millas el día entero. 


Para la masa: (salen 4 grandes)
  • 300gr. de harina de espelta 
  • 200gr. de harina de trigo integral
  • 1 sobre de levadura seca panadera
  • 1/2 cdta. de sal
  • 320ml de agua templada

Para cubrir:
  • 1/2 docena de patatas pequeñas (cocidas y peladas)
  • 125ml. de Sauerrahm (sustituir por nata líquida)
  • 1 cebolleta con tallo
  • 150gr. de jamón o bacon ahumando
  • 150gr. de queso de montaña (Bergkäse) o enmental
  • Sal, pimienta y  nuez moscada

Preparación:
  1. Mezcla los ingredientes para la masa, los amasas hasta que estén bien integrados y los pones a levar una hora en un bol cerrado y en un lugar templado (al sol por ejemplo). 
  2. Machaca las patatas y haces una masa mezclando con el Sauerrahm o la nata líquida hasta que veas que tiene una textura como de puré. Sal pimienta y reserva,
  3. Precalienta el horno a 210ºC.
  4. Prepara el resto de ingredientes cortándolos en trocitos menudos.
  5. Pon la masa sobre la mesa enharinada y la repartes en cuatro porciones. Haz una bola con cada una de ellas, y vas extendiéndolas de dos en dos sobre una placa de hornear cubierta con papel. Pones sobre ellas una capa de la masa de patata, luego la cebolleta, el queso y por último el jamón. Hornea hasta que esté la masa doradita.

Rancho canario

enero 23, 2020
Cuando uno se va a la francesa es casi obligado regresar dando explicaciones, así que voy a intentar inventarme una excusa convincente que justifique estos meses de silencio. Descarto la más socorrida: "Uf, nada de tiempo para cocinar, fotografiar y publicar". Se desmonta sola porque desde mi último bizcocho he arreglado fotos de alguna que otra entrada de las primeras, de esas que no había ni por donde cogerlas. Además, no te creas que este rancho está recién sacado de la olla. Estaba el pobre olvidado en mi carpeta de borradores igual que otras tristes entradas que se han quedado atrapadas sin pulsar el botón naranja de "publicar". ¿Por qué? a saber. Cosas que pasan a lo tonto.

Si es cierto, que en invierno publico poco y es consecuencia directa de la falta de luz. Aquí en Austria nos quedamos a oscuras muy pronto así que son varias las veces que una receta se queda sin estampas porque en el último momento, dispuesto todo para enfilar el objetivo, la tarde cayó en un abrir y cerrar de ojos dejando mi cocina a oscuras. Pero de nuevo no es excusa, mi día es igual de largo que el tuyo o el de cualquier hijo de vecino. No es cuestión de horas sino de organizar bien las mismas y eso, cuando me lo propongo, lo consigo sin grandes esfuerzos.

Creo que no engaño si te digo que me alejé del blog por el mismo motivo que lo he hecho en las anteriores ocasiones. Desmotivación pura y dura. Me desinflo y noto que hago platos forzados y escribo forzada y me quedo requeteforzada esperando noticias al otro lado del hilo, deseosa de encontrar calorcito humano, a alguien que se pase y lea mis historietas y ojee mis recetas. Algún parroquiano que diga hola, o mande un beso, o deje un comentario chorra que por muy chorrada que sea son entrañables y cariñosos... todo menos aquellos "que rico me lo llevo" de hace años que me atacaban los nervios a rabiar.

Y es que, una de las consecuencias de arreglar fotos en entradas antiguas, es que las he releído -lo mismo que los comentarios- y de puro sin querer termino melancólica. Antes éramos una comunidad más abierta y participativa. Ahora usamos roles sintéticos en Facebook o Instagram, más efectivos tal vez, en los que hemos perdido el roce y esa frescura de antes. Es un hecho. 

Pero al mismo tiempo, he sido completamente consciente que este blog lleva recogidos más de diez años de mi vida, casi toda la infancia de Lucas, nuestro día a día, mensajes a mis amores, guiños, complicidad. Ahora se que no puedo dejarlo, que tengo que seguir documentando mi vida y dejando recetas a los que vienen por detrás. Éste es al fin y al cabo un legado muy importante de mi vida. Hay que seguir.


Ingredientes:
(Receta de un libro de cocina canaria que me regalo Tesa hace años)
  • 300gr. de garbanzos 
  • Chorizo a tu gusto
  • 1/4 de pollo
  • 200gr. de carne a tu gusto
  • Tocino veteado (yo no le pongo)
  • 1 cebolla pequeña
  • 2 dientes de ajo
  • Un poco de salsa de tomate
  •  700gr. de papas peladas
  • Un par de puñaditos de fideos medianos
  • 1 vasito de vino blanco
  • unas hebras de azafrán
  • 1 cdta. de pimentón
  • unos cominos machacados
  • Sal y un poco de aceite de oliva 

Preparación:
  1. Por un lado, cocemos a fuego lento los garbanzos (puestos en remojo la víspera), la carne, el chorizo y el pollo bien cubierto de agua con sal. Se van sacando las piezas a medida que estén cocidas y tiernas (primero el chorizo, luego el pollo y finalmente la carne y los garbanzos). Troceas las carnes y el chorizo y lo reservas todo mojado en su propio caldo.
  2. Mientras, fríes en otra cazuela la cebolla y el ajo en un poco de aceite de oliva. Añades la salsa de tomate, el pimentón, el azafrán, lo cominos y el vino. en este punto, yo lo paso todo por la trituradora para que quede el caldo limpio. Añade a este sofrito las papas cortadas en trocitos y cúbrelas con caldo de cocer la carne y los garbanzos.
  3. Pasados 15 minutos, añade los fideos y el resto de ingredientes (pollo, carne, chorizo y garbanzos). Deja que cueza unos 10 minutos hasta que las papas cojan el punto. 

Bizcocho bicolor de mascarpone

octubre 01, 2019
If you assume that there is no hope, you guarantee that there will be no hope. If you assume that there is an instinct for freedom, that there are opportunities to change things, then there is a possibility that you can contribute to making a better world.

[Si asumes que no hay esperanza, garantizas que no habrá esperanza. Si asumes que hay un instinto de libertad, que hay oportunidades para cambiar las cosas, entonces existe la posibilidad de que puedas contribuir a hacer un mundo mejor.]
Always tell the truth. Always take the high road. Live each day like it could be your last. Drink it in. Be adventurous, be bold, but savor it. It goes fast.

[Di siempre la verdad. Haz siempre lo correcto. Vive cada día como si fuera el último. Bébetelo. Se aventurero, se audaz, pero disfrútalo. Va rapido.]
We’re defined by our actions, not our words.

[Nos definen nuestras acciones, no nuestras palabras]
~Extractos del film Captain Fantastic.


Ingredientes:
  • 250gr. de harina repostera
  • 50gr. de fécula de patata ( o de maíz tipo Maicena)
  • polvos de hornear
  • una pizca de sal
  • 160gr. de azúcar
  • 3 huevos
  • 250gr. de mascarpone
  • 100ml. de leche
  • 60ml. de aceite suave
  • 30-40gr. de cacao puro

Preparación:
  1. Pon a calentar el horno a 180ºC.
  2. Pon todos los ingredientes secos (menos el cacao) juntos en un bol y los mezclas. Añade el resto de ingredientes húmedos y lo bates con unas varillas o la batidora hasta que no tenga grumos.
  3. En un molde de rosca engrasado, añades como la mitad de la masa. Añade el cacao a la masa restante y lo bates de nuevo hasta que no tenga grumos. Añade por encima y ahueca un poco la masa con una cuchara para que no se quede toda en la superficie.
  4. Hornea hasta que esté cuajado y ligeramente doradito.

Buchteln, bollitos austriacos

septiembre 14, 2019
venganza
De vengar y -anza.
1. f. Satisfacción que se toma del agravio o daño recibidos.
2. f. desus. Castigo, pena.

Acabo de leer este artículo sobre la venganza. Merece la pena reflexionar sobre lo dicho. Venganza y justicia; qué fino velo separa la una de otra. Qué difícil posicionarse dependiendo del grado de implicación, cercanía o empatía. Injusticia y castigo -acción y reacción- parece que siempre deben ir de la mano aunque con un poquito que hayas vivido, sabrás que abundan injusticias que sin infringir la ley, causan un daño brutal. ¿Legalidad o moralidad; cuándo hay que castigar? Por muy ciego y desdentado que sea un sistema judicial -cualesquiera sin entrar en detalle- siempre será insuficiente, parcial, erróneo o malinterpretado. Ayer mismo, oía a una juez reconocer que no es lo mismo llamar al estrado a una persona de poder frente a un señor de a pié... y menos que un juez llame a otro como si la profesión fuera salvoconducto de lo humano; de lo malo que todos los humanos en mayor o menor medida llevamos dentro.
Cada día en redes, puedo ver como ese sentimiento de injusticia insatisfecha se nutre con eslóganes a lo "haz que ruede, incendiemos las redes" y cuando lees el agravio te sorprende que cosas tan triviales e insignificantes provoquen tantos aspavientos. Y es que cuando nos tocan lo nuestro, la rabia nos pide venganza y si al resto de parroquianos ni les va ni les viene pues ea, voy a enriquecer artificialmente mi desgracia para tocar la fibra sensible del personal, queriendo o sin querer, o vete a saber. Es como la pareja que pelea por la custodia de los hijos, a ella le parece una injusticia y a la que pinta a su ex con rabo y tridente se lo termina creyendo, tanto que pone una denuncia por malos tratos, y luego dos, y finalmente trescientas. Y cuando un juez manda que su ex no pueda acercarse a ella cambia el discurso y comienza a denunciar que abusa de sus hijas. Ni peritos ni las propias hijas la secundan, y aún así continua su letanía de denuncias. Esto le ha pasado al señor que más denuncias acumula por malos tratos en Europa, que por cierto, es un español.  ¿De qué vale tanta sed de venganza o de castigo o lo que sea que se desee en esos casos? Pues de nada, salvo de haber destrozado la vida a su ex y a su familia, de haber contribuido a manchar los testimonios de las verdaderas víctimas porque muchos son aún los animales que se excusan en estas perturbadas para desacreditar y llamar mentirosas a las verdaderas víctimas de malos tratos. Y tanto, que todos sabemos de un partido que se está desviviendo por anular la ley de malos tratos argumentando que lo de las víctimas es puro teatro.

Y es que la venganza jamás cura la pena ni satisface. Es la justicia la que debe resolver aunque no se nos adapte como anillo al dedo; no es un sastre que nos mete sisa o nos pone pinzas a medida. Hay que aceptar y confiar porque es lo mejor que tenemos contra la barbarie.Y quien crea que el castigo mitiga el dolor, se equivoca. Es trabajo personal más allá de las circunstancias. La justicia emocional, es luchar por mantener y nutrirte de lo bueno que la vida te regaló aunque después te lo haya teñido de desgracia.

“Espero que cuando tengas frío o salgas mojado o te marches a dormir, no tengas reparo en pedirle a los ángeles que se nos fueron antes que te hagan un “paquetito” y te abracen como un bebé, como a ti te gustaba. Si lo haces, ya verás cómo me sientes e incluso puedes oler el cariño y la ternura que siempre me has producido. Seguro que sientes como, desde que naciste, no he dejado de enamorarme cada día más de ti y enorgullecerme sorprendida de cómo has ido creciendo. No hay madre en el mundo, “cuchifrito”, que sienta más orgullo que yo de haberte tenido y contribuir a tu grandeza”

#mareadebuenagente


Ingredientes (para 12 bollos):
  • 600gr. de harina
  • 1 sobre de levadura seca (para 1/2 kg. de harina)
  • 100gr. de azúcar
  • algo de sal
  • ralladura de limón
  • 250ml. de leche templada
  • 60gr. de mantequilla
  • 2 huevos
  • algo de mantequilla derretida para pincelar
  • mermelada de albaricoque para rellenar


Preparación:
  1. En un bol, pon todos los ingredientes secos: harina, azúcar levadura, ralladura y sal. En un vaso grande mezcla los líquidos: leche templado, huevos y mantequilla derretida. Mezcla ambos y amasa con ayuda de las varillas eléctricas y deja que la masa leve 2 horas.
  2. Pasa la masa a la encimera y divide en 12 porciones más o menos iguales. En una fuente de horno rectangular untada de mantequilla, vas colocando las bolitas.
  3. Deja que reposen de nuevo 30 minutos. Precalienta el horno a 170-180ºC.
  4. Derrite un poco de mantequilla y pincela los bollitos antes de hornear. Depende de cada horno y de cuanto absorba el calor la fuente, pero necesitarán alrededor de 1/2 hora.
  5. Cuando estén templados, casi fríos, con ayuda de una manga les inyectas la mermelada por abajo. Vuelve a poner en la fuente y espolvorea algo de azúcar glas.

Postre de moras y yogur

septiembre 11, 2019
–Hace millones de años que las flores fabrican espinas. Hace millones de años que los corderos se comen las flores. ¿Y no es serio intentar comprender por qué las flores hacen tanto esfuerzo en fabricar sus espinas si éstas no van a servirles para defenderse? ¿Es que no es importante la guerra entre los corderos y las flores? ¿No es esto mucho más serio y mucho más importante que las sumas de un señor gordo y colorado?... Y… si yo conozco una flor única que sólo existe en mi planeta y sé que un corderito puede destruirla sin ni siquiera darse cuenta ¿es que esto no es importante?

Enrojeció aún más y prosiguió:

–Si alguien ama a una flor de la que sólo existe un ejemplar entre millones y millones de estrellas, es suficiente mirar al cielo para ser feliz pues puede decir satisfecho: "Mi flor está allí, en alguna parte…" ¡Pero si el cordero se la come, será tan doloroso como si de pronto todas las estrellas se apagaran! ¿Y… esto tampoco es importante?

No pudo decir más. Estalló en sollozos.
Porque hay boas que se comen elefantes y parecen sombreros; porque hay asteroides con tres volcanes; porque hay principitos que guardan rosas tras un biombo; y cuando les muerde la serpiente, nos piden que les dejemos marchar, que recordemos su sonrisa cada vez que miremos las estrellas...

#mareadebuenagente


Ingredientes (para 6 vasitos):
  • 300-400gr. de moras
  • entre 4 cdas. a 1/2 vaso de zumo de moras (miras mis notas)
  • 100gr. de azúcar
  • vainilla
  • 3 hojas de gelatina (o el equivalente en polvo)
  • 250ml. de nata montada
  • 150ml. de yogur natural (griego o sauerrham, Schmand...)

Notas:
  1. No es un postre de medidas sino de proporciones dependiendo del gusto. Con más fruta sabor más intenso y fresco y con menos más cremoso tipo mousse.
  2. También tu decides la consistencia. Si disuelves la gelatina en 4 cdas. de zumo la crema es más espesa y con más líquido (no más de medio vaso) más ligera. Yo he usado 400gr. de fruta y medio vaso de zumo ya que en casa les empalagan los postres con mucha nata.

Preparación:
  1. Tritura la fruta con el azúcar y la vainilla.
  2. Disuelve la gelatina en polvo en el zumo (lee las notas). Si son láminas, pon previamente las hojas en remojo con agua fría. Añádelo a la masa de fruta y deja que repose una hora en el frigo.
  3. Mezcla la fruta con la nata montada y el yogur. Ayúdate de unas varillas y lo ligas con movimientos ligeros. Reparte en los vasos (yo usé 6) y deja enfríar de nuevo un par de horas antes de servir.

Pan naan y el gran carnaval

septiembre 06, 2019
Hay un peliculón que resultó ser un fracaso de taquilla porque a la gente no le gustó nada de nada en qué lugar dejaba al vecindario y mucho menos a la prensa, que como es lógico, se pasó a Willy Wilder por la picota de puro despecho. Se trata de El gran carnaval, un film basado en un hecho ocurrido en Kentucky, allá por 1925, cuando murió un hombre atrapado en el interior de una cueva. Kirk Douglas es un periodista en horas bajas que de pura casualidad ve un filón en un accidente minero. Un indio está atrapado en el fondo de una mina y el tipo, por despecho, venganza, deseo de la gloria perdida... por lo que sea, monta un circo alrededor de la desgracia de este hombre. De forma deliberada, se confabula con el alcalde y el sheriff de la localidad para ralentizar  el salvamento y así sacar mayor partido y espectacularidad a la tragedia. 

Ésto nos suena, ¿verdad?. Siempre lo hemos llamado prensa sensacionalista o amarilla pero con el auge de los medios de comunicación y su eterna competencia por las audiencias, los espectáculos morbosos y de bajo calado moral hacia las víctimas se han multiplicado por mil. Me he encontrado en twitter un hilo muy interesante de un periodista que es quien me ha traído al recuerdo la película de Willy Wilder (lo pego completo más abajo) y hace una reflexión muy inteligente de lo que estamos viviendo.

La semana que viene, Patricia va a pasar por un nuevo trago, o por el mismo pero rebozado aún más por el dolor que no ha cesado en todo este tiempo sumado al agotamiento físico y mental. Porque se dice que el tiempo lo cura todo. Todo no. Hay heridas que siempre sangran. Y no solo se enfrenta al juicio legal sino también al paralelo que los medios van a montar. Se han estado haciendo llamamientos para que la prensa respete tanto a los padres como a la actuación judicial. Ésta es una lucha que viene de lejos y que siempre se ha perdido. Porque de lo público todos nos creemos en el derecho de opinar o juzgar sin comprender que hay cosas en la vida que las aireó la desgracia, jamás esos padres, amiguitos o familiares. 

Ella va a estar arropada y protegida por el cariño de su círculo. Algo muy necesario pero no suficiente. Porque de la empatía al morbo hay un paso que el público no es consciente ni maneja bien pero que cierta prensa, ya se encargará de echar leña al fuego y explotar el filón. 




Ingredientes:

  • 375gr. de harina
  • 1 sobre de levadura de pan seca
  • 1 cdta. de sal
  • 1 cdta. de azúcar
  • 1/2 vaso  (de los de agua) de yogur
  • 1/2 vaso (de los de agua) de agua templada
  • 1 cda. de aceite
  • mantequilla derretida para pincelar
  • algo de perejil o cilantro picado

Preparación:
  1. Pon los ingredientes secos en un bol los mezclas. Añade los líquidos y haz la masa con ayuda de unas varillas eléctricas. La masa es mejor que quede algo pegajosa. Deja que leve una hora.
  2. Haz pequeñas bolitas del tamaño que desees (piensa que tienen que caber en tu sartén), las extiendes con ayuda del rodillo y las asas a fuego medio. Yo prefiero tapar la satén  para que cojan más calor y se inflen bien. Las asas por ambos lados.
  3. Pincelas con un poco de mantequilla derretida y sirves con un poco de perejil picado por encima.

Zucchini-lemon bread

septiembre 04, 2019
hipocresía
Del gr. ὑποκρισία hypokrisía.
1. f. Fingimiento de cualidades o sentimientos contrarios a los que verdaderamente se tienen o experimentan.

Definición escueta para tan larga y afamada acción, y es que este fingimiento tiene más tentáculos que un pulpo; se esconde en verdades a medias, en moralinas, en el engaño, en la mentira pura y dura. Es el emblema de los cínicos y los arrogantes, la alimentan los soberbios y pretencioso y, como hace el pulpo, tiñe de oscuridad a su paso para que nadie quede limpio y salir así de rositas. Si bien es cierto que se huele a kilómetros de distancia, es casi imposible desenmascararla porque cuando pillas a un hipócrita, salen cientos a su paso y todo se tiñe y se ensucia y se tambalea.   
“En tiempos de hipocresía, cualquier sinceridad parece cinismo.”

“Esta sociedad valora más mi libertad que su hipocresía.”

“- Lo más triste de todo es que dentro de 50 años empezarás a pensar por ti mismo, y te darás cuenta de que solo hay dos verdades en la vida: uno, que los pedantes sobran, y dos, que has tirado 100000 pavos en una puta educación que te habría costado un par de dólares por los retrasos en la biblioteca pública.
- Sí, pero yo tendré un título, y tú servirás patatas fritas a mis hijos cuando paremos a comer algo antes de ir a esquiar.
- Es posible, pero yo seré una persona de verdad.”

Este bizcocho de hoy ¿huele a hipocresía? porque desde luego es la mejor manera que tengo de que Lucas coma calabacín tan ricamente y tal y como dice la RAE, es un bizcocho que finge lo que no es. ¿O es el calabacín el que finge? o ¿soy yo, la mano que enciende el horno? Él, en su inocencia -supongo- me propuso que para su cumple hiciera la tarta con bizcocho de calabacín y así todos sus amigos iban a alucinar de lo rico que resulta el comer calabacín en dulce. 


Ingredientes:

  • 350gr. de harina
  • polvos de hornear
  • 150gr. de azúcar
  • 3 huevos grandes
  • ralladura de 2 limones
  • el zumo de 1 y 1/2 limón
  • vainilla
  • 80ml. de aceite suave
  • un chupito de ron
  • 300gr. de calabacín triturado


Para glasear: 3 cdas. de azúcar glas, zumo de 1/2 limón y 1 cda. de queso crema


Preparación:

  1. Precalienta el horno a 180ºC
  2. En un bol, mezcla los ingredientes secos: harina, los polvos de hornear, azúcar, vainilla y la ralladura. Mezcla bien, añade el resto de los ingredientes y bate todo junto (ayúdate con la batidora eléctrica)
  3. Forra un molde grande de plumcake con papel o engrasa con mantequilla. Vierte la masa y hornea hasta que la superficie tenga un bonito color dorado y veas que en el centro el bizcocho está firme.

Kofta de garbanzo y calabacín con curry

agosto 24, 2019
Hay un reto corriendo por internet desde hace algunos meses que consiste en escribir una historia triste en tres palabras. Éstas son algunas de las que leo en twitter:

El cine murió
Amazonas en llamas
Lo recordaba diferente
Solo queda Cruzcampo
No me ama
No dijo adiós
Cerveza sin alcohol
Contigo no, bicho
Te quiero pero...
Permiso para salvar
Persiguiendo mis sueños
Ya le llamaremos
Fin de mes
No quedan croquetas

Así es, no quedan croquetas pero con la masa que me sobró de estas zucchini-garbanzo burger hice unas pelotitas y las cociné con curry y leche de coco pasando por auténticas kofta. Éstas son las recetas que me encantan; de un solo plumazo dos delicias completamente diferentes.


Ingredientes:

  • Resto de masa de las Zucchini-garbanzo burger
  • algo de harina
  • aceite para freir
  • 1-2 chalotas
  • 1 diente de ajo
  • 1 lata de leche de coco
  • 1cda. de pasta de curry
  • curry en polvo
  • 3-4 cdas. de salsa de tomate
  • limón
  • Perejil o cilantro


Preparación:

  1. Haz bolitas con el resto de la masa de calabacín y garbanzo, las rebozas en harina y las fríes con un poco de aceite. Reserva.
  2. En la misma sartén, sofríe las chalotas y el ajo, añade el curry en pasta y en polvo, el tomate y la leche de coco. Deja qu cueza unos minutos.
  3. Tritura la salsa y en la misma sartén mezclas las pelotas con la salsa. Deja que cueza a fuego lento 5 minutos. Termina el plato con unas gotas de limón y un poco de perejil o cilantro. Puedes servir acompañado de arroz.

ME APETECE

 
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