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Pistacchio latte

enero 30, 2026
El secreto de la felicidad en el amor consiste menos en ser ciego que en cerrar los ojos cuando hace falta.
El opresor no sería tan fuerte si no tuviese cómplices entre los propios oprimidos.
El problema de la mujer siempre ha sido un problema de hombres.
El cuerpo no es una cosa, es una situación: es nuestra comprensión del mundo y el boceto de nuestro proyecto.
Las arrugas en la piel son ese algo indescriptible que procede del alma.
Lo más escandaloso que tiene el escándalo es que uno se acostumbra.

Simone de Beauvoir, filósofa, escritora y pilar fundamental del pensamiento contemporáneo.

Con esta receta, participio en el reto de Tus recetas porque ya sabéis que a las blogueras nos gusta mucho juguetear y es una forma de mantenernos en contacto y activas haciendo lo que más nos gusta: comer y bloguear. Este mes, el ingrediente a usar es la crema de pistacho. Aquí te dejo enlace con las recetas de mis compis. Espero que te gusten.
Ingredientes:
  • 1 café solo (expreso) largo
  • 100ml. de leche
  • 1-2 cdas. de crema de pistacho a tu gusto
  • 100ml. de nata para montar
  • 1/2 cda. de azúcar o eritritol
  • vainilla
  • opcional: 1 cdta. de azúcar o eritritol para endulzar el café si te gusta más dulce
  • escamas de choco y pistacho machacado para adornar


Preparación:
  1. Endulza el café si te gusta más dulce.
  2. Calienta la leche con la crema de pistacho y bátelo con unas varilla para espumarlo. Yo lo he hecho directamente con el calentador/espumador de leche.
  3. Monta la nata con la vainilla y el azúcar o eritritol.
  4. En una taza, pon el café, la leche de pistacho y la nata. Decora a tu gusto.

Sangría de vino blanco

agosto 06, 2025
Quien siga y lea regularmente este blog, sabrá que la dueña del local es muy dada a las reflexiones psicológicas algo que me ha atraído siempre mucho pero ya no tanto por su lado científico o divulgativo sino más bien por el humano; por aquello de saber más de mí y de las personas que me rodean; incluso, hasta para saber sobre mi gato y sobre las dos super arañas que viven y crían en la caseta de las bicis.

Me gusta que se hable sobre cosas de la mente y del alma más allá de un catecismo que es lo que este mundo nuestro ha masticado por los siglos de los siglos. Está fantástica la visibilidad que hoy se da a un montón de conductas, enfermedades y síndromes que han ayudado a eliminar estigmas y a aceptar con normalidad y sin rechazos a gran parte de la sociedad que hasta hace muy poco eran tratados como frikis circenses o algo peor.

Me gusta saber más de mí misma y de mi interactuación con el mundo que me rodea, primero por curiosidad aunque principalmente porque quiero ser mejor persona y a ser posible, me gustaría detectar mis averías a tiempo, cosa que aun no he logrado acumular una buena estadística que me acredite como dueña de una versión mejorada de mí misma. Bueno, estoy en ello.
Pero tela marinera con lo que tengo que leer. Hay por ahí pululando cada vertedero de residuos tóxicos que es para fliparlo en colores sin necesidad de acudir a los psicofármacos. Lo último que ha caído sobre mis ojos, es un artículo que explica a fondo el fenómeno "the ick" que traducido literalmente significa el fenómeno del asco. Es bien simple: conoces a alguien, te chifla, estás que supuras jarabe de frambuesas por todos tus poros y ¡zas! en un visto y no visto le coges un ascazo mortal. 

A ver, yo he conocido gente -sobre todo en mi más tierna juventud- que le pasaban estas cosas pero siempre las he etiquetado de inmadurez emocional pura y dura, sin más remiendos. Este artículo, que lo tacha de apagón emocional, lo explica recurriendo a varios motivos: química y feromonas (puede ser), proyección de inseguridades (pues lo dicho antes, inmadurez), ansiedad o miedo a la intimidad (a ver, de qué estamos hablando gente) y -agárrate los machos- factores evolutivos. Toma ya. Y sin despeinarse. Cito textualmente:  Rasgos que asociamos inconscientemente con mala salud, baja higiene o debilidad pueden provocar rechazo. Por ejemplo, algo tan trivial como unos labios agrietados puede activar una alarma inconsciente sobre “mala salud” o “falta de cuidado”.

Pero no hay de qué preocuparse porque si sientes asco por alguien, te viene bien porque te ayuda a conocerte mejor. Ea. Te juro que a veces dudo mucho del prójimo. De verdad que se me hielan las entrañas con estas bobadas que dan rienda suelta al infantilismo social en un momento como éste, donde el ombligocentrismo es la reina del baile y ahora cualquiera se viene arriba y saca de paseo a su narcisismo, a veces con soserías y otras con histrionismos galopantes y casi siempre, si he de ser sincera, yo solo siento vergüenza ajena... en serio que yo que sé. 

Así que vengo con un elixir antiñoños, con alcohol, qué se le va a hacer, es lo que tiene el vino y sin abusar de él uno se lo puede pasar en grande. Esta sangría es de Estela, del blog La cocina de Estela y aunque no he hecho su receta al pie de la letra, en serio que es un lujazo de sangría. La he simplificado, añadiendo las frutas en trozos más grandes en plan macedonia y macerando menos la fruta. Invité a mis vecinos, quienes rápidamente sacaron las cucharas y rindieron cuentas hasta del último trocito de fruta. Eso ya me lo sabía yo, anda que no nos conocemos a estas alturas :-)
Ingredientes para una jarra de 1 litro
  • 1 manzana
  • 1 plátano
  • 1-2 melocotón o nectarina
  • 1 limón
  • Vino blanco
  • 7up
  • Unas gotas de Stevia 
  • Hielo
  • Unas grosellas congeladas (opcional)

Preparación:
  1. Corta la fruta como para hacer ensalada de frutas y la colocas en la jarra. El limón lo añades sin pelar y cortando las rodajas en cuatros trozos.
  2. Añade vino hasta la mitad de la jarra y deja enfriar una 1/2 hora en el refrigerador.
  3. Añade 7up muy frío hasta llenar la jarra.
  4. Sirve en vasos con hielo, unas grosellas congeladas y fruta al gusto.

Eisrooibos con flor de Jamaica

julio 20, 2025
androfobia
De andro- y -fobia.
f. Fobia a los varones.
 A Olivia le sentaban mal los hombres. Y eso la mortificaba sobremanera porque, si algo deseaba en este mundo, era compartir su vida con un tipo majo y tener hijos. Algunos, sin exagerar. Pero cada vez que creía haber encontrado su mirlo blanco, se le avinagraba literalmente. Los besos le sabían agrios a rabiar; se irritaba primero la piel de sus labios y, poco a poco, las ronchas se extendían por todo el cuerpo. Sufría de reflujos gástricos recurrentes y los vómitos se sucedían a diario, en cada anochecer y, de vez en cuando, también al alba.

Le diagnosticaron androfobia, muy posiblemente adquirida por alguna experiencia traumática que ella no era capaz de recordar. Decían que esta fobia esconde un miedo irracional al sexo masculino, expresado con constantes signos de rechazo y aversión. Olivia se sentía aterrorizada por este diagnóstico que no terminaba de comprender y, por muchas vueltas que le daba, no reconocía en ella ningún sentimiento de odio o antipatía hacia sus ex; al contrario, los recuerdos eran gratos, nostálgicos y carentes de amargura. Su acritud no era espiritual, ni mucho menos. Era solo carnal, a su pesar.
Pero, como a las desgracias no les gusta vagar solas, los disparates sexistas se colaron en su hogar. Recibió la visita de unas amigas con sus parejas y tuvo a bien hornear un rico pastel de chocolate —siempre gusta a todos— que sirvió con un café colombiano cultivado en una pequeña hacienda local, que produce granos semitostados con notas aromáticas dulces y afrutadas que recuerdan al caramelo.

Las chicas quedaron prendadas ante este dúo tan especial de sabores, pero los varones pasaban del rojo al amarillo y al verde como si fueran semáforos. El exquisito café les sabía a hiel y el jugoso pastel de chocolate a boñiga de animal moribundo. Olivia quería morirse del disgusto. ¿Por qué le pasaba esto? ¿Qué maldición caía sobre ella?

Sus amigas la animaron como pudieron y Olivia les hizo prometer que volverían en unos días a probar algo nuevo, a ver si los chicos tenían más suerte. Ellos se resistieron con uñas y dientes, como era de esperar. De mala gana accedieron y, en plan ofrenda, liaron a un amigo al que se llevaron a la merienda a ver si, de este modo, el mal de Olivia se disolvía como si fuera azúcar.

Jaime, el amigo inesperado, como es normal no tenía ni idea de este mal y, aunque se lo hubieran contado, ni de casualidad se lo habría creído. Era una historia absurda. Para esta ocasión, Olivia preparó unos bollitos rellenos de mermelada y un invento al que llamó Eisrooibos con flor de Jamaica. Las chicas, de nuevo, quedaron encantadas y, una vez más, los muchachos no sabían dónde escupir tan repugnante bazofia.

Menos Jaime, que aunque no probó los bollitos por ser intolerante a la lactosa, el eisrooibos le supo a gloria. "¿Puedo tomar un poquito más?", preguntó a Olivia y ella, de puro sin querer, pensó: "¿Cuántos eisrooibos tendré que darle para que este hombre me sepa rico?".

Esta historia no ha acabado y sigue --> aquí <--
Cerramos la temporada de HomenajeBlog  con un especial de cócteles y combinados bien fresquitos y veraniegos para hacer más llevaderos los calores estivales. Y como buena fan del  iced tea casero -los comerciales ni los miro porque son solo bombas de azúcar y poco más- no podía dejar pasar este combinado con flor de Jamaica (hibiscus) porque tela la de combinaciones maravillosas que se pueden hacer a partir de un agua de Jamaica. A esta flor se le atribuyen propiedades cardiovasculares, digestivas, antibacterianas e incluso, se dice que ayuda a perder peso. Yo no lo sé; sólo sé que es pura delicia.
Ingredientes:
  • 1 litro de agua
  • 1 naranja
  • 2 cdas. soperas de flor de Jamaica (hibiscus)
  • algo de fruta (unas fresas o una nectarina)
  • 30gr. de azúcar de coco o panela
  • 1 bolsita de rooibos
  • hielo
  • opcional: si lo deseas endulzar más puede añadirle unas gotas de Stevia 

Preparación:
  1. En un cazo, pon a calentar un litro de agua con la fruta en trozos, el azúcar y la flor de Jamaica. Deja que hierva a fuego medio unos 2-3 minutos. Retira del fuego y añade la bolsa de rooibos.
  2. Deja que temple a temperatura ambiente y enfríalo en la nevera hasta que lo vayas a consumir: lo cuelas, le añades stevia si lo deseas y lo sirves con una rodajita de naranja y bastante hielo.

Zumo concentrado de grosellas

junio 21, 2024
Un día como el de hoy pero de 1908, siendo éste un domingo precioso y soleado en Londres -aleluya-, una marcha de más de 250.00 personas, en su mayoría mujeres,  se daban cita en Hyde Park. Fue la mayor manifestación reclamando el derecho al voto femenino. La cosa venía de lejos; ya que en 1832 una tal Mary Smith solicitó en el parlamento británico que, puesto que pagaba los mismos impuestos y estaba sujeta a la ley como cualquier hombre, no era descabellado exigir su derecho a participar activamente en su elaboración. 

Se partieron de risa, claro. Ellos, convencidos de ser más listos, inteligentes y capacitados, tanto física como intelectualmente, de qué iban a tener que sufrir las tontunas de las mujeres en temas que les quedaban grandes. Bastante ya tenían con brear en casa. Ni hablar, señoras y si son tan amables, se me dispersan sin montar alboroto.

Pero el éxito de esta concentración cambió las cosas. Muchas más damas de cualquier condición, empezaron a empatizar con las sufragistas porque razón no les faltaba. Si se tomaran la molestia de instruir a las jóvenes, seguro que cualquier señorita con medio dedo de frente podría aportar tanto a más que cualquier varón. Y el movimiento sufragista, si bien se radicalizó en exceso, amplió sus estrategias de presión con huelgas de hambre, encadenamientos en sedes de gobierno, reales o parlamentarias. 

Y mientras más protestaban, mayor era el rencor y enojo de muchos señores que empezaban a sentir que se les estaba tocando en exceso la genitalia. Así que, cada vez con más frecuencia, las activistas venían sufriendo maltrato continuado, a veces solo vejatorio, otros físico y lamentablemente, constante abuso sexual ya que se entendía que estas piradas eran de la misma calaña que las prostitutas. Con frecuencia, y de mala gana, la policía debía proteger a estas mujeres de las pandillas organizadas de matones barriobajeros que cada vez que se enteraban de una concentración o discurso, allá que se iban a pasar la tarde abusando verbal y físicamente y como les daba la real gana porque alguien tenía que meter en cintura a éstas ácratas.
A las sufragistas, que hasta entonces se habían manifestado de forma pacífica, se les quemó a su vez el papo y cambiaron de estrategia optando por ir de malotas, rompiendo cristales y quemando más de una puerta. Una de sus líderes dijo: "Dado que debemos ir a la cárcel para obtener el voto, que sean las ventanas del Gobierno y no los cuerpos de las mujeres las que se rompan".

Y así es como se llegó al Viernes negro. Estamos en 1910. Unas trescientas mujeres se movilizan para pedir, una vez más, el voto en el parlamento. Se dividieron en varios grupos pequeños y se encaminaron con la intención de que el primer ministros las recibiera... vaya, no a todas, a alguna de ellas. Se tuvo la mala idea, de reclutar agentes de policía de los barrios de Whitechapel East End, tipos rudos y sin experiencia en enfrentarse a las manifestantes. 

La cosa se fue de madre: los matones de bajos fondos las esperaban y fueron agrediéndolas ante la mirada de los agentes que no solo no movieron ni un dedo, sino que se dejaron llevar por el jolgorio y se unieron a los linchamientos. Fueron golpeadas con saña, vejadas y muchas de ellas violadas públicamente como castigo. Y es que a la mayoría de los machotes, la violencia se la pone dura y siempre terminamos pagando nosotras. Por nuestro bien, eso sí.

En fin, todo este espectáculo se vivió rodeado de una sed de brutalidad indefinible. Algunas murieron posteriormente a causa de las secuelas de las descomunales palizas. Las detenciones, a su vez,  también fueron masivas. Todo Londres quedó en shock. Para evitar depurar responsabilidades de lo ocurrido,  Winston Churchill que era ministro del interior, liberó sin cargos a las manifestantes y vino a decir: señores, aquí paz y después gloria.

Y tuvo que venir una guerra mundial, tuvieron que ser las mujeres el sustento y soporte del país mientras sus hombres se mataban en las trincheras, para que el eco del sufragio se hiciera más fuerte. Reivindicación que aún tardo unos 8 años más en llegar, con un voto únicamente para las mayores de 30 años. Realmente, el universal, no llegó hasta la declaración aprobada por Naciones Unidas en 1948, reconociendo por fin, el sufragio femenino como derecho humano universal.

Y a día de hoy, existe un único país -dictaduras aparte- donde las mujeres no tienen voto. El Vaticano. Ahí queda.
Ingredientes:
  • 1 kilo de grosellas
  • 250gr. de azúcar blanca
  • 250gr. de azúcar morena
  • 250ml. de agua
  • 1 limón
  • opcional: 1/4 de una vaina de vainilla

Preparación:
  1. En una olla a fuego fuerte, pon todos los ingredientes y en cuanto rompa a hervir, baja a fuego medio y deja que cueza 10 minutos.
  2. Tapa y deja que macere unas seis horas (yo lo dejo toda la noche).
  3. Cuela el zumo, primero con un colador y después con un trapo limpio. Te aconsejo que sea blanco, ya que si lo lavas con legía y jabón inmediatamente después, quedará perfecto para se siguiente uso.
  4. Guárdalo en botellas o tarros limpios y mantenlo en un lugar fresco y oscuro.

Zumo de flor de sauco y fresas

junio 29, 2021
María pasó mucho tiempo pidiendo un banco a su alcalde. Un banquito donde descansar cuando sale a pasear porque la vejez le ha llegado torcida, con una artritis de padre y muy señor mío. Se cansa rápido y el dolor la impide caminar mucho. Si por lo menos en su calle tuvieran un banquito donde sentarse, se animaría a salir más a menudo pero le da fatiga solo de pensarlo. En el cabildo no le han dicho ni que sí ni que no. Que ya dirán. Y así, a lo tonto, la cosa iba para más de un año. Y a Manuel, su esposo, le llevaban los demonios tanta inercia municipal. "Pero que carallo" se dijo. "Si no hace falta nada pomposo ni majestoso, solo un lugar donde María pueda descansar un rato de tanto bastón y disfrutar un poquiño de la calle".

El hombre comenzó a trabajar con once años como aprendiz en una carpintería. Se le daba bien, por lo que rápido se ganó fama de buen tornero. A los 22, ya había ahorrado lo suficiente "para casar, facer unha casa e comprarlle dúas vacas á miña nai". La vida les trató bien. Manuel prosperó a la antigua, trabajando como un mulo lo mismo que su mujer. Y ahora, después de tanta faena -la de toda una vida- no le parece mucho pedir un banco donde poder descansar con María un ratiño cada día.
Pero donde hubo, retuvo. Así que se pasó a la alcaldía por el forro y se dispuso a construir él mismo un banco para María. Se compinchó con el cristalero quien le dejó poner su banquito junto al escaparate; en la ferretería hizo acopio de maderos, tuercas, tornillos y poco más. Y para que la sorpresa fuera bárbara, montó el banco de noche lejos de ojos indiscretos. 

Ahora mismo está en una calle de A Estrada sin lijar en fino y sin barniz. No tiene florituras, salvo una inscripción que dice "Respeten. Para mallores". Y así está siendo porque a pesar de lo concurrido, el banco de María siempre tiene paisanos jubilados reposando sus fatigadas posaderas. Ha sido la sensación del barrio. Digo, de toda Pontevedra. Tanto que le han pedido que haga más pero Manuel no quiere. Está cansado de trabajar, demasiados años encima. Hay cosas que solo se hacen por amor. Un beso, un abrazo y la felicidad de María. Por nada más.
Hay tres cosas que marcan las primaveras austriacas: el ruibarbo, la recogida de las fresas y las flores de sauco. El ruibarbo  es el primero en llegar  ya que comienza a crecer tan pronto se retira la nieve. Las flores del sauco vienen casi a la par que las fresas aunque todo depende de si ha sido una primavera calurosa o tardía. Las flores, deben cogerse cuando acaban de abrir, ni antes ni después. Se marchitan rápido así que no hay que hacerlas esperar. Hay que ser muy paciente durante todo el año para disfrutar de las flores fritas y puede que por eso nos saben tan ricas. Según se recogen, el ritual marca que las flores más bonitas se guardan para freír y el resto para macerar los jugos. Ya publiqué el clásico, simplemente con un poco de limón. Este, con fresas recién cogidas, es de las cosas más ricas y más naturales que he probado. Sabor intenso, a casero y a naturaleza.

Por cierto, las fresas funcionan así: el granjero las planta, avisa en facebook que ya están listas y todos los paisanos vamos en peregrinación con nuestras cestas a recolectar nosotros mismos. El precio por kilo este año es de 4€, más barato que el en super que las cobran a 5€. En el mercado de granjeros las venden a 8€, Ahí queda. 


Ingredientes:
  • 500gr. de fresas
  • Unas 10 flores de sauco
  • 500gr. de azúcar
  • 2 cditas. de ácido cítrico
  • unos 150ml. de agua

Preparación:
  1. En un bol, machaca las fresas, añades el azúcar, el ácido cítrico, las flores de sauco y finalmente, el agua. Deja que repose unas 12 horas en el frigorífico.
  2. Una vez macerado, lo cuelas con un paño limpio. Hierve  el zumo un par de minutos a fuego fuerte. Lo dejas enfriar y listo para consumir

Zumo de ruibarbo y limón

junio 10, 2021
clasismo
1. m. Actitud o tendencia de quien defiende las diferencias de clase y la discriminación por ese motivo.

Este es uno de los "ismos" que más repelús me da; por lo que conlleva implícito y por el inmenso daño que hace a la sociedad. Estamos ante el sinónimo absoluto de lo asocial en el más amplio sentido y por supuesto, en todos sus contextos.

La discriminación de clase nos acompaña desde que el mundo es mundo porque los mamíferos que nos movemos en manada hemos menospreciado al débil por puro instinto de supervivencia y por aquello de afianzar la evolución como especie. Hasta aquí, genial. Pero mira tú, que una vez evolucionados y consolidados como dominantes, hemos seguido dando vueltas de tuerca al concepto por los siglos de los siglos. Y aquí estamos, haciendo récord de colectivos que por activa y por pasiva no buscan más que destacar a costa del vecino, ya sea por aires de grandeza, de costumbres, ingresos, raza o religión. O todo junto.

Tendemos a creer erróneamente que el clasismo es elitismo puro y duro pulido por los poderosos para enriquecerse a costa del pobre. La cosa es más perversa; hay clasistas que no tienen ni un céntimo pero que se enrocan entre los suyos para conseguir favores y abrirse camino beneficiándose de mala manera. Esta es la consigna por la cual las aristocracias cayeron ellas solitas asfixiadas en su propia caspa frente a una burguesía más o menos trabajadora que se abrió paso por sus propios medios. Si María Antonieta y los suyos hubieran ayudado al pueblo hambriento en vez de mandarlos a comer brioche, tal vez otro gallo hubiera cantando. Pero los privilegios son ciegos, zotes y gazmoños. Son ambiciosos pero sin despeinarse, que se deslome la masa que para eso está, para hacer bulto. Y para que la empatía no les traicione con sentimentalismos, los clasistas son especialistas en discriminar, algo que a muchos se les escapa de las manos, convirtiendo recelos y desprecios en auténticas doctrinas de odio.
¿Sabías que el primer legado escrito sobre la lucha de clases nos lo dejó Maquiavelo? Ah, sí, pero no te adelanto nada porque Don Nicolás merece un post propio. Sí, también con ruibarbo. Lo prometo. La cuestión, es que por mucho que luchemos por nivelar las clases sociales parece una batalla perdida y a la realidad me remito. ¡Observa el mundo! está desquiciado. El clasismo -mira si es necio- se ampara en privilegios que solo quiere para los suyos. Y no caigas en la trapa de pensar que esto es cosa de gente de derechas. Para nada, y ten claro que el buenismo -como buen "ismo"- es clasismo de pura raza a expensas de la cuerda con la que se columpie.

Las democracias dicen "todos los ciudadanos tenemos derecho a la igualdad sea cual sea nuestra naturaleza". Error. Deberían cambiar ese derecho por un "tenemos la obligación" de ser iguales y así, deslegitimizando los privilegios de los poderosos, suprimiendo sus ventajas socio-político-económicas, nos iba a ir a todos mucho mejor.

Pero ni de coña. ¿Has oído hablar del efecto Dunning-Kruger, eso de que cuanto menos sabemos más listos nos creemos? Pues ahí tienen respuesta casi todos los "ismos" sociales. Incluido el de moda, el negacionismo Covid promovido por el movimiento antivacunas que se ampara en razones que la evidencia científica desmonta sin apuros pero que da igual, porque para qué creer en la ciencia habiendo videos en Tic Toc donde nos muestran como se pegan las cucharas al cuerpo de las personas vacunadas. Yo ya tengo la primera dosis y a mí lo único que se me pegan son las sábanas cada mañana. Pero como dijo Groucho ¿A quién vas a creer, a mí o a tus propios ojos?

Pero lo más terrible de este grupo es que nos atribuyen a los oficialistas -como nos llaman- el pecado del miedo. Más de una década llevo escuchando lo de "vacunas a tus hijos porque vives con miedo" afirmación curiosa cuando nunca me han preguntado a mí el porqué lo hago. Aún así, les contesto: porque mi hijo pequeño es más resistente que el tuyo y cuando, por ejemplo, hay epidemia de meningitis no tengo nada que temer. Me vacuno contra la Covid para estar tranquila yo y con este acto, colaborar con toda la sociedad a parar tanta muerte y enfermedad. Llevo mi máscara y respeto la distancia social, para ayudar a no extender un virus que ha colapsado los hospitales y ha llevado a la muerte a mucho personal médico que no merecía morir. Porque estoy segura que algo se podría haber evitado si no os creyerais invencibles, por encima de los demás, porque sois seres tan super desarrollados emocionalmente, que con una dieta alcalina y meditación en plan biodescodificación os pensáis que no vais a enfermar. Mira, no seré yo quién lo niegue: puede que tú no mueras pero lo que si estoy segura es que con esa actitud tú y tu negacionismo habéis condenado a mucha gente a morir. Y eso es imperdonable.
Ingredientes (para 1/2 litro de zumo concentrado)
  • 600gr. de ruibarbo
  • 2 limones grandes
  • 400gr. de azúcar morena
  • 300ml. de agua aproximadamente

Preparación:
  1. Pon en una cacerola todos los ingredientes menos el agua (el ruibarbo en trozos y el limón en rodajas con piel) y deja que cueca unos 10 minutos. Agrega el agua, retira del fuego y deja que enfríe.
  2. Retira las rodajas de limón, tritura el ruibarbo y pásalo por un colador.
  3. El zumo que obtienes, es un poco espeso aún. Ahora debes colarlo a través de un paño limpio de lino o algodón.
  4. Sírvelo a una proporción de 1 parte de zumo por 3 agua (o soda o gaseosa)

Licor de bayas de saúco

septiembre 04, 2011
Un licor muy otoñal, que se hace en septiembre cuando las bayas del saúco están listas para recogerse. Es el remedio para todo de los abuelos austriacos, licor que suele hacerse casero y como todas estas cosas, con el tiempo se están perdiendo.


Ingredientes:


Preparación:
  1. Calienta en un cazo el agua con las especias. Deja que poche a fuego lento unos 20-30 minutos evitando la evaporación. Deja que enfríe. 
  2. En una botella, mezcla el sirope o zumo concentrado, el agua espaciada y el licor. Deja reposar en un lugar fresco y oscuro unos cuantos días antes de consumir.

Zumo de bayas silvestres de saúco

septiembre 04, 2011
Bueno, tengo el regustazo de participar en el concurso de comida silvestre que Ajonjoli convoca por segundo año y me sabe a gloria esta entrada porque el año pasado me quedé con una pena tremenda porque cuando me enteré de la idea ya no teníamos nada que recolectar. Ya estábamos con todo recogido esperando las primeras nieves -sí, por aquí a veces el otoño pasa vola'o-.

Me encanta la cultura de la recolección silvestre. Es muy divertida de hacer con niños y un paseo por el bosque se convierte en un juego multiaventura donde además de trotar y saltar tienen que encontrar bayas, frambuesas, avellanas, nueces, lo que haga falta. Para ellos es un juego que les ayuda a comprender mejor el mundo que les rodea y para todos un gusto enorme el saborear las cosas buenas que la naturaleza nos da. Y tengo la suerte de vivir en un zona de mucha bonanza asilvestrada.. como nosotros, que todo hay que decirlo...
El saúco es uno de mis grandes descubrimientos europeos. En España nunca lo había visto y tan solo había oído hablar de él en alguna que otra novela. Aquí lo hay a patadas. Es increíble, me asomo a la ventana y veo saúcos silvestres. En cada camino o cada borde de bosque vas a darte de bruces con un saúco casi seguro. Cada primavera, aquí es recibida con cierto escepticismo ya que uno no tiene muy claro cuando terminarán las heladas y en nuestras retorcidas mentes siempre revolotea la duda de si aún nos quedará alguna nevada tardía. Pero cuando veo que el saúco florece, sé que ya no hay marcha atrás. La naturaleza tiene un plan de ruta que cumplir y el abrigo no está entre sus planes así que sé que llegó el momento de lanzarlo al fondo del armario y aquí paz y después...después unas chaqueticas abrigadas a mano que no se puede bajar la guardia;-)

Las flores de saúco, junto con el Bärlauch -ajo de oso- son las primeras recolecciones que se hacen cada primavera. Las flores están deliciosas fritas o en sirope , un zumo concentrado que vale tanto para preparar refrescos como para apañar salsas y postres tan ricamente. Desde que el saúco florece hasta que sus frutas están maduras, hemos recolectado ortigas en pascua que se preparan igual que las espinacas, diente de león y otros "verdes" que nos comemos en ensalada, rebozuelos -unas setas llamadas aquí Eierschwammerl-en fin, un amplio surtido de comida silvestre que unido a las cosas ricas que nos da la huertecica del jardín, pues nos ponemos mora'os rebajando de paso el peso del carro del supermercado...

Para finales de agosto, las bayas ya están maduras. Se sabe porque los racimos cuelgan para abajo. Es un fruto que no se vende, o lo coges asilvestrado o como mucho de algún jardín de abuelo porque son los únicos que aún mantienen algún que otro arbusto. No se vende fresco primero porque según se recoge hay que cocinarlo. No se deja guardar. Y la segunda y más importante razón, es que no se puede comer crudo. Tiene una toxina que hace que te pilles unos cólicos de mucho cuidado y la tía solo te la cargas con calor -a 80ºC- así que siempre se consume en zumo o en compota. Esta toxina es la que ha hecho que en muchos cuentos y leyendas, las pócimas mortales se hicieran con corteza o ramas de saúco. Y nada más lejos porque tanto las flores como las bayas tienen un montón de usos en la medicinal natural y tanto te valen para un roto como para un descosido.  Y es que es uno de los frutos con mayor concentración de vitamina C - 180 miligramos por kilo- así que de siempre, nunca faltaba en las casas como remedio casero para los resfriados -mezcla un poco de sirope en un té o simplemente con agua caliente- es un antiinflamatorio estupendo y alivia el dolor y los síntomas de la fiebre.. y ojo al temazo, genial como antioxidante y retardar los signos de la edad.. ahhhh, qué quieres, tarde o temprano nos entra el pánico a la arruga y hay que estar en guardia día a día:-)

Y mira lo que son las cosas. Hace un rato me ha picado una avispa - la muy asquerosa-. Inmediatamente me he puesto un trozo de cebolla sobre la picadura pero tenía unos escalofríos y unas punzadas horribles. Me he tomado un vaso de zumo con una proporción de 1/4 de sirope y 3/4 de agua... la inflamación ha desaparecido así como el dolor y los escalofríos:-) y es que la cuenta de la vieja siempre sale...

Así que hala, vamos a darle al saúco para tener algo de cara al otoño, cuando empiecen las corrientes y nos pillen despechugados y de paso, tener un alivio rápido a las picaduras de los bichos asquerosos que a estas alturas empiezan a ponerse nerviosos y lo pagan con el primero que pasa. La reeta que te dejo es para hacer sumo concentrado que a la hora de consumir se mezcla con agua o gaseosa al gusto.



Ingredientes:

  • como 1 kilo más o menos de bayas de saúco
  • 1 litro de agua
  • 2 cucharadas de ácido cítrico o dos limones
  • 200gr. de azúcar

Preparación:
  1. Desgrana las bayas justo después de haberlas recolectado. En una olla las pones a cocer con el resto de ingredientes. Aunque es una baya ácida el uso del ácido cítrico o limón hace que se conserve más tiempo. Cuece aproximadamente 3/4 hora a fuego lento. Retira del fuego y deja que enfríe. Una vez frío o templado, tienes que colar el zumo con un trapo limpio que colocaras encima del colador. Ve filtrando con paciencia y espachurrando las bayas para que suelten todo su sabor. Una vez terminado, guarda en botellas a ser posible de cristal en un lugar fresco y oscuro.
Si quieres aprovechar y hacer también licor de saúco, puedes ver la receta aquí.

Limoncello para verlo todo doble

agosto 02, 2011
Querido diario,

Qué cierto es eso de que dios aprieta pero no ahoga. No, no se trata de que haya visto a dios que aún no he tenido el gusto. Es solo que hoy, Tobias -el amiguito del kindergarten de Lucas y el hijo de Titín-  ha venido a pasar el día en casa... Ahhhhh, ¡por fin! están jugando y ¡solos! Lucas no me necesita. De hecho, no quiere que les moleste. Hoy no habrá las partidas al interminable parchís que empiezan con las reglas convencionales y terminan con los cochecitos haciendo puentes y los animalitos de madera comiéndose las fichas... hoy no me tocará pintar carreteras con las flechas de circulación en su sitio porque cuando se me va la pinza y le dibujo una a la derecha cuando está prohibido torcer... ni los municipales de mi pueblo se lo toman tan a la tremenda...

Hoy es de estos días que podré trabajar en el huerto sin tener que vigilar qué es lo que el enano corta o qué arranca porque el concepto mala hierba aún lo tiene muy inmaduro. Hoy no tendré que jugar al fútbol, ni al escondite ni al nos_revolcamos_por_el_suelo... hoy podré bajarme descalza, y puede que hasta con un libro... hoy voy a jugar a ser persona humana y por unas horas dejaré de ser el brazo ejecutor de mi hijo...
Hoy incluso, puede que terminen tan cansados que hasta pueda sentarme tranquila al atardecer, en el huerto, después de regar... y hasta puede que me tome una copita... sin abusar, que este limoncello es de los que engaña. Tan dulce y tan aromático... qué cachis! tan rico!

En fin, que puede que todo esto sea un sueño... porque al fin y al cabo, en los diarios uno cuenta lo que le ha acontecido y normalmente no se hace el cuento de la lechera... ¡Ay madre! pero qué ramalazo de golfería me queda en el cuerpo que he cambiado el cántaro de leche por este licorcito... supongo que la cabra tira al monte o puede que me haya hecho tan "madre" que ya no me gusten las bebidas fuertes, los lingotazos, ya me entiendes. Ahora disfruto más de un vinico o un licor dulce, que no empalague y que cuando le has rendido su debida cuenta te queda en el cuerpo ese no_sé_qué flotando por el alma y que hace cosquillitas en la cabeza... sí, suena a comienzo de cogorza pero entiende que estoy en desuso alcohólico así que con cualquier cosilla yo ya veo doble...
No es el primer licor que hago pero sí el primero que publico ... ¿por qué? ni idea. A veces mi vida y el blog llevan hojas de ruta diferentes... esta vez no quiero que se me escape porque son de esas cosas sencillas que se pueden hacer en cualquier casa. No necesita "maquinaria" especial, es de ingredientes fáciles y no requiere que le dediques mucho tiempo. Es perfecto para quedar como una reina mora por un ratico:-)




Ingredientes:
  • 10 limones BIO o comprados en tienda de confianza
  • 1 litro de orujo o de vodka
  • 400-600 gr. de azúcar
  • 1 litro de agua

Cosas importantes a tener en cuenta:
  • Los limones: las frutas de cáscara dura suelen estar sometidos a tratamientos químicos más fuertes y en algunos casos, hasta perjudiciales para el consumo. Cada país regula a su manera e incluso en la EU existen divergencias y suelen recomendar pero no vigilar que la recomendación se cumple. Es por eso que te recomiendo unos limones BIO o de confianza. Pasa de usar esos que vienen de la otra parte del mundo y evita a los grandes productores que suelen ser los más sinvergüenzas y canallas en el uso de pesticidas. Para estas cosas, el pequeño productor siempre es más de confianza.
  • El alcohol de base y el azúcar: yo uso un orujo especial que le compro a unos amigos de Günter que producen licores cerca de Salzburgo (aquí se llaman Schnaps). Es el orujo resultante de los licores que destilan y es más aromático que usar alcohol del 95-96% que es el clásico en las recetas antiguas del Limoncello. La onda USA suele usar vodka que como el orujo es más aromático para estas cosas. Si usas alcohol del 95-96% te recomiendo que le pongas más azúcar y prolongues una semana más la maceración. Con orujo o vodka todo va más deprisa. La cantidad de azúcar dependerá del tipo de orujo que uses ya que algunos ya están ligeramente endulzados. Cuando uso el orujo de producir Schnaps necesito menos azúcar (400gr.) y cuando uso vodka -este que ves- uso 600gr.

Preparación:

  1. Lava y pela los limones cuidando de que en la corteza no quede piel blanca. En un tarro grande, con capacidad para unos 3 litros pon las corteza junto con el orujo o el vodka. Cuida que las cortezas de limón quedan sumergidas. 
  2. Debes guardarlo para que macere unos 10 días en un lugar fresco y oscuro. Puedes cubrir el tarro con trapos para protegerlo mejor de la luz si te hiciera falta. Pasado este tiempo, tendrás un licor amarillo bastante fuerte de sabor pero con un color dorado la mar de maravilloso...
  3. En una cacerola, calienta el agua con el azúcar hasta que esta última se disuelva. No debe hervir. Deja que se enfríe por completo y lo añades al licor concentrado. Prueba y comprobarás que la cosa pinta deliciosa. Lo vuelves a tapar y deja que macere de nuevo unos 5 -7 días. Pasado este tiempo, retira las cáscaras y filtra el licor en otro recipiente con ayuda de un trapo limpio de algodón o lino. Embotéllalo y ten siempre una botellica en la nevera que frío es como realmente se disfruta:-)

Zumo de flores de saúco y la fiesta del verano

julio 08, 2010
Hoy es un día grande. Hemos estado toda la mañana de "marcha", madre mía para lo que hemos quedaó: hace bien poco nuestro concepto de "salir de marcha" era bastante diferente. Para que veas la de cosas que pasan en el mundo en cuanto uno se despista un par años o diez... aaaaaains ...  ¿?... ya me perdí y acabo de empezar... la entrada de hoy promete... ¿qué decía? ... ¡eso! de fiesta. Hemos estado en la fiesta del verano en el Kindergarten donde los padres novatillos hemos hecho acto de presencia en nuestro primer fin de curso. Una vez más, los asuntos relativos a saciar las panzas de tanto niño entusiasmaó y tanto padre, padre y/o abuelos trotando por el jardín, corría a cargo de cada familia. Yo he preparado unas empanadas y un par de hornazos esta vez con chorizo campofrío - del capítulo "longaniza pa' qué te quiero" como que no quiero ni acordarme - eso sí, de Pamplona porque chorizo cular, por aquí de momento, ni olerlo.

Preparé además, un par de cestas de regalo para las Tantes. Tante es como se llama a las seños por aquí y, en esta manía mía de castellanizar el germano, en lugar de llamarlas como está mandaó, es decir, Tanten (tías) yo las pluralizo en español que es mucho más fácil. Se que hago mal, pero es que aquí, mis paisanos, usan como siete plurales diferentes y luego quieren que hables bien, ¡jo...robarse! lo que cuesta a veces dar con el plural correcto. Así que yo las llamo las Tantes y me quedo más ancha que larga. Eso sí, cada vez que le digo a Lucas, "Lukis, hijo: despídete de tus Tantes" las susodichas me miran con cara de pero_en_que_demonios_habla_esta_mujer... ahora, qué yo ni me inmuto, porque al fin y al cabo esa es la gran ventaja de llevar un tiempo en el extranjero viviendo a lo guiri. Puedo asegurarte que a estas alturas ya estoy completamente inmunizada contra vergüenzas lingüísticas. De hecho, creo que soy una gran maestra en el arte de soltar la mayor de las burradas imaginables y encima mantener la mirada a mi flipado interlocutor mientras le dedico un gesto en la onda de "Ayyyy_tronqui_pero_que_poco_mundo_tienes_tú".

Sigo. Como te decía, la ventaja de ser novatos es que carecíamos de absoluta información sobre el tipo de presente que se hace a las sufridas maestras que, además de enseñar a nuestros enanos a pensar y a convivir en armonía con el resto de sus congéneres, se las tienen que ver con pantalones mojados, desayunos de ida y vuelta, lágrimas de cocodrilo y alguna que otra plasta en el trasero de los más insensibles -véase el caso de mi hijo que día si día no deja una atmósfera fétida en toda la clase... No comments-. Cuando ha llegado el momento de entregar el detallín a las Tantes enseguida nos hemos dado cuenta de que la novatada corría a nuestro favor: una torre de cajas de bombones Merci se iban apilando en un rincón. Imagina la cara de Karola y Renate cuando hemos sacado las cestitas con un pesto rosso, unas aceitunas marinadas, unos penne caseros y unos Kräcker (crackers) de sésamo y semillas de amapola. Muy cucas la verdad... ¿fotos?... ya, ya, ¡fotos! la fiesta empezaba a las 10 de la mañana y a las 8:30 estaba horneando los crackers ¡Cómo para hacer fotos!
En fin, que todo muy divertido. Hemos saltado en la carrera de ranas; hemos pescado a Nemo, hemos botado en esos balones gigantes que son como para matarse y hemos hecho carreras llevando un huevo en una cuchara de madera. Vaya, cosas todas ellas de esas que abren boquetes en las paredes intestinales y hacen que nuestras pancitas reclamen un pedazo de cualquiera de esos pasteles, helados, ensaladas y ¡cha-chán! empanadas y hornazos que una anda como muy patriota con eso de que todo el mundo hable del David Villa y la final de Sudáfrica... ¡olé, olé! ... mucho ojo con lo que acabo de soltar ya que ni decir tiene que en España, para que yo suelte un olé de estos, tienen que haber caído una media docena de cañas... o más. Ainss, como te decía al empezar: pa' lo que hemos quedaó.

Así que no me voy a liar en la cocina. Te traigo un refresco casero de flores. Aquí es muy típico hacer este concentrado en el mes de mayo y junio, cuando florecen los saúcos (Holunder). Las flores, además se comen fritas. En casa hacemos el Holundeblütenrsaft, un zumo concentrado de saúco que se puede mezclar con agua o con soda... las flores crecen silvestres por toda Estiria aunque las ricas, como dice mi vecina, a cogerlas al bosque que las que crecen en la ciudad están muy schmutzig (muy cochinas... o sucias que lo mismo da).


Ingredientes para hacer 2 litros de zumo concentrado:
  • 20 flores de saúco
  • 1.5 litros de agua
  • 1 kg.  de azúcar
  • 2 limones enteros
  • 30 gr. de  ácido cítrico

Preparación:
  1. En una olla enorme, poner el agua, el azúcar y el ácido cítrico. Retirar antes de que hierva y depositar en un tarro grande. Meter dentro las flores, los limones cortados en rodajas y añadir el líquido. Cerrar y dejar macerar en un lugar fresco y protegido del sol un par de días. 
  2. Cuela el zumo filtrándolo por un colador con un paño de algodón fino encima. Ahora puedes hacer dos cosas: una, guardar el zumo tal cual, que es lo que últimamente venimos haciendo. Dos, concentrar un poco más el zumo para que coja más intensidad. Para ello, tienes que cocer unos 10-15 minutos. 
  3. Para servir, usa 1/4 parte del zumo y 3/4 partes de agua fresca o de soda si te gusta con burbujas:-)
 
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