Crema de coliflor y zanahorias

Oye, ¿y a ti no te pasa que cuando estas sin hacer nada te sientes como un vagueta vegetativo con trazas de gandul en proceso desidioso por culpa de tu falta de cuajo y otras perversidades fruto de la holgazanería? ¿Te pasa? ¿Verdad que sí? y es que estamos educados a nivel social para ser siervos productivos a jordana completa y para que no nos revelemos, pues nos dan una paguita por nuestros servicios profesionales casi siempre exangüe y poco vigorosa que se esfuma en un abrir y cerrar de ojos, casi de puro sin querer, en comprar, pagar, comprar, pagar y así sucesivamente por los siglos de los siglos. 

Y eso los trabajos remunerados. De los otros mejor no abrimos el melón.

Pero pero, ¿Qué es esto? Que no y no. Que la vida no va así. Que nadie sabemos para que estamos en este mundo, que ésta es la pregunta del millón que nadie jamás en la historia de la humanidad ha podido responder sin faltar a la verdad... que no. Que nos han convencido que no hacer nada no sirve para nada bueno. Pero ya está bien. Necesitamos descansar de tanto movimiento porque por mucho que nos quieran convencer que el mundo se va a la mierda si dejamos de producir no es verdad. 
Si dejamos de ser productivos a tiempo completo lo único que pasa es que los requetericos, esas apenas 400 familias que controlan el mundo, van a generar menos dinero, algo que debería de darles igual porque ya no son capaces de valorar todo lo que tienen; un trillón más o menos debería ser irrelevante pero ni de coña. Esta gente nos necesita para que trabajemos y gastemos a saco. No valemos para nada más. 

Voy a poner un ejemplo un poco escatológico pero que representa a la perfección el comportamiento humano; imagina que las personas excretásemos oro en vez de cacotas. A la ligera uno puede caer en el error de pensar "pues los pobres no cagarían" y no. Detente un momento; si fuera así, los ricos, los de siempre, esos 400 clanes, nos tendrían al resto cagando en macro fábricas y a las hembras pariendo como posesas para tener más personitas cagables y productivas a nivel de excrementos premium. 

Y ¿Qué hacer con tanto oro? Uf, ¿Qué aburrimiento no? Pues crearemos una sociedad con clases privilegiadas que además de defecar como los demás -pero estos en wáteres limpios y perfumados- les dejaremos gastar su propio oro que deberán a su vez, consumir en cosas que nos vuelva a nosotros -que somos los dueños legales y morales del oro- y para ello tendrán que producir temas vendibles y comprables para así hacer que la riqueza no nos sea tan tediosa.

Estas clases privilegiadas se dan cuenta que necesitan de clases por debajo que les hagan el trabajo sucio. Eso sí, al mismo nivel ni de coña que se vienen arriba y lo que nos faltaba; eso no es bueno para el negocio. Les decimos que el oro es de todos aunque lo caguen ellos pero que la sociedad es tan buena que les deja una pequeña cantidad de oro para que puedan gastar a su antojo. 

Ay, la libertad, que buena y solidaria es. A cambio, hay que producir una cantidad concreta de oro porque si no, se termina en las granjas cagaderas sin remedio. La vida es así. Pero no hay que desmoralizarse porque si alguien evacua por encima del resto, es decir, por encima de la producción media lo mismo le ascendemos y le dejamos vivir con un puñadito de oro más sustancioso. Y si se lo curra mucho más y nos pelotea servilmente, hasta es posible que le hagamos medio socio del cotarro y dejaremos que controle la producción del resto pudiendo recibir -si la producción de su cuadrilla es buena- una gratificación extra no del oro de los de arriba, sino del oro de los de abajo que por mucho que evacuen siempre van con el culillo encogido.
Pues mira, la caca no es oro pero la vida sí lo es. Y buscar momentos de silencio, de paz, en contemplación y sin producir nada de valor comercial, son esas pepitas de oro que nadie nos puede robar y que ni nos dan ni nos quitan la vida pero nos la hace más hermosa y apetecible. Aunque nos llamen vagos. Qué sabrán ellos.

Es un poco injusto que esta crema venga acompañada de una reflexión tan escatológica porque no se lo merece. Solo debes cambiar el contexto y quedarte con que es oro líquido, maravillosa toda ella pero que si además tienes problemillas para visitar al Sr. Roca pues es mano de santo. Prometido. Si tus visitas al escusado son demasiado escasas, puedes cambiar la zanahoria por calabaza. Y tan ricamente.
Ingredientes:
  • 1 pella de coliflor mediana
  • 2-3 zanahorias
  • 1 patata mediana
  • cebolleta o puerro a tu gusto
  • 1 tomate
  • 1-2 dientes de ajo
  • caldo de verduras (1/2 l. más o menos)
  • algo de comino
  • algo de pimentón
  • algo de pimienta
  • sal o un chorrito de salsa de soja que le viene que ni pintado

Preparación:
  1. En una fuente de horno, asa a 200ºC las verduras con el ajo y un chorrito de aceite de oliva hasta que tomen un poquito de color.
  2. En una cacerola, pon el caldo, las verduras asadas y las especias. Deja que se hidraten unos 5 minutos.
  3. Tritura y rectifica de sal o añade un poco de salsa de soja.

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