Albóndigas de lentejas

cancamusa
f. coloq. desus. Dicho o hecho con que se pretende desorientar a alguien para que no advierta el engaño de que va a ser objeto.
Querido lector; no dejemos que esta palabra tan bonita y retorcida desaparezca de nuestra lengua por puro desuso porque entre otras muchas razones -que ahora no caigo pero seguro que existen- es un termino que describe maravillosamente bien los famosos fakes que sin pudor ninguno preferimos acuñar en lengua extranjera haciendo luz de gas a nuestro rico vocabulario.

Qué injusto todo. Pobres palabras olvidadas que ya ni los señores ilustres de las letras se molestan ni en describir en el diccionario a pesar de que su definición esté de rabiosa actualidad. Porque aunque no se cite, cancamusas son hechos falsos y rastreros creados para confundir, para hacernos el lío; para llevarnos de calle y no por donde te apetezca sino arrastrándote a callejones sin salida para darte el palo de mala manera.
Ejemplos hay miles. Digo. Millones. Anda que no. Y es que el ser humano es de lo más creativo a la hora de manipular, mentir, estafar, trampear y contar cuentos chinos a diestro y siniestro por pura flojera. A veces sin pretensiones pero la mayoría del tiempo las cancamusas se abren paso para abusar y engañar sin grandes argumentos ni grandilocuencias. Se recurren a medio verdades para reforzar sentimientos de validez, se usan eslóganes facilones para que cualquier tonto no se pierda en el relato y se le añaden gotitas de miedo y se empapan en salseos egoístas a lo de "nosotros primero". Y segundos y terceros e infinitamente nosotros, es decir, yo, yo y mil veces yo.

No nos enteramos que el rollo asocial nunca ha funcionado, que somos lo que somos por la conciencia y comportamientos social y aún así... en fin. No hace falta -lo sé- pero ¡venga! pongo un ejemplo:

No voy a perder más tiempo del necesario en mencionar a los antivacunas y sus catálogos de cancamusas: que si nos quitan la libertad, que nos introducen chips, que nos envenenan, que nos quieren silenciar, que nos quieren marginar... pues bien, gracias a estas mentes tan sabias y solidarias, el sarampión está azotando de nuevo Europa. Una vacuna barata y segura que cuida de la vida de lo que más queremos: nuestros niños. 

Y gracias a esos papás, que a pesar de tener los medios y la oportunidad, han optado por sus bemoles en no inmunizar a sus hijos, el sarampión aumenta peligrosamente. Tanto que entre 1 y 3 de cada 1.000 niños infectados, morirán. 

Y si tienes en cuenta que no se puede vacunar a los bebés antes de los 9 meses, pues no hay que ser un lumbreras para entender que son estas criaturitas las que están pagando con su vida y salud, el pato al agua de los zotes,  de los cancamuseros que por alguna razón que se me escapa son incapaces de hacer actos de fe y confianza por el bien de nuestros peques. Y si para salvar a un enano hay que comerse la libertad personal, pues ¡hombre! trágate tu tontería.
Estas albóndigas de lentejas están de muerte. Puedes freírlas pero no merece la pena. En el horno o en una airfryer -que perra con acuñar vocablos de guiris- quedan maravillosas. Solo un consejo: quedan más crujientes sin cuando empiecen a dorarse les añades unas gotitas más de aceite para evitar que el horno las reseque. Que ya sabes que en foto todo queda muy bonito pero el plan es que estén de rechupete en el plato.
Ingredientes:
  • 450-500gr. de lentejas
  • 1 cebolla pequeña
  • 2 dientes de ajo
  • 60gr. de pan rallado
  • 40gr. de queso parmesano
  • 1 huevo
  • orégano y perejil
  • Sal y pimienta
  • unas gotas de aceite de oliva
  • opcional: una cda. de pesto roso o tomate concentrado

Preparación:
  1. Precalienta el horno a 190ºC.
  2. Pon todos los ingredientes (menos el aceite de oliva) en un procesador o picadora. Haz bolitas del mismo tamaño y las colocas en la fuente del horno con un papel de hornear para que no se peguen.
  3. Antes de hornear, pincela con un poquito de aceite de oliva. Cuando comiencen a coger color, abre el horno y vuelve a mojarlas ligeramente en algo más de aceite. Dejar que se doren por completo.
  4. Puedes servir con tus salsas favoritas. 

 
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