Pudding de limón gratinado
El amor es para el niño como el sol para las flores; no le basta pan: necesita caricias para ser bueno y ser fuerte.
Cuando la culpa es de todos, la culpa no es de nadie.
Abrid escuelas y se cerraran cárceles.
El amor vive más de lo que da que de lo que recibe.
Estas joyitas son palabras de Concepción Arenal, una mujerona de las grandes de España que, aunque eran tiempos donde las mujeres contaban muy poquito -y no transcendían nada-, nos dejó los cimientos del ¿feminismo? No sé, llamarlo así es bastante fantasioso porque ella fue de las pioneras -vendrían muchas detrás- que dedicó su vida a concienciar a toda la sociedad, liderada por varones de mentes estrechas, de la importancia de educar a la mujer en todos los ámbitos sociales como única manera de conseguir una sociedad prospera, moderna y competitiva.
No entraba en ninguna mentalidad hacer una sociedad igualitaria, apenas se arañaba la necesidad de limar desigualdades y sobre todo, incentivar la educación social e intelectual de los más desfavorecidos y claro, la mujer, fuera del estrato social que fuera, siempre sería la más ninguneada.
Fue la primera Doña en colarse en una universidad, vestida de hombre porque no había otro modo; y aunque su osadía fue descubierta, se le permitió cursar Derecho en la Universidad Central de Madrid. Se casó con un hombre que creía en ella y fue su apoyo incondicional. Trabajó para mejorar la vida de las reclusas, reformando el concepto de caridad en nuestro país que tenía mucha caspa beatificadora parida como puro postureo social.
Es posible que su labor no brillara en exceso en una sociedad tan retrógrada y clasista pero sus ensayos y manuales han transcendido a lo largo de los años siendo históricamente nuestro referente más grande: La mujer del porvenir, El derecho de gentes, El visitador del pobre, La mujer de su casa... te dejo link por si tienes interés en sus obras.
Doña Concepción nación un 31 de enero y murió un 4 de febrero tal como el de hoy pero de 1893, en Vigo. En su tierra.
La figura de Concepción Arenal ha quedado unida inseparablemente a la sensibilidad humanitaria que focalizó en los desheredados, obreros, presos y mujeres; a la inteligencia; y a un profundo sentido del deber.Ingredientes:
Biblioteca Nacional de España
- 3 huevo
- 1cdta. de cremor tártaro
- 70gr. de azúcar de abedul o eritritol
- ralladura de limón
- zumo de 3 limones
- 500ml. de leche
- 40gr. de mantequilla derretida
- 30gr. de harina de coco (o maicena)
- vainilla
Preparación:
- Monta las claras con el cremor tártaro y reserva.
- Precalienta el horno a 190-200ºC (dependiendo del horno).
- Bate las yemas con el azúcar y la ralladura hasta que queden muy cremosas. añade el resto de los ingredientes hasta que tengas una crema suave y sin grumos.
- Añade las claras y mezcla sin llegar a batir, removiendo suavemente hasta que estén completamente integradas. Pasa la crema a un recipiente engrasado.
- Hornea hasta que la superficie está dorada pero el centro del recipientes esté liquido aún. Servir templado o frío como más te guste.












