Muffins de avena y arándanos con streusel

falacia
Del lat. fallacia.
1. f. Engaño, fraude o mentira con que se intenta dañar a alguien.
2. f. Hábito de emplear falsedades en daño ajeno.

Vivimos tiempos difíciles y más se nos complican ante nuestra falta de compresión ante lo terrenal y lo divino. Ya no diferenciamos bien; moralidad frente al oportunismo, las humanidades frente a la política, el bien común frente al egoísmo particular. Así estamos, confundidos hasta la médula e incapaces de reaccionar porque nos han falsificado los argumentos.

Por un lado, nos cuesta horrores aceptar que vivimos en un mundo en constante amenaza. La cultura del bienestar nos ha hecho creer que las miserias, guerras e injusticias vienen siempre de ultramar, de lejos y a través de los noticiarios. No nos damos cuenta de lo precario que es todo cuanto tenemos. Escuchamos testimonios de gente que perdió sus bienes de la noche a la mañana pero no nos sentimos identificados. Nos asusta la idea de perder, claro, pero seguimos convencidos que lo que tenemos en nuestro. Y en vez que agradecerlo, muchos optan por la intransigencia asocial para acaparar lo que consideran que están perdiendo o simplemente, dejando de ganar. En redes, veo desesperación en quién no tiene para vivir pero no ira. Esa la despachan los que protestan porque sus negocios van a dejar de ganar y temen no aguantar el bache. Economía frente humanidad. Muerte, miseria y enfermedad contra el dinero.

Sí, cada uno prioriza como puede, me dirás. Cierto, contesto yo. Pero esta mesura tan simplista no es la que estamos hartos de ver y escuchar porque están tan politizados los ánimos que asustan las opiniones ajenas. Y es que, a medida que avanza la cuarentena, más gente veo con las escopetas cargadas dispuestos a soltar espumarajos, perdigonazos y cosas peores. Es nuestro carácter, pensarás. Cierto es que nos viene de lejos; solo hay que leer literatura de siglos pasados y comprobar que siempre hemos sido así de pendencieros. Cuando enganchas a Galdos y lees la cantidad de penurias, injusticias, hambre y muertes que padecía España, cuando lees el asedio de Zaragoza o de Gerona, se te cae el alma a los pies y comprendes porqué se luchaba así con uñas y dientes contra el enemigo. "Así como de la noche nace el claro del día, de la opresión nace la libertad" decía Don Benito pero ¿hoy es éste el caso?
No lo es pero nos lo están haciendo creer. Hemos consentido que la política corrompa nuestra moralidad con falacias lógicas, mentiras con trazas de verdad moldeadas al gusto de la ambición particular de cada fracción. Nos enfrentan a falsos dilemas donde nos arrinconan a un "conmigo o contra mí". Los argumentos, acusaciones y críticas están bañadas en engaños tan descarados que abruman sobremanera tanta desfachatez. La cultura del miedo y el odio que con tanto éxito ha abanderado cada guerra y cada revolución de la historia. Repito, cada. Ningún mantra político justifica la barbarie de ninguna afiliación y los muertos se usan para sembrar el terror. Así ha sido y así será siempre. Te dejo con algo precioso que descubrí ayer en Facebook, este decálogo de la lógica que me parece lo más grandioso que he visto en los últimos tiempos. Recomendado para detectar falacias y para evitar que nuestras propias opiniones se manchen de argumentos fraudulentos:

  • No atacarás a la persona, sino al argumento (Ad hominem)
  • No malinterpretarás o exagerarás el argumento de una persona para debilitar su postura (Hombre de paja)
  • No tomarás una pequeña parte para representar el todo (Generalización apresurada o Secundum quid)
  • No intentarás demostrar una proposición suponiendo que una de sus premisas es cierta (Petición de Principio o Petitio principi)
  • No asegurarás que algo es la causa simplemente porque ocurrió antes (Causalidad falsa o Post hoc ergo propter hoc)
  • No reducirás discusión solo a dos posibilidades (Falso dilema)
  • No afirmarás que por la ignorancia de una persona, una afirmación ha de ser verdadera o falsa (Llamada de ignorancia o Ad ignorantiam)
  • No dejarás caer la carga de la prueba sobre aquel que está cuestionando una afirmación (Carga de la prueba o Onus probandi)
  • No asumirás que “esto” sigue “aquello” cuando no existe conexión lógica alguna (Non sequitur)
  • No asumirás que una afirmación por ser popular debe ser cierta (Sofisma popular o Argumento ad populum)


Ingredientes para 12 unidades:

  • 2 huevos
  • 1 yogur natural
  • 1/2 vasito del yogur de aceite de semillas suave (girasol por ejemplo)
  • vainilla y canela a tu gusto
  • 150gr. de harina
  • 150gr de copos de avena
  • 140gr. de azúcar morena
  • 1 sobre de polvos de hornear
  • un par de puñados de arándanos a tu gusto

  • un puñado de pecanas picadas en fino
  • 30gr. de mantequilla
  • 30gr. de azúcar común
  • 30gr. de harina común


Preparación:

  1. Precalienta el horno a 180ºC.
  2. Bate por un lado, los huevos, el yogur, el aceite y la vainilla. Después, añade el resto de ingredientes (menos los arándanos) hasta que esté todo bien ligado.
  3. Ahora haz los streusel: mezcla todo junto (pecanas, harina, azúcar y mantequilla) hasta que tengas como una masa de galletas floja y la desmenuzas haciendo migas.
  4. Rellena los moldes de muffin que antes habrás cubierto con capsulas de papel estándar. Reparte los arándanos por encima de cada unidad y terminas repartiendo las migas de streusel por encima.
  5. Hornea hasta que estén doraditos por encima. 

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3 comentarios

  1. El decálogo es inquietante por lo verdadero, sobre todo cuando algunas (o alguna) nos perdemos en este tema. Tenemos la esperanza que este tiempo pasará, aunque la realidad nos muestra lo contrario, que va a durar y que hay que aprender a convivir con el bicho, eso entre otras cosas, como por ejemplo que nuestra presencia no es imprescindible, se trabaja estupendamente desde casa y el rendimiento es el mismo.
    Mejor me como un muffins de los tuyos, de tanto dilucidar sobre el asunto, me ha entrado hambre. Que ricos!
    Un beso.

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  2. Bueno que puedo decirte, que estoy totalmente de acuerdo, me encantó " No asumirás que una afirmación por ser popular debe ser cierta".
    Solo puedo decirte que deseo de todo corazón que lo que estamos viviendo en este momento no nos ciegue con respecto a los otros problemas tan graves de nuestra sociedad, no soporto levantarme y leer la cantidad de mujeres o niñas muertas x violencia doméstica , no soporto tampoco tanta falacia que emana de la boca de nuestros gobiernos, no soporto un montón de cosas más pero de las que no voy a nombrar porque no vienen al caso!
    Tus muffins? ALUCINANTES!!!! Las fotos y parecen deliciosos, me encanta, muy sanos, me los podría comer tranquila sin pensar que después tendría que dar una doble caminata 🤪.
    Un beso inmenso.

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  3. ¡Menudo decálogo! Y yo tengo que dejar de leerte al mediodía antes de comer, porque ahora voy a lanzarme a los fogones como loca.

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