Tortillas de harina Pan y pupusas

ojalá
Del ár. hisp. law šá lláh 'si Dios quiere'.
1. interj. Denota vivo deseo de que suceda algo.
Palabra preciosa y escueta, que se define con poco pero se expresa a sus anchas, sin limitaciones, ni lógica, ni controversias. Por mi parte, solo imploro a aquellos que la invoquen, para que siempre lo hagan con dignidad y respeto, hacia sí mismos y hacia el prójimo sin fealdad ni mala uva. Que nadie la use la para atraer el mal o la muerte, ni en serio ni en broma. Que, si los dioses quieren y los humanos también, llegue el día en el que la RAE modifique esta definición afinando su sentido: Denota vivo deseo de que suceda algo bueno. En esta esperanza, a mí solo me queda pedir perdón por las veces que la usé en la desesperación, deseando que la tierra me tragara o algo peor. Perdón Ojalá, no te lo merecías.

Querido Stig: Ojalá seamos dignos de tu desesperada esperanza.

Ojalá podamos tener el coraje de estar solos y la valentía de arriesgarnos a estar juntos, porque de nada sirve un diente fuera de la boca, ni un dedo fuera de la mano.

Ojalá podamos ser desobedientes, cada vez que recibimos órdenes que humillan nuestra conciencia o violan nuestro sentido común.

Ojalá podamos merecer que nos llamen locos, como han sido llamadas locas las Madres de Plaza de Mayo, por cometer la locura de negarnos a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria.

Ojalá podamos ser tan porfiados para seguir creyendo, contra toda evidencia, que la condición humana vale la pena, porque hemos sido mal hechos, pero no estamos terminados.

Ojalá podamos ser capaces de seguir caminando los caminos del viento, a pesar de las caídas y las traiciones y las derrotas, porque la historia continúa, más allá de nosotros, y cuando ella dice adiós, está diciendo: hasta luego.

Ojalá podamos mantener viva la certeza de que es posible ser compatriota y contemporáneo de todo aquel que viva animado por la voluntad de justicia y la voluntad de belleza, nazca donde nazca y viva cuando viva, porque no tienen fronteras los mapas del alma ni del tiempo.

(Eduardo Galeano, agradecimiento al recibir el premio Stig Dagerman)
Y creo poder decir sin equivocarme en exceso, que casi todos los ojalás importantes a tener en cuenta son alimentados de cosas sencillas. Es por ésto, que he querido estar a la altura de las circunstancias y me decido por fin a publicar  estas tortillas de harina de maíz precocido que son la base de la alimentación centroamericana y mexicana. Tortillas, gorditas, arepas... crisol cultural y herencia vieja de manos precolombinas que si en algo enturbia su larga historia son esas disputas existentes a cuenta de su origen y derechos de procedencia. Las llames como las llames, más gorditas o más finas, rellenas -llamadas pupusas- o liadas o sin liar, decía, las llames como las llames son alimento de dioses y el sustento del pobre.

NOTA: Las pupusas (la segunda foto de este post) suelen rellenarse de queso o de frijoles y se acompañan de curtido salvadoreño (un macerado de col, zanahoria y cebolla roja aliñado con agua, vinagre, orégano y sal). Yo las he hecho de queso. La elaboración la detallo para las tortillas rellenas porque las sencillas tienen el mismo proceso saltando el paso del rellenado)



Ingredientes:
  • 2 tazas de harina Pan (harina de maíz precocido)
  • 2 y 1/2 tazas de agua templada
  • 1/2 cucharadita de sal
  • queso que funda bien para rellenar (para las pupusas)

Preparación:

  1. Mezcla todos los ingredientes y forma la masa.
  2. Haz bolitas de 100 gr. cada una.
  3. Si las rellenas de queso, mójate las manos y haz un hueco en el centro ahuecando bien la masa. Pon una pequeña porción de queso y cierra formando de nuevo una bola.
  4.  Coloca una bola entre 2 trozos de papel de hornear para evitar que se peguen. Presiona con una sartén o cazo y aplasta la tortilla.
  5. Calienta una sartén a fuego medio-alto y ve cociendo cada torta.

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3 comentarios

  1. Yo creo que las comidas que perduran en el tiempo son precisamente las sencillas, las que han quitado toda el hambre del mundo y aún siguen haciéndolo. Al igual que lo que echamos de menos cuando nos falta es lo esencial, lo que siempre ha estado ahí y no lo hemos visto, hasta que nos falta. Pero la buena noticia es que un día lo hacemos y somos los más felices del Universo.
    Un beso.

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  2. Ay, ay, ay, que tengo un hummus a la menta al que le iría muy bien esta receta.

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  3. ¡Que buena receta y que fotos tan tentadoras!....¿cómo estas Maitetxu?...tengo que llamarte, estoy un poco desbordada....pero sacaré un ratito. 3 dias a la semana voy a casa de mi madre y el resto aquí...necesito 10 días seguidos para organizar mi casa que todavía vivo entre cajas....
    Un beso grande
    Marialuisa

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