Puchero, con nieve y sin cámara
Ay, madre. Estoy sin cámara y es como si tuviera las manos atadas… a veces creo que hasta me siento desorientada… no se… es como si no pudiera hacer nada! Mejor dicho, es como si nada de lo que cocino contara ya que no puedo compartirlo en el blog. Y no puede ser. Me niego a ser una blogodependiente de los megapíxeles. Hay muchas cosas que quiero contarte y no todo tiene que ser a golpe de flash. Así que, esta vez no hay imágenes de la receta pero para que no se haga muy sosa esta entrada, va con guarnición de fotos del lugar en donde vivo… lo ves? FOTOS... ¡por todos los cazos, no puedo evitarlo! va a resultar que, efectivamente, soy una adicta al foco...

A lo que voy. Hoy está nevando. Primera nevada de la temporada. Me duelen los dedos y el hombro. Siempre que nieva, duelen. Hay cosas que no cambian. Hoy de menú, sopa de verduras y empanada de atún. Rico. Desde la ventana veo los pinos nevados... uy, que a gustito se está en casa. Estas fotos de abajo, son parte de "mi barrio". Vivo a los pies de las antiguas minas de carbón. A unos 15 minutos de casa, caminando por el bosque, se llega a una de las entradas a la mina que quedan visibles. Unos 5 minutos más, y se llega a la Capilla de Santa Bárbara, la patrona de los mineros....

Vuelvo a mirar por la ventana, y ya no se ve nada. Cae la nieve con más fuerza. Ay mis pobres lechugas. Se me van a echar a perder. Habían salido de nuevo fresas, cosa muy rara para ésta época del año pero creo que no lo van a superar... cachis. Los puerros seguro que aguantan un poco más. En fin, pienso en conservas y aperitivos... a ver como lo hago. Pienso en Núria de CocinArte que está pochita y necesita macerar un par de días más en cama... otro cachis. Pienso en Virginia, que no me escribe. Me ha prometido colaborar de vez en cuando en el blog contando "sus experimentos culinarios". Su experiencia con el postre de leche de coco y mango me hizo reír un montón... cachis, cachis y requetecahis. Pienso en mi otra Núria, que hace un montón que no la escribo. En Reyes y en el puchero que tantas veces me ha pedido la receta. Y en Marisiña que no me coge el teléfono (o está muy estresada o pocha, cosas que no me gustan nada) ... ¿cuántos cachis llevo? Pues se acabó tanto pensar y más hacer, caramba!Este, es un puchero que siempre hacía mi madre y que años después descubrí que se comía mucho por Cádiz y Huelva. Muy fácil de hacer...
Ingredientes:
- 1/2 pollo
- 1 punta magra de jamón (con Schinkenspeck sale muy rico también)
- 2 puerros medianos
- 4 zanahorias
- 4 patatas medianas
- 1 nabo o kohlrabi, apionabo, calabaza o calabacín)
- 1 ramita de verde (hojas de apio o hierbabuena, o Liebstöckel, etc.)
- sal
- arroz , fideos o cous-cous para acompañar
- Con el pollo y el jamón tienes que hacer un fondo de caldo (unos 20 minutos de cocción). Pasado este tiempo, rectifica de sal y añade las verduras. Tienen que estar troceadas pero no en trozos grandes.
- Deja cocer otros 20 minutos hasta que las zanahorias estén tiernas. Mientras, separa un poco de caldo y cuece un poco de arroz o fideos (1 puñado por cada 2 personas). Es lo típico, y en cada casa se come de un modo. A mí me gusta con arroz o con cous cous (cuécelo también en el caldo con un poco de cúrcuma siguiendo las instrucciones del paquete). Para servirlo:
- trocea el jamón y el pollo y lo sirves en medio de la mesa.
- el acompañante (arroz, etc.) lo emplatas también en medio de la mesa.
- una sopera con caldo y las verduras al centro también.
- en cada plato, sirves un poquito de patata, zanahoria y verduras, bien mojado en el caldo y cada comensal se va rellenado el plato con lo que le apetezca...
Dos años después, otro día de nieve y puchero
Pero esta vez, con cámara, así que por fin ilustro con fotos del guiso este post. Esta vez le he echado más cosos: un poco de col cortada en tiras muy finas y canónigos. Más verdura para un día tan frío. Y con cous cous, hecho con un poco del caldo y una punta de curcuma. Últimamente lo hago siempre así, más rápido y fácil que con arroz, e igual de apetecible. Como el jamón serrano escasea por aquí, le pongo mitad y mitad con jamón tirolés, que la verdad es que ese sabor ahumado le va fenomenal...












