Puré potente de alubias pintas y tomate

Imagino que al igual que me pasa a mí, habrás notado lo inusuales que son las noticias de las agencias y la prensa (vamos a llamarla seria). Por un lado, nos fríen al hacerse eco de tuits calenturientos de políticos y resto de personajes (vamos a llamarlos también serios) y notables que tiran de tele o redes sociales para hilar sus enredijos; por otro lado, nos relatan sucesos mediocres o absurdos faltos de valor o representativos de nuestra sociedad que han leído de una agencia u otro medio y que calcan sin escrúpulos, por supuesto, sin contrastar ni aportar más información sobre la misma. 

Estos embrollos nunca sé si son obra de la falta de talentos en las redacciones o simplemente mala fe para desviar la atención de otros temas de mayor importancia o trascendencia. Y antes de que me comas viva y sin cocinar, me explico que todo tiene su no sé qué: desde hace muchos años, en las redacciones, se viene prescindiendo de periodistas con solera y los que quedan o bien es porque están mal pagados y no les queda otra que aguantar tralla o son juniors, la mayoría becarios sin experiencia que se les contrata para que trabajen como "chinos" (no me lo invento, esto se decía en una redacción para la que trabajé) sin casi ningún referente veterano cerca que les enseñe la profesión porque los que quedan, bastante tienen con sacar lo suyo.

Así que es muy típico encontrar refritos rápidos y mal hechos de noticias ya publicadas, tuits o noticias de agencias. Casi todos los profesionales curtidos en reconocimiento público y cierta fama, o son freelance o son los articulistas estrellas en medios de tirada nacional con mucha presencia en radio, televisión o merecidos ganadores de premios planetarios o alfaguareros por sus novelas o ensayos paridos en buena pluma. 
Por lo tanto, no es de extrañar que la gente de a pie estemos tan embarullados con las noticias de actualidad sin saber que creernos y sin poder separar la paja del grano informativo. Hoy ya he visto en un par de medios, la historia de una mujer en Valladolid que se pilló el brazo con el canapé de la cama. Una vecina llamó a emergencias y se personaron dos polis de paisano que pasaban por allí y los bomberos. 

La vecina que les pide que tiren la puerta abajo ante los gritos de dolor que salían de la vivienda. Los polis que le piden que se calme. Los bomberos que saben lo que se hacen, abren con el método del resbalón sin que la puerta sufra daños.  La vecina fuera de sí con tanta acción y tanto griterío. Un poli con el salmo clásico del señora cálmese y no obstruya a la autoridad.

Los bomberos abren el canapé, sientan a la maltrecha en una silla en espera de la ambulancia y la vecina sigue fuera de sí, con tantos nervios que se cuela en el dormitorio. El otro poli que le dice váyase señora que usted no pinta nada, que no está autorizada y punto. La convecina contesta pues usted a mí no me toca y, por lo que sea, empuja al poli. Éste va y se planta decidiendo in situ y sin mucha reflexión que por sus bemoles la pesada se va a arrepentir porque menudo es él y va y detiene a la susodicha bajo los cargos de presunta autora de un delito de allanamiento, por su recurrente insistencia en permanecer en la vivienda, y otro de atentado a un agente de la autoridad, por el empujón.

Y yo absorta sin vivir en mí, confusa hasta la médula sin saber si esto es una noticia nacional o el resumen de un capítulo de Aquí no hay quien viva.

Hoy puré potente -requete potente si se me permite- para comer contundente y un poco diferente a lo de siempre, eso sí, sin atentar contra la autoridad del guiso tradicional porque puede que alguien piense que estas alubias tienen malas pintas. Y no, por ahí sí que no.
Ingredientes:
  • unas gotas de aceite de oliva
  • 3-4 dientes de ajo
  • 1 vaso de caldo de verduras
  • algo de pimentón, pimienta y comino molido
  • 1 bote grande de alubias pintas cocidas
  • 2 cdas. de pesto rosso
  • 400gr más o menos de tomate triturado
  • algo de agua
  • parmesano a tu gusto
  • opcional: si el tomate triturado estuviera muy ácido, un poquito de azúcar o jarabe de agave

Preparación:
  1. En un cazo, por los dientes de ajo en un poco de aceite de oliva y deja que se doren a fuego medio. 
  2. Pasa los ajos junto al caldo y las especias por la trituradora.
  3. En el mismo cazo, pon este caldo resultante junto con las alubias y el pesto. Deja que cuezan a fuego medio bajo unos 10 minutos.
  4. Separa como 1/4 parte de las alubias, añade un poco de agua al resto y parmesano a tu gusto y en cuento vuelva a hervir, pásalo por la trituradora dejando que quede el puré un poco grueso, sin pasarlo demasiado. Añade las alubias que habíamos reservado, algo más de parmesano y sirve acompañado de unas rebanadas de pan blanco tostado o unos picatostes. 

 
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