Bananos en salsa de coco y vainilla por una buena acción

Hace unos meses a través de periodismo humano, supe que en España no había piñas ecológicas. Algo tan superfluo me llevó a conocer la verdadera problemática de esta noticia, ya no tanto porque una pandilla de aburguesados snobs nos dé por comer frutas y verduras sin productos químicos sino porque miles de trabajadores en el mundo están expuestos a estos venenos muchos de ellos prohibidos por la Organización Mundial de la Salud. Seguí navegando de una web a otra, el problema se extendió a bananas y melones. Cuanto más leía más me horrorizaba: médicos denunciando enfermedades en los trabajadores, abortos, bebés con malformaciones... y no se prohíben. Leí como los sindicalistas son asesinados. Como a un señor le tirotearon una pierna porque protestó por la cantidad de horas que los hacían trabajar. Abusos sexuales, palizas, miserias, desasistencia... la vida del pobre.

Los bananos son la fruta más popular del mundo. Mueve imperios económicos y se cultiva en los países donde hay mayor concentración de pobreza de todo el planeta. La pobreza no existe por falta de recursos naturales o por que la gente no desee trabajarlos. Existe porque no hay decencia, pero esto ya lo sabíamos, verdad? Leí como la Dole salió de rositas después de haber sido pillada in fraganti negociando con los paramilitares colombianos "la gerencia" de sus agricultores. Una breve comisión en los EEUU, un tirón de orejas y el acuerdo de colaboración sigue vigente. En Latinoamérica, África y Asia se cultiva la fruta que más se consume en el mundo desde que dejamos de ser lactantes... y en lugar de generar bienestar a sus paisanos, los esclaviza hasta límites inhumanos.
Nota: He borrado la acción que creé para concienciar en la medida de lo posible estas atrocidades. Han pasado muchos años y a veces me viene gente diciendo que quiere participar. Mejor así porque agua pasada no mueve molinos.
La receta de hoy ni siquiera la he cocinado yo. Es de mi amiga Titin. No sé si te acuerdas de ella. Es la mamá de un amiguito de Lucas. Ella es de Indonesia y su marido austriaco. Tienen tres críos, él es profesor de música y ella trabaja de camarera en un hotel. No solo tienen que salir ellos pa'delante. Hay que mandar ayuda a su familia en Indonesia: una hermana viuda y unos padres mayores que no les es fácil tirar por sí mismos. Nunca olvides que detrás de cada inmigrante hay siempre una ayuda humanitaria en pequeña escala. Raro es el caso que encuentres que no mandan a los suyos lo que pueden. Y a veces, hasta lo que no pueden.

Estos bananos nunca los había comido así. Sabor nuevo, al principio extraño y luego adictivo. Comer en caliente, en frío el banano se queda más duro que un leño. Disfrútalo.

Ingredientes:
  • 4 bananos (bananas macho)
  • 400ml. leche de coco
  • 3 piloncillos de panela
  • agua hasta cubrir
  • una pizca de sal
  • una cucharadita de vainilla molida
  • 3 hojas de banano

Preparación:
  1. Pela y corta en rodajas los bananos. En medio litro de agua, desligas la panela hasta tener un almíbar. 
  2. Añades todos los ingredientes y dejas cocer hasta que la banana está tierna. Así de fácil.

 
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