Serviettenknödel: la magia del pan

Dicen que estos rulos de pan son la opción para torpes de las albóndigas de pan. No te digo yo que no, porque estos rulos son muy fáciles e hacer y cocer las Semmelknöldel sin que se desmoronen no es tarea sencilla. También te digo, que a los no austriacos nos gustan de entrada mucho más esta opción porque no están mojadas... esa sensación de pan mojado no a todo el mundo le convence... pero claro, esto no se lo digas a un austriaco, es como decir a un español que la tortilla de patata estaría mejor al vapor.

Es en cualquiera de los dos casos, un acompañamiento diferente que está realmente rico.



Ingredientes:
  • 350 gr. de pan duro
  • 350 ml. de leche templada
  • 40 gr. de mantequilla
  • 3 huevos
  • 1 cebolleta
  • perejil, sal, pimienta y nuez moscada

Preparación:
  1. Pon el pan duro en un bol cortado en daditos pequeños. Pica muy fino la cebolleta y el perejil y mézclalo con el pan. Mientras, templa un poquito la leche y derrite en ella la mantequilla. Mezcla con un batidor de mano o con un tenedor los huevos, la sal, la pimienta y la nuez moscada en la leche. Este batido lo mezclas con el pan y lo dejas reposar 10 minutos.
  2. Extiende un trozo de papel de aluminio para hacer el primer rulo. El tamaño de los rulos debe de ser proporcional a la olla donde los vayas a cocer. Si son demasiado largos corres el riesgo de que no entren en la olla. Enrollas la masa con cuidado y haz que ruede en la tabla para que quede bien cilíndrico y uniforme. Cierra bien los extremos para que no le entre el agua. 
  3. Calienta agua en una olla y sumerge los rulos. Déjalos cocer un cuarto de hora y otro más de reposo fuera del fuego pero aún en la olla.
  4. Puedes guardar los que no vayas a usar en el frigorífico. Quita el papel de aluminio con cuidado y corta en rodajas de entre 1,5 a 2 cm. Se pueden servir de guarnición tal cual o bien salteados en la sartén con un poco de mantequilla salteándolos vuelta y vuelta.

Maneras de servir los serviettenknödel:

  • Acompañan muy bien con cualquier tipo de ragút, estofado o salsa reemplazando una guarnición de patatas, pasta o arroz.
  • Puedes hacer montaditos usándolos como si fueran tostas. Aquí puedes poner a prueba tu imaginación...

Nota a 20 de marzo 2014

Bea se ha dejado llevar por la magia del pan. Se lió la manta a la cabeza y los hizo para acompañar un buen gulás. Sí señor, no se puede degustar a placer un buen gulás sin su apaño de pan viejo.

No dejes de mirar su gulas que es brutal: goulash con serviettenknodel
Y puestos, dejo también link a mi versión del mismo plato: gulyas, gulash, goulasch, gulas o guiso de boyeros

3 comentarios. ¿te animas?:

  1. Los volveré a hacer porque resultó un "petit fracàs" me quedaron un poquito "esparruchaditos" yo creo que entró agua, no los cerré del todo bien, digo yo???
    a ver como salen a la segunda
    hasta pronto

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  2. Vaya! qué pena! es posible que fuera eso. También es importante que en el agua tengan espacio suficiente para que no se aplasten! cachis! bsssssssss

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  3. Hola guapa,
    Hoy publique tu receta en mi blog www.bearecetasymas.blogspot.com como acompañamiento a un goulash.
    Una maravilla de pan, ya le he echado el ojo a otras que tienes, jeje
    Besotes y gracias por compartirla y por el genial paso a paso.
    Muackssssss

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