Pan express integral de centeno y avena

Andaba yo con ganas de sacar otra palabreja a la RAE para en-recetarla cuando me he visto en el pozo seco de la verborrea elemental. Buscaba una palabra, solo una a la que destripar sus secretos y no se me ocurría ninguna. ¿Cómo pueden pasar estas cosas? ¿Cómo una parlanchina compulsiva y crónica cae en estas crisis indescifrables? Ea, lo dejo, que esto es como buscar ovnis sin tener una Enterprise a mano. Así que, sin más metafísicas, me he ido a facebook y he pedido ayuda. ¡Palabras! se buscan palabras, positivas y que peguen con un pan. En menos de lo que canta un gallo, mi querida Adita me ha dicho "Amor"... pero ¡loca! ¡cómo es que no estaba amor en la en-recetada! ¡cómo la naíf de afectos desmedidos que regenta esta cantina no había caído en la cuenta que falta amor en su lista!

Imperdonable. O no. Puede que sea un mensaje cósmico. O algo peor. Puede que sea un tirón de orejas a mis dramas personales. O no. O puede que sea un pellizco a mi esperanza, a mis ganas de salir de los baches con fuegos artificiales al paso, con entusiasmo. Hace un rato, hablando con Begoña, comentábamos esta vuelta a la actividad del blog, a ponerlo bonito, a fotografiar, a moverlo por facebook y hacer nuevas migas con otros cocinillas... amor a mi Hierbas y especias que también hace muy pocos días lo conjuré con mi hijo mayor al amor eterno porque me prometió que estas recetas y estas charlas y estas cosicas mías van a ser eternas, porque él se compromete a que no se pierdan cuando yo falte... no es hermoso! no es amor! y por qué, dios santo! por qué no estabas tú amor del amor hermoso!
amor
Del lat. amor, -ōris.
1. m. Sentimiento intenso del ser humano que, partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser.
2. m. Sentimiento hacia otra persona que naturalmente nos atrae y que, procurando reciprocidad en el deseo de unión, nos completa, alegra y da energía para convivir, comunicarnos y crear.
3. m. Sentimiento de afecto, inclinación y entrega a alguien o algo.
4. m. Tendencia a la unión sexual.
5. m. Blandura, suavidad. Cuidar el jardín con amor.
6. m. Persona amada. U. t. en pl. con el mismo significado que en sing. Para llevarle un don a sus amores.
7. m. Esmero con que se trabaja una obra deleitándose en ella.
8. m. p. us. Apetito sexual de los animales.
9. m. desus. Voluntad, consentimiento.
10. m. desus. Convenio o ajuste.
11. m. pl. Relaciones amorosas.
12. m. pl. Objeto de cariño especial para alguien.
13. m. pl. Expresiones de amor, caricias, requiebros.
14. m. pl. cadillo (‖ planta umbelífera).
Amor carnal, amor de hortelano, amor ciego, amor platónico, libre, propio, al uso, seco... de mil, con mil, de la lumbre, al agua, al arte, de dios... El amor se hace, se requiere, se trata, se da, se planta y se riega. El amor es visible e invisible, se le canta y escribe desde que el mundo es mundo y sin él oscurecemos. Si se da mal, nos hace sufrir, y hay quien en su nombre mata, pega y destroza. Es pasión pura o equilibrio vital. Lo es todo en su polo positivo y la nada en el negativo. Es ser y estar pero sobre todo sentir. Nunca va y viene solo porque aún a malas, siempre está con uno mismo acompañando las soledades. Es silencioso y amante del jaleo. Es brutal y tierno. Lo es. Podrá gustarte o no. Empacharte o desesperarte. Podrá ponerte de los nervios pero nunca podrás negarlo. Jamás. Ignóralo, ocúltalo. Da igual. Es y será. Así que deja de pelearte contigo mismo y siéntelo. Ámate con locura. Primero a ti y luego al resto. Es como la mascarita del oxigeno en los aviones. Si viajas con niños te dicen: primero usted y luego al nene... porque sin ti su alma y su vida no vale ni una perra gorda. Así es. El amor sale de uno mismo al mundo. El que llega en dirección contraría es la recompensa, no el hacedor.

El amor es movimiento, sexo, vida y locura. Es un don, una gracia y una bendición. Y no a un dios o un líder o una estrella del rock. A los tuyos, a los que te cruzas en el camino. Amar no es una responsabilidad es un privilegio. Siéntete responsable de los que te aman aunque tú no se lo hayas pedido. Píllale el gusto y la medida. Y serás feliz pase lo que pase.
A veces siento que el amor me falta o que no me llega o que no me compensa. A veces lo siento chico o lejano o descompensado. A veces me digo que solo tengo el de mis hijos. Pero no es verdad. Está por todas partes y para verlo hay que mirarlo, no cabe otra.


Ingredientes:
  • 250gr. de harina de trigo integral (yo he usado integral en un 1/3)
  • 100gr. de harina de centeno (yo he usado centeno integral)
  • 50gr. de copos de avena
  • 200ml. de Buttermilch o yogur natural
  • 1cdta. de sal
  • 1 cdta. de jarabe de ágave (la receta original no lo lleva)
  • 1/2 cdta. de bicarbonato y 1/2 de polvos de hornear tipo Royal

Preparación:
  1. Enciende el horno a 200ºC si quieres que "explote". A 190ºC si deseas que "guarde más las formas".
  2. Mezcla el buttermilch o la mezcla de yogur y leche con el huevo. En la procesadora (si no tienes o con varillas eléctricas o con una espátula) `pones todos los ingredientes juntos y los mezclas. 
  3. Pasa a la encimera la masa con mucha harina porque estará muy pegajosa y poco consistente. Haz una bola y une o ella bien la masa por la parte de abajo para que no pierda la forma abombada (en la foto del paso a paso verás el proceso a la mitad a falta de apretar bien y sellar). Aplastas un poco la bola y con un cuchillo le haces un par de cortes en cruz.
  4. Hornea hasta que  tenga un color dorado intenso.

Crema de patata y curry rojo

Existe una tendencia requetemolesta de pensar que olvidamos todo -y a todos- de manera intencionada y hasta con cierta crueldad si se me permite exagerar un poco. Y es que ciertas redacciones y discursos nos empujen a alimentar sentimientos imperdonables de culpa y mala bilis, y todo ¿por qué? pues porque en esta vida todo se expía menos la ignorancia y la mala cabeza. Yo de esto sé mucho porque soy de esos perversos e ignorantes seres que de la misa solo la media -o menos- pero que por suerte o desgracia la genética me ha dotado con un impulso mecánico de querer saberlo todo y por cada medio tema que escucho u ojeo, siento un impulso feroz de ir a google y buscar los acontecimientos que fueron o dejaron de ser. A esta desgracia -como otra cualquiera- súmale la de ser lectora compulsiva, es decir, que siempre tengo que estar en modo lee-que-lee aunque sea la lista de ingredientes de los corn flackes y cada día debe caer en mi haber por lo menos un par de párrafos antes de planchar la oreja, porque sin letras ajenas no soy capaz de conciliar el sueño. Dicho así, habrá quien piense que soy una lumbreras ornamentada en sabiduría pero nada más lejos. Tengo unos baches y lagunas de cultura básica que a veces me da miedo y si un día me enorgullezco de saber algo más sobre las guerras púnicas, al rato me llega Lucas preguntándome por la capital de Bielorrusia, Kosovo o Letonia y me quedo bocas.

Dicen que el saber no ocupa lugar. Discrepo. A mí todo se me olvida y mi teoría ronda el concepto basado en un principio elemental: no me cabe todo en la cabeza y así las cosas, resulta inevitable archivar en mi memoria de hamster -sí, otra desgracia- aquellos temas que no están de moda en mi impulso sabiondo del momento. Y sí, lógicamente las cosas se me olvidan.
Pero cómo si no tuviera bastante con lo mío, aquí es donde esos redactores o ponentes de los que te hablaba al principio se suben a mi chepa para hacerme sentir culpable y -me repito- todo ¿por qué? Porque ellos y solo ellos se olvidaron de hechos y protagonistas del pasado y, tan ultrajados se sienten de nuestra ignorancia -que no de la suya-, nos lo pintan tan trágico que recurren a aclamarlos cual héroes o víctimas de nuestros despistes. Es irritante ese ombligocentrismo que gastan algunos a la hora de comunicar dando por hecho que como ellos olvidaron, obviaron o ignoraron hechos histórico-sociales todos los demás también lo hacemos. Por ejemplo: homenaje a las grandes escritoras de las letras españolas condenadas al ostracismo, titular repetitivo en los últimos años que solo viene a demostrar primero, que hay mucho analfabestia mezclado entre nuestros intelectuales porque cualquiera que haya ido al colegio sin hacer novillos estaba obligado a conocer a Carmen Laforet, Martín Gaite, Rosa Chacel, Rosalia de Castro o a la Pardo Bazán. Yo las he leído a todas y no por ilustrada sino por gusto. Porque se aprende mucho de nuestras raíces leyendo sus palabras y sobre todas las cosas, me ayudaron a entender la mentalidad de mi madre, de mis abuelas, mis titas y mis bisabuelas y las tatara.. a todas ellas. Y no las miro como a heroínas sino como a mujeres entregadas a su pluma, que las tiraba más un papel y un lápiz que todo el oro del mundo. En aquel entonces escribían a veces hasta escondidas en seudónimos, sin compromisos con editoriales y tan contentas.

Menudo honor ser española y poder leerlas en crudo, sin traducciones. Y mira,  sus libros ni se borran ni se los lleva el viento, ahí están esperando que las generaciones presentes y futuras los lean... y no será gracias a estos plumillas que recurren al teatro de la culpa y del victimismo los que animen a los nobeles lectores a descubrir los Pazos de Ulloa o Barrio de Maravillas o Nada o Entre visillos. No, solo se merecen homenajes de gratitud por sus legados y puestos a reactivar sus lecturas, con tan solo hablar de sus obras, la expectación está servida.

Por cierto, de Colombine no digo nada intencionadamente. Bien vale un post entero dedicado a su "ostracismo". Ahí queda.


Ingredientes:
  • 1/2 kilo de patatas
  • 1/4 kilo de apio nabo (o el equivalente en más patatas)
  • 2.3 cebolletas con tallo
  • 2 dientes de ajo
  • 400ml. de leche de coco
  • 500ml. de caldo de verduras con una pizca de curcuma
  • 1cda. de pasta roja de curry
  • 1/2 cdta. de jengibre 
  • un poco de aceite

Preparación:
  1. Pela y corta las patatas, el nabo, cebolletas y ajo. Los salteas un poco para que cojan un poco de color y cubres con 3/4 partes de la leche de coco y el caldo. añade el jengibre y deja cocer unos 150 minutos.
  2. Añade el resto de leche de coco y la pasta de curry (así queda con un sabor más fresco y afrutado) y cueces 5 minutos más.
  3. Pasa la sopa por la trituradora. Lista para servir.

Ensalada de col americana sin mayo

Querido mío, hoy te voy a obsequiar con el consejo más preciado que a día de hoy -mañana ya veremos- te puedo ofrecer. Huye de los clichés. Sal pegando hostias si es necesario y esto lo digo solo figuradamente que no quiero que nadie me tache de pendenciera e incitadora a la violencia física. Corre como hacía el Forest, sin mirar atrás y sin pararte a evaluar posibilidades. Tú corre que luego ya tendrás tiempo de pensar si el carrerón mereció la pena. Y es que, la mayoría de los clichés en los que estamos embutidos son ideas y expresiones que nos las han impuesto gente no el todo docta en materia, con tintes de la moral del momento sacadas de contexto y con un afán de protagonismo a la par de sentar cátedra a toda cosa que apesta a la legua.

Sí, te pongo ejemplos para que veas por donde voy. Hace un par de lunes, en el bar de Zenda, en el patente semanal de Pérez Reverte, leí La profesora de Osaka. Me sonaba el tema, sí. Lo malos malotes que son los príncipes Disney's porque además de machistas que han incitado a nuestras niñas a desear ser princesitas, son ahora con los tiempo que corren, incitadores al acoso sexual porque sino ¿por qué besar a la Blancanieves y la Bella durmiente sin su consentimiento, sin haber dicho previamente "sí, bésame canalla"? De nada vale que la princesa echara chispas de contento por haber vuelto a la vida de los labios de un joven, rico, guapo, bueno y bien mirado por sus vecinos... ¿acaso no es lo que buscamos todos a priori? otra cosa es con quién terminamos pero no me rebatirás que de entrada todos pedimos el oro y el moro. 
Y siguiendo este razonamiento, un sanitario o doctor que recurre al boca a boca para salvar a un paciente, debe pedir consentimiento previo ante la posibilidad que el paciente le demande por abusos deshonestos?  En esta misma línea la actriz Catherine Deneuve ha tenido que pedir perdón por las muchas críticas a su manifiesto en el que defiende su derecho a ser importunada por algún caballero sin tanto puritanismo. Y ¿por qué no? ninguno de los chicos con los que he salido me pidió permiso antes del ataque. Todo quedó siempre en un aquí te pillo y mientras la interesa -yo- colabore y disfrute ¿por qué no? algún pretendiente se columpió es verdad, pero el hecho de haberse querido subir a mi chepa no les convierte en acosadores. Les rechazas con más o menos tacto, alguno se ofende y ahí queda la cosa... o quedaba porque ahora parece que los lanzados lo llevan crudo. 

Y no puedo evitar sentir repulsión, viendo las reacciones desmedidas ante estas bobadas y el silencio alrededor de otras. Como con los animales de la manada, pues parece que se está poniendo tierra de por medio y se rumorea que hay interés por retrasar la sentencia porque viene bien poner algo de olvido y distancia en este caso para evitar que de nuevo la gente no se eche encima. Ya veremos. O escuchando las declaraciones de Kyle Stephens en el juicio contra Larry Nassar, médico de la selección USA de gimnasia que violó a lo largo de su carrera a 180 niñas. O las muchas crías que se suicidan después de haber sido violadas por compañeros de clase, que difunden los videos con su atrocidad y ellas quedan en entre dicho por ser putas que se lo venían buscando. Animaladas que pasan silenciosas porque nos duele mucho mirarlas de frente pero en cambio, la tontería del cliché, tan ligera y facilona nos entra a capón... Ahí queda.
En la misma línea, pero menos terrible, el cliché de que el gluten engorda o que un vegetariano vive más tiempo o que la soja es saludable y bio-saludable... o que las ensaladas son para el verano. Valiente error. Es ahora cuando las necesitamos para no enfermar, para sobrevivir entre tanto virus y enfriamiento. O te pones de verduritas crudas hasta la bola o pasarás un invierno de lo más "boludo, ché".


Ingredientes: 
  • zanahoria rallada a tu gusto
  • col rallada (el triple que la zanahoria) 
  • Para el aliño:
  • aceite suave
  • 2 cdas de crema doble (Crème fraîche) y 2 cdas de yogur
  •  1 cdta. de mostaza
  • sal y pimienta
  • opcional: si quieres suavizar el vinagre, usa 1 cdta de miel

Preparación:
  1. Pon en un bol la zanahoria y la col rallada. En otro bol más pequeño liga el aliño batiendo todos los ingredientes juntos. 
  2. Mezcla el aliño con la zanahoria y la col. 

Albóndigas suecas o Köttbullar

Se murió el fundador de Ikea. No es algo que nos suponga mucha pena a los mortales de a pié porque este multimillonario -de los pocos que quedan que se hizo así mismo- se fue en la paz de su casa habiendo llevado una vida de lo más estupenda. Se retiró cuando quiso, vivió a su aire y repartió pelotas y muebles por todo el mundo con un saber estar parece ser que fantástico. Solo visitó una vez España y cuentan que se presentó en a las 5:45 de la mañana para poder hablar con los de los camiones de reparto. No paró quieto en toda la visita hablando con todo quisqui y revisándolo todo. A la vieja usanza, sin aspavientos.

También se dice que era muy austero, que le encantaba comprarse ropa en mercadillos de 2ª mano y que eso de viajar en primera clase que era una barbaridad, con lo bien que se va en turista... dicho así uno podría pensar que el tipo era algo rata. Puede que sí. Movió Roma con Santiago para no pagar muchos impuestos. Tanto que se fue a vivir a Suiza. Menudo era el hombre. Otro pecadillo era que le gustaba empinar el codo pero decía que lo tenía bajo control, que un par de veces al año se hacía una desintoxicación y a tirar millas se ha dicho. Escándalo también tuvo uno y fue la vinculación con el nacional socialismo en su juventud. Bueno, típico de la época. Antes de la 2ª Gran guerra, toda Europa aplaudía a los nazis como única resistencia contra los comunistas. Ahora sabiendo lo que sabemos, viviendo conscientes del horror que causó aquel nacionalismo radical y enfermo, son muchos a los que les hubiera gustado borrar sus años mozos... pero así es la vida, hay que apechugar con lo dicho y hecho.
Yo me enteré de que estiró la pata, por un mensaje de whatsapp que daba la noticia. Añadía que ya se estaban haciendo los preparativos del entierro y adjuntaba una imagen con la hoja de instrucción para montar el ataúd... y es que el ingenio tira más que el luto y lo siento, el chiste estaba más que servido. Quién no tiene en su casa rodando algún papelico Ikea de instrucciones, verdad?

Lo cierto, es que antes de Ikea yo no sabía nada sobre los suecos, salvo la leyenda española de que los suecos estaban como un queso. De derivados lácteos suecos no tengo el gusto pero gracias a Ikea probé las pelotas (las köttbullar) que están brutales de ricas. Aunque con el paso del tiempo han ido perdiendo sabor... ¿o son imaginaciones mías?

En fin, la vida que así las gasta. A mí hoy me ha dado el punto y las he hecho. La verdad es que no me acordé del Sr. Köttbullar hasta que me he sentado a escribir esta entrada. Al fin y al cabo, no era pariente cercanos aunque tenga la casa llena de muebles suyos. En cualquier caso le deseo que esté donde esté siga igual de bien, que la eternidad sea igual de amable que su vida terrícola y que descanse en paz porque ya nadie le quita lo baila'o y por fin señor mío, se libra usted de pagar impuestos...


Ingredientes para las Köttbullar :
  • 1/2 kilo de carne picada
  • 1  chalota o 1/2 cebolla pequeña
  • un poco de mostaza
  • un puñado de pan duro
  • 1/2 vaso de leche
  • 1 huevo
  • una pizca de pimienta de Jamaica o allspice (4 especias)
  • un chorro de salsa worcester
  • sal y pimienta
  • un poco de harina integral para rebozar
  • aceite neutro para freír
 
Para la salsa:
  • 2 chalotas
  • 2 dientes de ajo
  • 1/2 litro de fondo de carne o una pastilla de concentrado y agua
  • 2 cdas. de crema doble o Crème fraîche
  • 1 cdta. de mostaza 
  • 1 cda. de harina sobrante de rebozar las pelotas 
  • Un poco de pimienta

Preparación:
  1. Pon el pan duro, la leche y el huevo en un bol. Lo mezclas bien y dejas que repose hasta que se deshaga el pan y se haga una masa.
  2. Añade la carne picada, la chacota picadas muy fina, las especias, sal, pimienta y la sala worcester. Mezcla todo bien, forma las albóndigas y las rebozas en harina.
  3. Fríe las pelotas en una sartén con un poco de aceite y las reservas en el horno precalentado para que no se enfríen. 
  4. Retira el aceite sobrante de freír y saltea las chalotas y el ajo ya que coja color. Añade la cucharada de harina, la mostaza y el fondo o caldo de carne. Deja que cueza 5 minutos.
  5. Pasa la salsa por la batidora añadiéndole la crema doble y algo de pimienta. Vuelves a ponerla a fuego medio hasta que rompa a hervir. Sirve las albóndigas acompañadas de la sala y de mermelada o compota de grosellas. Acompaña genial con patatas (hervidas, en puré o fritas)

Galletas de coco y mermelada para celebrar lo que haga falta

Hoy es día de solsticio. Hiemal, le llaman los expertos. Hoy será en mi hemisferio -el boreal, aclaran también los susodichos- la noche más larga y para los que están en el austral -eso es, terminología de los mismos susodichos- el día más largo. Los romanos, que eran muy suyos, lo llamaron solstitium que significa sol quieto. Me descoloca un poco el nombre ya que astronómicamente hablando la cosa no va de movimiento sino de distancia. Me explico. Hoy, para nosotros los boreales, el sol se encuentra lo más lejos que puede del ecuador. ¿Por qué? a saber, caprichos del alfa de la galaxia. Podría irse más lejos si quisiera pero como es un comodón, ni lo intenta. Cada dos veces al año repite la misma operación porque sí. Porque puede y punto.
Este caprichoso paseito de nuestro astro más calenturiento, hace que para los que están en el polo norte hoy sea de noche el día entero. A cambio, en el de junio -el vernal- pasaran un día entero trasnochados y no a la luz de las velas sino a la luz del día. Así las gasta. Tanto protagonismo tiene para los terrícolas estas idas y venidas, que no ha existido civilización que no haya mitificado, sacrificado o rezado al autor de los solsticios. Los romanos y los celtas lo celebraban a lo grande, con hogueras y fiestas porque como tenían tendencia a ver las cosas de la madre natura con buenos ojos celebraban que a partir del día siguiente, todo iba a mejor y que cada día habría más luz y mejor buen rollito si había que salir al bosque a cazar o a por setas o lo que se terciara. Pero llegó la iglesia y dijo que qué a lo tonto. ¡Cómo que hogueras a 4 días de Navidad! ni de coña. Que la fiesta y el jolgorio se dejaba para nochebuena y al que pusiera reparos pues a la hoguera con el protestón. Y ea, a cantar villancicos todo el mundo. Y así ha sido hasta hoy. No hemos vuelto a decir esta boca es mía.
Así que, si eres de los que se ampara en eso de "odio la navidad" que sepas que no te vas a librar. Toca celebrar  sí o sí porque en el fondo, el alma humana no es nada sin una fiesta tras otra. Que a otra cosa no nos apuntaremos pero al jolgorio hay que hacer de tripas corazón y disfrutar de buena gana por la cuenta que nos trae. Porque así ha sido civilización tras civilización y ahora no es plan de ponerse protestón y aguafiestas. Lo dicho, hay que darle a la diversión sin excusas y a vivir que son dos días.

Estas galletas son parte del surtido navideño de este año. Las vi aquí y la primera vez que las hice no me salieron bien. Parecía más un pastel que galletas y no envejecieron bien. Y es que tienen que durar como mínimo medio adviento.. como mínimo! Estás tienen más de una semana y están deliciosas aún. Jugosas y con solera. No se ven tan bonitas como en ese blog pero están como tienen que estar, riquísimas.


Ingredientes: 

 Masa de galleta:
  • 300gr. de harina
  • 1/2 cdta. de polvos de hornear
  • una pizca de sal
  • 125gr. de mantequilla
  • 80gr. de azúcar blanquilla
  • 1 huevo

Masa para cubrir:
  • Mermelada de fresa o grosellas
  • 200gr. de azúcar molida fina (o glas)
  • 3 claras de huevo
  • 200gr. de coco rallado
  • Cobertura de chocolate para decorar 

Preparación:
  1. Mezcla juntos los ingredientes para la base de galleta hasta que tengas una masa lisa y uniforme. La envuelves en plástico de cocina y dejas que repose 1/2 hora en el frigorífico.
  2. Mientras preparas la capa de coco. Monta las claras a punto de nieve hasta que estén muy firmes, añades el azúcar y el coco rallado y mezclas hasta que esté homogéneo. 
  3. Precalientas el horno a 180º.
  4. Encima de un trozo de papel de hornear del tamaño de tu placa de horno extiendes la masa de galleta enharinándola bien para que no se te pegue masa al rodillo. Recortas los bordes para evitar que no se vaya a desbordar dentro del horno. Extiendes una fina capa de mermelada primero, y cubres encima con la masa de coco.
  5. Horneas entre 20-30 minutos hasta que la superficie de coco coge un color dorado y uniforme. Dejas que temple y con ayuda de un buen cuchillo a ser posible jamonero con el filo mojado en agua fría recortas las galletas. Primero formas cuadraditos del mismo tamaño y haciendo cortes transversales sobre ellos, formas los triángulos. 
  6. Baña las galletas con cobertura de chocolat

Galletas de chocolate blanco y nuez para mi chico

A tiempo de todo y sin rato para nada. Así es como me preparo el adviento de este año que oficialmente arrancará mañana. Por lo menos el calendario de Lucas que afortunadamente acabo de terminar de colgarlo. Pero hoy el gran protagonista no son los preparativos navideños que aquí en Austria ya sabes que son algo más madrugadores que en España. Hoy es el cumpleaños de mi hijo mayor. No te digo cuantos cumple que me horrorizo. ¡Madre mía! hace mucho, pero mucho tiempo atrás, en Jaca y después de llevar cumplida más de 2 semanas, en el último tramo que si no nacía ese fin de semana le iban a obligar a nacer contra su voluntad... y es que mis hijos son así, ninguno quiso salir solo y al pobre le tenían ya muy vigilado y el Dr. Luzón sentenció: o nace este fin de semana o venga usted el lunes a primera hora que se lo sacamos en un periquete... decía, así las cosas, quiso mi hijo venir al mundo un sábado tempestuoso y no porque el tiempo no acompañase sino mi suegra que me la lió parda porque estaba cansada de que al niño no le diera la gana de nacer y ella , decía la mujer, ahí estaba haciendo el paripé a lo tonto... 

Y es que no me atrevo a contar la historia entera que es larga de narices pero mi padre, que se jubilaba por esas fechas, se le ocurrió decir "en cuanto me jubile voy pa'llá y te hago compañía hasta que nazca el bebote" y ahí es donde mi suegra, sintiendo peligrar su protagonismo en el nacimiento de su primer nieto, se negó en rotundo que mi padre -¡hombre! qué va a hacer un hombre acompañando a una parturienta- se adelantó y se presentó en Jaca a la carrera -y nunca mejor dicho-.
Y contra todo pronostico -ya te digo que la historia es larga pero se creía que el nene nacería antes o cuando menos, si mi anemia empeoraba planeaban obligarle a desalojar por las bravas- pues resultó que a última hora todo se calmó, mis contracciones también y el muy pachorro se tomó 3 semanas de prorroga con mi suegra ya en casa que no tenía más interés en toda esta historia salvo que yo pariera.. y mira, parecía que no, que no llegaba el día. El caso es que tal fue el rebote que se pilló -decía que no me ponía de parto para fastidiarla- que ese día por la mañana al llamar como siempre mis padres para ver como seguía, escucharon mis pucheros acompañados de los gritos de mi madre putativa -por no utilizar apelativos menos cariñosos- y sin pensárselo dos veces dicen que cogen el coche y que se vienen desde Madrid a calmar a la fiera (la susodicha). Llegaron para la merienda. Le dicen a mi ex: "llévate a tu mujer a dar un paseo que no está para estos números" y allí que se quedan con la consuegra soltando sapos y culebras. Y yo de paseo con mi ex -que en ese momento ya sospeché que las cosas se torcerían tarde o temprano- intentando justificar a su madre con un discurso a lo Edipo donde después de un esfuerzo sobrehumano me autoconvencí que lo mismo él estaba en shock y que si por su boca salía toda esa mole de ñoñerías era porque el pobre estaría con sus órganos vitales desoxigenados a cuenta del número maternal sufrido. Y mientras me decía esto, mordiendome la lágrima para qué mentir, noto así, a lo bestia -o no tan bestia pero claro y alto- que las contracciones vuelven al ataque...
Mira, según entré por la puerta y digo "mamá, han regresado" mi suegra rompe en griterio dicendo "Lo ves Jesús, tú hija lo hace aposta. Ahora que llegáis vosotros se pone de parto" Yo que no sabía donde meterme del bochorno pidiendo por lo bajito al bebé "hijo, espera que mira la que se va a liar" pero él que se hace el sordo y sigue abriéndose camino por mi útero sin ánimo de retroceder. Pasó lo que tenía que pasar. Que a las 4:30 de la mañana, después de haberlas pasado canutas entre unas cosas y otras, nació mi pequeño, el timón en la vida de una Maitechu que aún no había cumplido los 21 pero que alumbró de tal modo mis horizontes que no hubo buque ni fragata que se estrellara en mi trozo de costa. Él, mi playa, mi refugio y mi cueva. Y ya podían subir o bajar las mareas que a nosotros nos importaba poco. Teníamos todo el océano para navegar.

¡Feliz cumpleaños amore!
PD: ¡Y a ti también David!




Ingredientes:
(Receta original, aquí)
  • 100gr. de mantequilla
  • 200gr. harina
  • 100gr. de azúcar (recomiendo usar 70gr.)
  • algo de aroma o extracto de vainilla
  • 1 huevo
  • una pizca de sal
  • una pizca de polvos de hornear
  • 100gr. de chocolate blanco troceado
  • 40gr. de nueces 
  • algo de azúcar glas para cubrir

Preparación:
  1. Precalienta el horno a 200ºC.
  2. Mezcla todos los ingredientes juntos menos el chocolate y las nueces. Puedes hacerlo con ayuda de la procesadora o unas varillas eléctricas. Añade por último el chocolate y las nueces. 
  3. Con ayuda de una cucharita de café, haz bolitas más o menos del mismo tamaño y las colocas en la placa del horno encima de papel de hornear. Hornea unos 10 minutos o hasta que estén ligeramente doradas. Cuando hayan templado, espolvorea con azúcar glas.

Espaguetis integrales con guisantes y albahaca

Varias veces, mi hermano Luisfer me ha comentado su necesidad de ir por la vida a paso de caracol algo que dicho tal cual, solo arrancaría a cualquier parroquiano un  "pues mira tú qué bien". Pero ésta es una necesidad con truco porque lo cierto es que no estamos preparados para vivir con caracoles alrededor. Eso nos descompensa las prisas, los agobios, los plazos a alcanzar en nuestro curriculo sin que se nos pase el arroz. La gente, como digo, dice "mira qué bien" pero continua su camino sin mirar atrás algo muy lógico porque si no atiende donde pisa se esmorra sí o sí. Y el caracol se siente solo, incomprendido y abandonado. Y tiene razón, claro. Pero el corredor de a pié también porque argumenta con mucho tino eso de que si uno se despista pierde el tren algo que siempre nos han dicho que es algo terrible y muy decepcionante. Tanto, que uno puede perder sus caudales, la honradez o la honestidad que nada pasa pero si pierdes el tren te conviertes casi por decreto en una decepción familiar o un perdedor social, ambas opciones nada apetecibles...
Y ésta es la razón por la cual los caracoles tienen fama de solitarios y sufren de soledades. Y no por pretesto de no ser capaces de entenderse con cualquier lagartija que se cruce en su camino. No, no. El problema es que la susodicha va tan rápido que apenas se la ve. Y sin ver no se admira. Y sin admirar no se empatiza. Y no porque no se quiera. No se puede por un simple problema de física de colegial. Sin más atrezzo. Así que, debes recordar que los caracoles suelen caminar solos, no por afán ermitaño, sino como cobro a su letargo. 

Yo, aunque soy lagartija crónica, he pasado una semana en modo caracol. Lenta de reflejos, lenta en hacer, en pensar y en incentivarme. Ya sabes que sufro del sindrome espejo, no por estar sometida a un estado depresivo sino por vivir expuesta al proceso. Es un efecto secundario muy normal cuando se vive con una persona en fase depresiva diagnosticada, ya que de pura inercia se contagian cosas sin padecer la enfermedad. Cuadros de ansiedad y angustia, presión en el pecho, noches en vela y mañanas que no arrancas... vienen y si no las haces caso, se van. Así que hago como ellos, me pongo en modo caracol y que salga el sol por Antequera...

Pero al tener truco, el del caracol, se sufren soledades. No puedes abordar a cualquiera y contarle tu malestar porque casi sin querer te recriminaran que no te cuidas, que no vas al médico, que qué se yo... y no hay nada más inoportuno que decirle a un caracol "que lento eres, hij@ mi@" Pero también sabes que la angustia se disuelve hablando y riendo pero.... no, no funciona, porque el mundo ve lagartijas y no caracoles...

Y como buena lagartijilla, me falta el sol. El cambio horario me ha hecho trizas. Pero no todo es arrastraste por la acera, no te vayas a llevar una mala impresión. En el proceso de recuperación de Günter, hemos seguido añadiendo varios cambios en nuestros hábitos. Uno de ellos, es que hemos dejado de consumir harinas normales. Todo integral, biológico y con su germen a ser posible. Y como ves, no es sinónimo de comer aburrido.


Ingredientes para 4 raciones:
Adaptada del libro Everyday Supefood, de J. Oliver

  • 300gr. de guisantes congelados
  • 2 cdas. colmadas de almendra molida
  • 1-2 dientes de ajo
  • Albahaca fresca
  • queso parmesano al gusto
  • zumo de limón fresco o concentrado
  • 400gr. de espaguetis integrales
  • taquitos de jamón desgrasado
  • un poco de aceite de oliva,
  • Sal y pimienta
  • 200gr. de yogur
  • opcional: un huevo (lee mis notas)


Notas:
  1. Tras dudar un poco, he optado por seguir la receta y añadirle el huevo, algo que como me temía, ha secado algo la pasta. Estoy convencida que sin huevo la receta gana pero quiero dejar cuenta de mi preparación real. Para las próximas veces (que las habrá, nos ha encantado) irá sin huevo..
  2. En la receta original Jamie O. tuesta la almendras y luego las muele. Yo la he usado cruda porque adoro los pestos de almendra. Dejo nota por si quieres probar..


Preparación:
  1. Pon a hervir agua con sal para cocer la pasta. Cuando hierva, usa un poco de este agua para escaldar los guisantes en un cuenco. Deja un par de minutos que templen.
  2. Mientras, prepara el pesto de guisantes. Pon en la procesadora (o con la batidora eléctrica) el queso rallado, la almendra molida, el limón al gusto, un poquito de aceite de oliva,el ajo machacado, la albahaca y los guisantes y lo trituramos  todo junto.
  3. En una sartén, saltea el jamón y lo reservamos. En la misma sartén, pon el yogur (si lo quieres con el huevo deben de estar batidos ambos antes de echarlo a la sartén) y remueves hasta que hierva. Añade el pesto y dejamos que la salsa tome cuerpo. Salpimienta.
  4. Mezcla la salsa con la pasta y añade el jamón. Sirve rápidamente.

Tacu Tacu peruano

Porque no todo es ceviche ni carne ni pescado. Porque hay cosas universales que parecen distintas solo porque se adaptan a su entorno, a su propia coyuntura. Darwing dijo que quien no evoluciona ni se adapta a sus circunstancias se extinguirá sin remedio y no era un visionario ni un iluminado. Simplemente interpretó lo que la naturaleza le mostraba y creerle o no es pura demagogia humana que no transforma en absoluto la realidad, cosas que los humanos tendemos a confundir. Verdad y realidad. Verdades hay muchas y realidad una. Claro, como somos narcisistas usamos eso de que realidades hay muchas pero si lo simplificas verás que no es cierto. Disponemos de una sola realidad en medio de millones de distintas perspectivas... 

Porque el mundo es lo que y no a costa de nuestros criterios sino de su propia autonomía. No se adapta a nuestras creencias ni criterios. No son de distintos planetas el que piensa que al inmolarse matando cien infieles será recibido por el propio dios en el paraíso y el que sigue el consejo de Horacio y  vive a lo Carpe diem, quam minimum credula postero -aprovecha el día y no confíes en el mañana-.
Porque el mundo no es un invento nuestro. No nos pertenece. No le hemos creado ni le vamos a destruir. Él seguirá tan pancho cuando nosotros nos hayamos extinguido porque lejos de adaptarnos a él jugamos a alfas universales decidiendo qué especies extinguir y cuales rescatar genéticamente porque sí, porque nos da la gana. Deforestamos y repoblamos a nuestro antojo sin respetar los principios naturales. Se añaden especies foráneas que destruyen a las nativas y se protege a especies en amenaza que al super poblarse de tanto proteccionismo amenazan ellas mismas a otras tantas. Históricamente, jamás hemos dado pié con bola. Y por algún misterioso influjo no somos capaces de rectificar. Terminamos una y otra vez en el mismo agujero quizás porque somos zotes de tanto mirarnos el ombligo, de creer que lo sabemos todo, de nuestra arrogancia sin límites.
Sí, debe ser eso. Pero yo, como Darwing, no deseo saber más que nadie ni sentar cátedra culinaria sean cualesquiera ser los colores de su bandera. De ésto, últimamente, vivo harta. Yo interpreto lo que veo y si algo me llama especialmente la atención, son la infinidad de platos mutantes que hay por lo largo y ancho del planeta. El arroz con huevos y plátano es uno de esos, de los que se saltan las fronteras a la torera y se degustan en cada casa, en cada patria, a su manera. En España, Colombia y Filipinas lo llamamos arroz a la cubana, en Cuba a la cartagenera y en Perú tacu tacu... y hay más que ahora no me acuerdo. Yo los quiero probar todos, claro que sí, porque si me ciño exclusivamente a la comida patria me perdería muchas cosas ricas en la vida y no es plan. También la experiencia me ha enseñado a desconfiar y romper ese mito que para comer un rico plato tradicional debe ser cocinado por un nativo. Uf, la de tortillas de patata chapuceras que he visto por el mundo hechas por tipos que no sabían ni hacer el huevo!

No, yo no quiero ser un torquemada del fogón. Viva Mr. Darwing y su receta de la evolución que algunos listillos le ponen una r delante y la terminan liando parda... cuidadito con las revoluciones que funcionan igual que las buenas intenciones. Mi padre decía que el camino del infierno estaba lleno de unas y de otras. A un padre se le escucha sin pensar más allá pero ahora que me hago mayor me ronda una idea de lo más perversa : Papá ¿y tú cómo lo sabías?


Ingredientes para 4 personas:
  • 300-350gr. de alubias
  • 1/2 cebolla o una chalota
  • 400gr. de arroz cocido
  • pimiento o ají verde o amarillo
  • Sal, pimienta y orégano
  • Chili y ajo en polvo
  • Aceite de semillas para freír
  • 1 huevo por comensal
  • 1 banana macho por cada 2 comensales

Notas: 
  • He reducido drásticamente la cantidad de aceite. Leí en un par de artículos que el aceite es fundamental en este receta pero me la he jugado. Dicen que no hay que racanear aceite a la hora de cuajar el arroz en la sartén a modo de tortilla. Pero apenas mojé la sartén (eso sí, en mi sartén no se pega nada) y a pesar que en las fotos puede parecer que quedó seco, nada más lejos.
  • Se puede acompañar este plato con un poco de salsa de tomate, salsa brava o picante. 

Preparación:
  1. Triturar el pimiento y la cebolla muy en fino. Rehogar unos minutos hasta que dore ligeramente y añadir las alubias. Añadir sal, pimienta, orégano, chili y ajo en polvo a gusto.
  2. Trituramos las alubias hasta hacer un puré algo tosco, sin que quede muy liso. Lo mezclamos con el arroz cocido y procedemos a cuajarlo en la sartén a fuego medio y con algo de aceite como si fuéramos a hacer una tortilla.
  3. Paralelamente vamos friendo el plátano cortado en rodajas en una sartén apenas húmeda en aceite o mantequilla.
  4. Damos la vuelta a la tortilla usando un planto llano. Dejamos que termine de cuajarse vigilando que no se queme.
  5. Freímos los huevos y servimos.

Ensalada de otoño

Tiempos malos. No voy a extenderme mucho en ello. Hoy por hoy, la libertad de expresión para con un español es sinónimo de "cuida lo que dices porque de fijo vas a cabrear a alguien". Vivimos en un sin sentido donde unos y otros van perdido el respeto a la democracia con todo lo que eso representa. Democracia es sinónimo de libertad y algunos piensan que hacer uso de ella es hacer lo que les da la gana, como les da la gana y cuando les viene en gana. No, democracia es sinónimo de respeto, empezando por el individuo y terminando por la totalidad pero ante todo, respeto al bien global, al común, al que a la mayoría afecta y no al particular según convenga. Y mayoría no es el grupi que yo instigo, o el que ahora gobierna o el que una institución maneja haciendo más ruido. Porque la democracia no son las instituciones, ni los partidos, ni los gobernantes. Son el pueblo. La gente. Son estas instituciones las que tienen la obligación de representar a todo su pueblo, unido o no, eso ya es harina de otro costal porque ya sabes que eso de todos a una no va con nuestra cultura.
¿Alguien se está preocupando por saber qué va a pasar el día después del referéndum? En esta atmósfera de crispación ¿habrá marcha atrás? ¿Volveremos a convivir en paz? ¿Sobrevive la libertad sin el respeto? Pluralidad, aún recuerdo de niña en la transición cuánto se hablaba de ella, de lo importante que era que en nuestra política estuvieran todos los demócratas representados pero todos ellos respetando sin fisuras las leyes democráticas. Se escuchaba una canción a todas horas del grupo Jarcha: "libertad, libertad, sin ira libertad..." ¿Te acuerdas? había una  estrofa que decía:
Dicen los viejos que hacemos lo que nos da la gana
Y no es posible que así pueda haber
Gobierno que gobierne nada
Dicen los viejos que no se nos dé rienda suelta
que todos aquí llevamos
la violencia a flor de piel 
Sinceramente, creo que la democracia no es un derecho. Es nuestro bien más preciado que habría -hay- que guardar de la canallesca. Nadie se la puede saltar a la torera. Nadie. Y en todo este jaleo, veo mucha gente que aún no se ha enterado del peligro. No se trata del sí o del no. Es absurdo un referéndum ilegal. A partir de este hecho los ideales y los patriotismos quedan fuera de contexto. Si no está dentro del marco legal, la democracia se quiebra. No se la puede insultar ni humillar. Porque sin democracia perdemos la libertad y sin libertad llega la represión, el odio, las persecuciones...  y ¿es eso lo que queremos? ¿de verdad? Se ha tirado por la vía rápida, la del puñetazo en la mesa. Conozco gente particular y colectivos que litigan en los juzgados durante años para defender sus causas y jamás se consiente que se tomen la justicia por su mano. Esto debería valer para todos. Pero claro, en política no hay tiempo que valga, se busca fama rápida y los aires de grandeza a lo Alejandro Magno se filtran descaradamente tanto en el gobierno catalán como en el gobierno central. Ambos han perdido el rumbo, unos por ambiciosos y otros por incompetentes y desgraciadamente nos están llevando al desastre.
Y mientras, veo peleas continuas en las redes a cuenta de las banderas. Gente que se las apropia y las ondea a su antojo sin entender que ese trapo no es nada sin su alma. Su alma, su pueblo, todos. Las usan para provocar y para levantar heridas. He tenido una vez más, la sensación que se aman más los símbolos que a las personas. Y sobre todo, que hay mucho interés en que ambas no convivan juntas. Se han olvidado que son hermanas y que, como en todas las familias, los hermanos están condenados a entenderse. Y por encima de todo, a respetarse.

Menos mal que no quería extenderme. Me pregunto si estoy a tiempo de borrar este post y escribir sobre las amapolas.
democracia
Del lat. tardío democratĭa, y este del gr. δημοκρατία dēmokratía.
1. f. Forma de gobierno en la que el poder político es ejercido por los ciudadanos.
2. f. País cuya forma de gobierno es una democracia.
3. f. Doctrina política según la cual la soberanía reside en el pueblo, que ejerce el poder directamente o por medio de representantes.
4. f. Forma de sociedad que practica la igualdad de derechos individuales, con independencia de etnias, sexos, credos religiosos, etc. Vivir en democracia. U. t. en sent. fig.
5. f. Participación de todos los miembros de un grupo o de una asociación en la toma de decisiones. En esta comunidad de vecinos hay democracia.



Ingredientes:
  • medio cogollo de brocoli
  • 1 manzana grande
  • un par de zanahorias ralladas
  • un puñado de pasas y nueces al gusto
  • 1/2 o 1/4 de cebolla roja (dependiendo de cuanto pique) 
  • 80gr. de mayonesa hecha en casa
  • misma cantidad de yogur griego (sauerrham para los austriacos)
  • un poco de vinagre de manzana
  • 1/2 cucharadita de sirope de ágave
  • sal y pimienta al gusto

Preparación:
  1.  Para hacer la salsa, mezcla en un bol la mayonesa, el yogur, vinagre, el ágave, sal y pimienta. Reserva.
  2. En un bol o ensaladera, mezcla el resto de ingredientes ya lavados y cortados en trocitos a tu gusto. Mezcla con la salsa y listo.

Pasta alla trapanese

A veces es difícil digerir sin desconectar. Tras la tragedia de las Ramblas y Cambrils, he pasado a modo ausente en las redes sociales. La pena se me enquista entre tanta crítica partidista y sacada de contexto. ¿Por qué a los españoles nos gusta tanto criticar? Fíjate en las reacciones de facebook ante una noticia triste. Verás más iconos de enfado que de pena y es que, o bien nos cuesta canalizar el dolor o tenemos una mala hostia y rencor brutal que sacamos en cuanto nos la pintan calva.

Sea como sea, mi capacidad de asimilación la reservo para masticarme la pena que es mucha. Siempre que hay un atentado de cualquier índole el dolor me inunda pero cuando es en tu propia patria las penas se acentúan. Mi hijo trabaja muy cerca y seguí con mucho nerviosismo las horas siguientes al atentado. Así que ayer, como te decía, desconecté. No digo que me aislara, al revés, para disolver esa angustia interior se necesita de contacto, de expresividad y nada mejor para soltar riendas que dejar que galope la creatividad que siempre es sanadora.
Recientemente, haciendo bocetos para una cliente, me enamoré de una de las creatividades que le hice. No eligió la casita y a esas alturas yo estaba enamorada de ella. No sé por qué me identificaba tanto en ella o por lo menos no lo sabía entonces. Regresando del centro a casa, parados en un semáforo vi de dónde la había sacado. Estaba ahí, enfrente mío, en el lado izquierdo del valle medio colgada en la ladera del bosque, lo que le daba esa maravillosa perspectiva de estar rodeada hasta el propio tejado de vegetación y plantas. No es una casa especialmente bonita. Necesita pintura y estoy segura que requiere de una buena renovación. Pero es la misma que yo había dibujado. Supe en ese momento que quería tenerla cerca. Llegué a casa y me puse manos a la obra. Desde ayer mi hierbas y especias tiene una casita llena de hierbas y de semillas. Una casita donde refugiarme de los tormentos del mundo y de la vida. Madre mía, tantos años en esta ciudad, tantas veces parados en el mismo semáforo y tuve que pintarla para poder fijarme en ella...
Ayer también, me pasé la tarde hablado con mi otra heroína que al igual que la inspiradora de este strudel  jamás me deja indiferente una charla con ella. Hablamos de mucho y mucha fue la inspiración y los proyectos para dejar crecer nuestros mundos imaginarios que requieren de espacio y atención. Porque los quehaceres y las rutinas a veces se lo comen todo, y hay que hacer grandes esfuerzos para no abandonar nuestros proyectos personales. Tengo la esperanza de poder contarte muy pronto que tramamos.  Y mientras llegue ese momento, hay que comer. Yo te dejo hoy con esta pasta, hecha con un pesto crudo muy veraniego. Tengo la suerte de hacerla con tomates y albahaca de mi huerto. Un verdadero lujo que hay que saborear despacio y con esmero. Pero es tan fácil y rápida de hacer que sería una pena no poder darte el gusto.



Ingredientes para 3 raciones:
  • 400gr. de pasta
  • 200gr. de tomatitos
  • 2 dientes de ajo
  • un manojo de albahaca fresca
  • 50gr. de almendras sin piel
  • 30-50gr. de queso pecorino o parmesano
  • 30-40ml. de aceite de oliva
  • sal y pimienta al gusto

Preparación:
  1. Hierve la pasta hasta que esté al dente en agua hirviendo con sal.
  2. Mientras tritura todos los ingredientes del pesto juntos menos la sal y la pimienta que es mejor añadirlo al final.
  3. Mezcla la pasta con el pesto y sirve al momento.